<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522</id><updated>2009-06-07T15:02:53.920-03:00</updated><title type='text'>Surfeando Avalanchas</title><subtitle type='html'>Hiberna pero no muere.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-4133971505617738859</id><published>2008-09-13T07:33:00.006-03:00</published><updated>2008-09-14T00:27:35.453-03:00</updated><title type='text'>Discurso del método</title><content type='html'>¿Cómo se entiende la gente, y cómo deja de entenderse? Comunicándose, en principio. ¿Por qué nos cuesta comunicarnos más con algunas personas que con otras? Ahí se pone interesante el tema. Es evidente que si hablamos con un malayo nos costará mucho más entendernos que si lo hacemos con otro argentino o hispanoparlante. Para comprender algo de lo que queremos decirnos deberemos apelar a lo que tengamos en común. Quizás intentemos con el inglés, idioma hablado bastante universalmente, y allí podamos establecer un diálogo que avance un poco mejor, al menos lo suficiente como para que me explique dónde está la embajada Argentina, que estoy perdido en Kuala Lumpur y no sé qué bondi tomarme para volver a La Paternal. Pero quizás no sepa inglés. ¿Entonces? Usaré gestos. Así quizás podría darle a entender algo (por ejemplo, que me duele la panza), pero mi problema es bastante más complejo (¿cómo corno fui a parar a Kuala Lumpur desde la cancha de Argentinos Juniors? Es difícil que el señor se lo imagine, o que tenga siquiera idea de la existencia del barrio de La Paternal), así que necesito algo mejor. Se me ocurre pedirle papel y algo para dibujar, todo esto con señas, y lo saca de su mochila. Allí garabateo un mapa mundi, y le señalo la Argentina, el lugar a donde quiero volver, o una bandera de España e Inglaterra o EEUU y un señor hablando, para pedirle si me puede comunicar con alguien que hable un idioma que yo entienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ocurría en el ejemplo era que el Malayo y yo no compartíamos el mismo código. Para entendernos, tuvimos que buscar uno en común, en el que aunque fuera compartiéramos algo muy mínimo (como en el de los gestos) para desde allí empezar a edificar algo en común, a entendernos. Él entendió mis gestos y me dio el lápiz y el papel, y allí ya teníamos un código donde podíamos compartir más cosas. Mediante él, conseguí que me comunicara con otro malayo de la zona, uno angloparlante, que hizo de puente entre ambos, traduciéndome del inglés al malayo y al malayo al inglés. Fue allí finalmente cuando el malayo dijo "aaaaaaaaaaaaaaaaaaah!" y pudo empezar a ayudarme. Además, ante cualquier duda, podía preguntar claramente: "¿tienes dinero para volver a Buenos Aires?", por ejemplo. Con el puente en el medio, todo es más fácil, y podemos ir entendiéndonos con mayor precisión. Ya tenemos, al menos, lo fundamental: un método, que inclusive fuimos y podemos seguir perfeccionando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos desentendernos parcialmente, pero no será un problema insoluble, porque tendremos el método allí para corregir el malentendido. Si algo se traduce erróneamente en el largo camino que hace el mensaje hasta volver a mí en forma de respuesta (yo---&gt; traductor---&gt; malayo---&gt; traductor----&gt; yo, cambiando de idioma y pasando de la pregunta a la respuesta en el medio), lo puedo repreguntar, o puedo detenerme y decir: "momento, dígale que yo quería saber cómo llegar a la embajada Argentina, no española, español es lo que hablo, no lo que soy". Y él puede hacer lo mismo si no me entiende algo, o hacerlo con el traductor si no le entiende a él. Y así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces un equipo juega bien y pierde. El árbitro no les cobra un penal, o les echa injustamente a un jugador, o les anula un gol válido, o tienen mala suerte y pegan tres tiros en los palos y les ganan con un gol de carambola. Pero termina el partido y el jugador dice, tranquilo: "jugando como hoy, vamos a ganar más partidos de los que perdamos". Aunque algunas cosas les hayan salido mal. Aunque se hayan equivocado en la definición de todas las chances de gol que crearon. Saben que eso se puede mejorar, que todo es perfectible, pero tienen confianza porque van por buen camino. Porque tienen un buen método.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más importante que dar en el blanco, pequeño saltamontes, es tirar correctamente. A la larga, de hecho, probablemente des en el blanco más veces que el que haya dado en él tirando de cualquier forma pero teniendo un poco de suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase del tiro al blanco no es mía sino que se la pido prestada a Jack Celliers, a quien he visto citarla más de una vez en el &lt;a href="http://www.jugodeladrillo.blogspot.com"&gt;mejor blog que conozco&lt;/a&gt; (quien conozca uno tanto o más interesante que me lo presente), ya que originalmente pertenece a... ¿a quién? A algún filósofo Zen, que no sé bien quién es. No importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El blog de Jack es, justamente, un buen ejemplo de esto que quiero exponer. El blog vale por sus posts, pero además por sus comments. Allí suelen darse unos debates sumamente jugosos (que el jugo también aparezca en el título del blog, sospecho, no es mera coincidencia), con todo tipo de protagonistas, de los que hay una gran diversidad. ¿Por qué ahí? Porque entre esos variados comentaristas hay unos cuantos que tienen precisamente un buen método de debate. Amigos, por lo menos, de la lógica formal, que es un buen comienzo. Del debate franco (y paciente y apasionado al mismo tiempo, una difícil combinación) de ideas, de la coherencia, de la argumentación clara y de los hechos. De la búsqueda de la verdad y no de simplemente "tener razón". De concentrarse en lo que argumenta el otro, y no en el otro. Y otras virtudes. Que no están ni en todos ni todo el tiempo, pero alcanzan para que en el lugar se supere ampliamente la media de calidad con la que se debate en casi cualquier lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro buen ejemplo es la ciencia. Abundan hoy los pregoneros de la posmodernidad que despotrican contra ella, que hablan de que la forma en que sus verdades se imponen son autoritarias, que ante su sola mención ya dudan... "hmmm... hmmm... seguro que acá hay algún complot autoritario escondido detrás de estos Científicos Adoradores de la Razón" (todo con mayúsculas, para dar la impresión de que se la trata como a un Dios), etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, lo que ocurre es más bien lo contrario: la ciencia es profundamente democrática. Cuando digo "la ciencia" no me refiero a las instituciones científicas, ni a los científicos que las integran, ni a nadie en particular. Sino al método. ¿Método para qué? Para conocer el mundo. Digamos que yo pienso que en él ocurre A. Y otro, en cambio, afirma que B. ¿Cómo podemos resolver esta diferencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alternativa posmo posiblemente sea: "bueno, cada uno tiene su verdad y hay que aceptarlas y tolerarlas". Esto al ojo poco atento le puede sonar muy democrático, pero tiene el defecto de ser una huevada, además de ser bastante peligroso. Si yo digo que la tierra fue creada por extraterrestres o que la raza aria es genéticamente pura y superior a las demás, estoy mintiendo, o al menos equivocado. Son estos ejemplos evidentes los que dejan precisamente en evidencia la falsedad de la idea de que cualquier afirmación es igual de respetable, una verdad posible, una forma de interpretar el mundo, tan cierta o falsa como las demás. Pero claro, me dirán, ¿no es exactamente esto lo que hacían por ejemplo los conquistadores españoles en américa? "Miren, estos indios no tienen idea de nada, son brutos, adoran a los dioses equivocados, hay que adoctrinarlos, si es necesario a patadas". ¿No es lo mismo decir que algunas cosas son claramente falsas y otras claramente ciertas? No. Porque el conquistador español, para decir qué es cierto y qué es falso, simplemente se basó en su palabra, o una autoridad, o en todas cosas que no podía compartir con el indígena, como sí se puede compartir, en cambio, la percepción del mundo. Y se las impuso. Esto nada tiene que ver con la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto es el siguiente: puede ser imposible afirmar una verdad absoluta, objetiva e incuestionable, porque el universo no deja de cambiar y además es muy complejo, y nuestra percepción es falible y  nuestro conocimiento sobre él es limitado, aunque mejora y se va perfeccionanando. Pero el mundo no por esto deja de ser cognoscible y manipulable, y esto sumamente útil para la especie humana: las vacunas, la rueda y la ley de gravedad, entre otras muchas cosas, lo demuestran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasa si todas las verdades valen lo mismo? Damos pie a que cualquier cosa sea tomada como cierta, por más falsa que sea. Y en general en estos casos se imponen las "verdades" de los que tienen más poder, muy simple. El intelectual X dice que todas las verdades valen lo mismo, una persona Y dice que nadie tiene autorización divina para pegarle un balazo a otro, otra (Z) dice que sí, y va y se lo pega. "¡Bueno, che, actuó siguiendo su verdad, seamos plurales y tolerantes y aceptémoslo!", tendría que decir el intelectual para ser coherente (si es que le importa). Creo que se entiende el problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro problema es el que planteará no ya un posmo sino algún religioso (que no son tan distintos): la razón no es infalible, son los hombres los que razonan, pueden equivocarse. Yo prefiero algo infalible. Prefiero a Dios, o a la verdad que me fue revelada ayer cuando leía la borra del café. Ahá. ¿Y dónde está ese Dios, de dónde sacaste que lo que dice es la verdad última, dónde puedo verificarlo yo para estar tranquilo de que es así? Ah, no, no podés. Es una cuestión de fe. "¡Pero es la verdad posta!", me dice. Como en el caso anterior, terminamos con alguien que puede decir tener la posta por derecho divino, y reventar a alguno que le molestaba aduciendo que Dios se lo ordenó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El religioso afirma que A... porque A. El posmo afirma que ni A ni B, o que A y B al mismo tiempo, da igual, es indemostrable, a quién le importa. Otro viene y dice: che, a mí me parece que B. ¿Soluciones? Claro, la postura democrática parece la del posmo. Pero ya vimos que tiene sus problemas. ¿A quién acudir para salirnos de este intríngulis?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte tenemos a nuestra amiga (o no tanto, porque a veces no es muy linda, pero tiene la ventaja de no ser inmutable): la realidad. Y aquí viene el científico. Que en realidad no tiene por qué ser ningún tercero -que eso sí puede traer problemas si luego no muestra lo que hizo- sino nosotros mismos, el que decía B, el que decía A, y todos los que quieran. Y lo verificamos. Experimentamos, u observamos, y aparecen los resultados, y ahí tenemos la respuesta. Igual para todos y a la que todos estamos en igualdad de condiciones de acceder por nosotros mismos: nada más democrático que eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí veremos si era A, o era B (o ninguna de las dos, y tenemos que seguir investigando, o parece que A pero no es del todo seguro, etc.). Lo interesante es que... ¡a lo mejor es A! ¡Tenía razón el religioso entonces! Al final la ciencia no sirve de un pomo, ven. Debo respetuosamente disentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tipo que dice que tiene poderes mágicos para leer el futuro puede decir que va a haber un terremoto mortal en el sureste asiático en el año 2009, y acertar (esperemos que para ese momento yo ya me haya logrado entender con el Malayo y subido a algún avión de vuelta a Ezeiza), pese a que ningún científico haya predicho lo mismo. Eso no quita que el tipo sea un chanta, y que su método sea un chiste. Si le preguntamos cómo adivinó, dirá "simplemente lo sabía", "mis poderes superiores me lo dijeron" y otros chamuyos. Entenderse con un tipo así es prácticamente imposible, porque todas las conclusiones a las que llega son arbitrarias, porque el método con el que llegó a ellas lo es. Aunque alguna vez acierte. En cambio otro puede tener un buen método y equivocarse (porque le faltan datos, o porque no se dio cuenta de algo, o lo que sea). Nos puede explicar lo que hizo, podemos darnos cuenta de dónde se equivocó, y decirle: "che, me parece que el problema fue que no tuviste en cuenta esto y esto". Y así podremos progresar, entendernos y hasta aprender sobre el mundo, la vida y nosotros mismos. E inclusive modificarlo, modificarla y modificarnos, pero a conciencia, sabiendo lo que hacemos, pudiendo decidirlo democráticamente ahora que todos partimos de una misma base, no decidida e impuesta por ninguno de nosotros sobre los demás. Al menos desde el punto de vista del método. Que es evidente que en el mundo de hoy no se respeta (haciendo posible así la invasión militar a países justificada en armas de destrucción masiva inexistentes, que de hecho sólo existen en los países invasores).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay aún otro terreno donde tengo ganas de plantear este tema. Uno muy interesante: las relaciones interpersonales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arquero que se para frente al blanco puede errar o embocar, como decíamos, pero lo importante era "tirar correctamente". A la larga embocaría, con un buen método, inclusive perfeccionando ese método que a su vez perfeccionará sus tiros. Lo que ocurre aquí es que el método en cuestión es para una actividad solitaria, que no depende de la interacción del arquero con otras personas. En el fútbol ya hay que entenderse con los compañeros de equipo, por lo menos, pero sólo dentro de la cancha y para unas pocas cosas (aunque el entendimiento en otras quizás ayude). En la ciencia, no siempre pero en general, el entendimiento no es con respecto a los que la practican (aunque tenga que ver con nosotros, como tiene que ver, digamos, la biología o las ciencias sociales; bah, en realidad creo que todas). Pero una relación interpersonal, me parece, se trata justamente de la construcción de una intersubjetividad conjunta, a nivel mucho más personal. No es que las subjetividades de los involucrados tengan que ser iguales (esto de hecho es imposible), sino que tienen que entenderse entre sí, o, mejor dicho: tener un método para entenderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuál es el método para entenderse con otra persona? El mencionado al comienzo: la comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solidez de una relación de pareja, por ejemplo, como de toda &lt;i&gt;construcción&lt;/i&gt;, depende de una buena base, y la base la da ese método para entenderse, la comunicación. El método no es exactamente ni un fin ni un medio, o es ambas y ninguna al mismo tiempo: es interesante en sí mismo, como es interesante participar de un buen debate, y al mismo tiempo va abriendo (otras) puertas, como el buen debate también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero sin eso, qué hay? ¿Puede subsistir una pareja? Bueno, poder puede, como subsisten miles, la mayoría quizás. Manteniendo la relación en un nivel superficial, yendo al cine y charlando del clima y el laburo, la licuadora que no prende o la PC que se reinicia sola; ignorando las disidencias, los conflictos y las asperezas, todo aquello que no cuaje demasiado, barriéndolo bajo la alfombra; haciendo equilibrio para que no estallen; bancándosela calladitos porque al menos uno de los dos no tiene interés en abrirse y comunicarse e intentar hacerse entender y conectarse con el otro y entonces aunque el otro lo intente termina chocando contra una pared, o peleándose constantemente; de alguna de estas formas, de todas estas juntas, o de alguna otra que tampoco esté muy buena. Sí, es posible. Pero habiendo posibilidades tanto más agradables, me parece que éstas no valen la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos personas recostadas al lado de un río solitario escuchan el viento. En la orilla opuesta, a muchos kilómetros, otras dos hacen exactamente lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras se toleran. Incluso uno secretamente odia una buena parte del otro. No puede entender, y piensa un segundo (o quizás ya se acostumbró, y no lo piensa, o quizás lo pensó ayer y hoy ya no le importa) cómo soporta a alguien que acaba de contarle cómo ayer puteaba porque la gente que busca cualquier excusa para cortar la calle no lo dejaba volver del laburo rápido o de decirle que al villero que ayer lo pungueó en constitución habría que fajarlo porque por lo menos hay pobres que son honestos y se esfuerzan en laburar o de espetar como quien escupe el cordón de la vereda que los judíos son todos codiciosos y chupasangres; o que mastica con la boca abierta, o siempre termina echándole la culpa cuando algo sale mal, o hace eso que siempre (o a veces, cuando me quedan ganas) le digo que me molesta y no le entiendo y sin embargo lo hace de nuevo y ni me lo explica; y sobre todo que nunca tiene interés de hablar por más de 5 minutos de ninguna de estas cosas, o cuando lo intenta no parece tener sentido, hay huecos y contradicciones por todos lados, ni siquiera se termina de entender. Pero en general ni eso, ni siquiera el interés de intentarlo. Todo queda oculto debajo de lo cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el otro secretamente piensa lo mismo sobre otras tantas cosas que no puede entender, cambiando las ya mencionadas por otras opuestas o distintas. Ninguno lo dice, pero ambos lo saben, sólo que actúan como si no lo supieran. Los problemas están, las contradicciones existen, pero no se hace nada por resolverlas. Y uno recuerda al posmo que decía: "cada uno tiene su verdad, no tienen por qué ponerse de acuerdo, hay que aceptarlas y tolerarlas". ¿Es esto algo que hay que tolerar? ¿Algo que siquiera hay que aceptar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las de enfrente, cruzando el charco, parecen igual de apacibles, o al menos están igual de inmóviles. Pero uno acaba de preguntarle al otro por qué siempre hace algo que tampoco entiende, y el otro pensó un segundo, y se acordó de su infancia, y le contó que cuando su mejor amigo estaba aburrido en el colegio siempre lo hacía, y a él se le pegó, y hablaron de él y de sus anécdotas juntos, y de cómo algunas cosas le hacían acordar al que ahora era su interlocutor, y terminaron en un largo divague sobre sus vidas, y ahora están callados y juntos escuchando el viento a la orilla del río pero es todo muy distinto a los que están callados y juntos escuchando el viento a la orilla del río, porque aunque ambos parecen haber dado en algún tipo de blanco unos no han tirado correctamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han copiado algunos tics, algunas cosas que parecen ser los resultados, como el alumno que mira la hoja del de al lado y por eso aprueba pero nunca tuvo ni idea de cómo dividir 1240 en 8, aunque en su hoja diga 155 y en su boletín que pasa a quinto año. Pero nunca aprehendieron el método. Con el método no hubieran importado tanto las conclusiones inicialmente, porque la base sólida se habría visto y no hubiera habido obstáculos que sortear al comenzar la construcción, que así se habría ahorrado luego una existencia entera estando torcida. Y, como los problemas de columna, al principio no duelen pero cuando te enterás agarrate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ventaja que tienen las relaciones sobre los edificios es que con un buen método inclusive no hay problema si se descubre que algo estaba torcido, no hace falta tirarlas abajo para enderezarlo. Esto si algo está torcido. Pero si lo que está torcido es el método, si a él nunca se le dio bola, entonces se complica. Es una cuestión de gimnasia. Y de voluntad. Si alguien no la tiene, con forzarlo no se gana nada, como no se gana nada forzando a alguien a creer que algo es cierto, porque no lo estará creyendo verdaderamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente habrán escuchado alguna vez a alguien decir sobre otro: "siento que hablamos el mismo idioma". Alguien ciego a las metáforas, u otro intentando ser cómico, dirá: es cierto, los dos hablan español. En realidad nadie habla, ni siquiera "literalmente", el mismo idioma. Mi español no es el mismo que el tuyo, ni que el de ella. Pero al mismo tiempo tienen una identidad, o no podríamos entendernos. Lo mismo pasa con las personas y su más subjetivo ser. Nunca son iguales a otro, pero si "hablan el mismo idioma", en el sentido en el que lo dice el del principio de este párrafo y no el gracioso de después, se entenderán perfecto, porque compartirán un método. Que sean distintos sólo hará la experiencia más interesante, aunque es probable que con el tiempo se terminen pareciendo. Pero nunca del todo, pues el camino es infinito, y por eso siempre tiene sentido no detenerse y seguirlo recorriendo, porque siempre tiene algo más por ofrecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso propongo que construyamos a partir del método, porque si no quizás ni siquiera tenga sentido construir o vivir en lo que está construido. Alguien podrá caminar la distancia que lo separa del blanco y clavar la flecha en el centro con la mano pero ¿valdrá la pena? Quizás el árbitro se equivoque y considere que fue clavada con toda justeza, y vea mal y nos anule tres goles y convalide el suyo pese a haber sido en offside, y además justo una paloma se cruce por la línea del arco cuando estábamos por convertir, y perdamos uno a cero. ¿Pero de qué lado será preferible estar? Nadie prefiere perder, pero ganar jugando mal a mí no me dejaría tranquilo. En ese sentido, forzado a elegir entre el que gana y juega mal y el que pierde y juega bien, prefiero perder. Porque, al final, ganaremos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-4133971505617738859?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/4133971505617738859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=4133971505617738859&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/4133971505617738859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/4133971505617738859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/09/discurso-del-mtodo.html' title='Discurso del método'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-8976786050951478871</id><published>2008-07-09T16:55:00.007-03:00</published><updated>2008-07-09T19:19:25.382-03:00</updated><title type='text'>El destino según M. Night Shyamalan</title><content type='html'>Rodríguez era un ocupa. Sin pagar alquiler se las arreglaba para subsistir en una casa que ningún papel decía que fuera suya. No tenía muchos gastos y algo de morfar siempre había. Él estaba más o menos satisfecho, aunque probablemente no le gustara demasiado sentirse obligado al encierro. No tenía muchos lugares a donde ir y así pasaba su vida, esperando que ningún vigilante lo sacara a palazos algún día, pero no muy preocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se venía sintiendo mal ya los últimos días, se lo había escuchado quejarse agudamente alguna mañana, no se sabe si por algún malestar físico o de los otros. Esa noche se estaba haciendo larga, y Rodríguez, con el estómago vacío, no quería de todas formas salir de su escondite; prefería seguir durmiendo, a ver si se le pasaba algo de eso que lo aquejaba, o al menos se lo olvidaba. El hambre, sin embargo, díficilmente se le fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amaneció tarde, por ser invierno, y ninguno de sus vecinos se despertó temprano por ser feriado, así que él siguió sin mosquearse por un rato más. Ya con el sol más alto, aunque aún con todo en silencio, no aguantó y fue en busca de algo de comer. Se sentía mareado, débil, veía borroso y le costaba caminar, pero además tenía hambre, y sabía que en la cocina nunca faltaba algún pedazo de queso con alguna jalea encima, esa que le encantaba, algo para al menos entretener al estómago un rato y olvidarse por unos instantes de uno de sus problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, había. Pero cuando fue a agarrarlo algo estalló. Hasta dentro suyo. Un golpe fuerte, un click explosivo que en menos de un instante marcaba un punto de inflexión en su vida. El final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto no podía moverse y algo parecía hacer fuerza por salir de su propio cuerpo, por romper la cárcel de su piel, sin que él pudiera controlarlo. Paralizado y tendido en el piso, casi catatónico, como en esos sueños donde uno quiere hablar o hacer y sin embargo algo lo impide, Rodríguez vio tras pocos segundos cómo unas luces se encendían para iluminarlo, y unos hombres gigantes aparecían desde los escondites a los que aquellos que son de su especie rara vez acceden durante sus vidas, para juzgarlo desde las alturas. Sabían que estaba muerto y que ahora podrían disponer qué hacer con él. Y no porque no lo hubieran dispuesto antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodríguez se había creído libre toda su vida. Vivió como un crédulo incrédulo, sintiéndose amo de sí mismo. Nunca se detuvo demasiado en lo que podría trascenderlo. Su experiencia así se lo indicaba, parecía hacer lo que quería. No había en él fe en otra cosa, ni siquiera una fe de ratas, jamás siquiera se le ocurrió que le hiciera falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sospechaba que seres más poderosos que él lo controlaban. Cuando alguien tocaba la puerta de la vivienda que ocupaba y él se escondía creyendo que estaba escapándole al peligro, en realidad era porque otros querían que él se escondiera. Cuando se despertaba por las noches a picar el queso untado que tanto le gustaba no imaginaba que era precisamente lo que querían que él hiciera, que estaba siguiendo al pie de la letra esas voluntades levantándose y comiendo hasta reventar. Cuando se sentía mal no era por curiosos azares, por virus que nadie puede prever, por lo incalculable de la vida, sino por planificadas causas, por los designios de una inteligencia superior que nunca en su vida comprendería. Cuando mareado, empachado y envenenado, fue en busca de su última comida, lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizás no. Quizás sí sabía que iba directo hacia su muerte. Quizás había entendido todo, o no, quizás simplemente no aguantaba más y quería terminar el suplicio, el lento y doloroso camino a ningún lado. Quizás saltó al abismo. Quizás las dos voluntades confluyeron, la del pequeño ser y la de los que oscuramente movían los hilos de su existencia. Éstos llevándola hasta su final, pero él también queriendo suicidarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no lo descartaría. Toda su vida había esquivado la trampa mortal hasta que esa mañana, con el olor a fecha de vencimiento encima suyo, con una vida de la que ya sólo podría esperar agonía y muerte, con un destino sellado por esa pasta gelatinosa de la que nunca sospechó pero de cuyas consecuencias ya se estaba dando cuenta, fue directo hacia la trampera y terminó con su vida. Rodríguez sería una rata, pero lo que demostró en todos estos días de resistencia en territorio hostil es que no era ninguna boluda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-8976786050951478871?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/8976786050951478871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=8976786050951478871&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/8976786050951478871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/8976786050951478871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/07/el-destino-segn-m-night-shyamalan.html' title='El destino según M. Night Shyamalan'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-5813709666489077577</id><published>2008-04-10T23:58:00.000-03:00</published><updated>2008-04-11T01:02:02.850-03:00</updated><title type='text'>El policial siempre fue un género de ficción</title><content type='html'>Caminaba hacia la parada del bondi cuando una chica se acercó corriendo hacia donde estaba desde unos 80 metros más atrás. Todavía estaba a unos 30 cuando me empezó a dar la sensación de que me buscaba a mí. Me acerqué, un poco desconcertado, y ella, agitada, desde la vereda de enfrente, me dijo que estaban violando a una chica en la otra cuadra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mierda. Pregunto dónde y vuelvo sobre mis pasos corriendo, pensando en entrar a mi casa a llamar a la policía (ni ella ni yo teníamos celular), aunque voy mirando para todos lados porque se suponía que ahí nomás estaba pasando lo que la chica decía. Al llegar a la esquina miré hacia un lado -el lado del que la chica había venido corriendo- y no vi nada, así que doblé hacia el otro, el de mi casa, y antes de llegar a ella encontré a una vecina en la puerta y le dije que hiciera la llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hecho esto, volví hacia el lugar de los supuestos hechos y seguí sin ver nada, aunque ahora había un par de mujeres en la puerta de una casa en la esquina, hablando con cara de pánico, como si supieran lo que se rumoreaba. Evidentemente varios sabían, pero nadie parecía haber visto nada. En un momento un vecino se acercó y dijo que la chica estaba ahora en la casa de un vecino que la había hecho entrar al escuchar unos gritos. De quien había motivado esos gritos, ni noticias. Se habría escapado, supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta altura yo ya dudaba un poco de la hipótesis de la violación. Por los pocos datos concretos que había (un desconocido se acercó a una chica, la chica gritó, un vecino salió a ayudar, el tipo huyó), bien podría haber sido un intento de robo, algo más común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos después llegó un Fiat Duna (o algo así) blanco con una sirenita (no la de Disney) en el techo: seguridad privada, se supone. Su conductor, medio desorientado (la denuncia que recibió debe haber sido bastante imprecisa), lo estacionó en otra esquina. Lo fui a buscar y le expliqué (mientras una vecina del lugar le recriminaba indignada que no habían pasado en lo que iba del día), y en el medio llegó la policía de verdad. Luego de señalarles por tercera o cuarta vez la casa donde se suponía que la chica que habían visto gritar ahora estaba, fueron hacia allí y se llevaron a la chica, mientras el tipo de seguridad privada intentaba calmar a los vecinos diciéndoles que "todos estamos del mismo lado acá" (salvo que no le paguen la cuota mensual, claro), sin dudar en incitar a la "autodefensa" con tal de sacárselos de encima ("¿hay que salir armados? ¿Salir con una ametralladora a la calle?" preguntaba una; "y sí, señora, es así", contestaba él).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de ese estallido de declaraciones fascistas (el aestostiposhayquematarlosómetro se fue por las nubes en esos instantes), me perdí de ver el accinar policial, y si la chica realmente existía o qué, pero creo que sí, porque se fueron como habiendo cumplido su labor. Y yo también me fui, porque llegaba tarde a la facultad y ya mucho más que hacer no había. Quedarse discutiendo con vecinos dispuestos a votar a Patti en ese momento si les ponían una urna en frente no tenía mucho sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, la &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2008/04/01/tapapapel.htm"&gt;tapa de Clarín&lt;/a&gt;, en un recuadro a la derecha del menú de Mortal Kombat barrabravezco que armó como foto principal, mencionó el hecho. "Un intento frustrado por un vecino", decía, e imaginé que se referían a éste. Efectivamente: busqué la noticia luego en internet y &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2008/04/01/policiales/g-1641075.htm"&gt;allí estábamos&lt;/a&gt;, Temperley es noticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.cronica.com.ar/article/articleview/1207047468/1/3/"&gt;Crónica&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/EdicionImpresa/informaciongeneral/nota.asp?nota_id=1000357"&gt;La Nación&lt;/a&gt; reportaron también el hecho, casi idénticamente. Lo presentaron, como Clarín, junto a otros tres casos ocurridos entre el sábado y el lunes. "Denunciaron cuatro ataques sexuales", y "PANICO POR OLA DE VIOLACIONES", titularon (no hace falta aclarar cuál es de Crónica y cuál es de La Nación). Es evidente que ninguno de los medios investigó independientemente el hecho y levantaron la noticia de una fuente común a todos. Los relatos parecen calcados, todos cuentan lo mismo. Con lo que no coinciden es con lo que vi yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, dicen que fue poco después de las 8:30. Yo poco después de las 8:30 estaba a unos kilómetros del lugar ya. A ojo de buen novio de Nicole Neumann, calculo que debe haber sido ocho menos cuarto. Es eso, o hubo otro intento de violación en la misma esquina media hora después, y no se enteraron del ocurrido un rato antes. Unlikely.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para más, cuentan que el hombre en cuestión llevó a la mujer a un terreno baldío en el que intentó desvestirla, pero un vecino escuchó sus gritos y la salvó, para ponerse a correr al delincuente en cuestión luego, y atraparlo tras 150 metros. Bueno, esto es aún más misterioso: no hay ningún terreno baldío en la calle donde está la casa del vecino en que la chica se refugió ni en 200 metros a la redonda. El más cercano está justamente a 200 metros pero no tiene el más mínimo sentido que algo haya ocurrido allí. Es un poco lejos como para que el vecino -a menos que el que la "rescató" según los diarios no haya sido el mismo que le dio refugio luego, pero sería muy raro- escuche algo y acuda en su ayuda. Y además yo venía caminando desde la calle que conecta el baldío con la casa del vecino donde la chica apareció, y no vi que ocurriera nada: si alguien pasó de un lugar a otro lo tiene que haber hecho por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra opción es que se tratara de un baldío fantasma. Hoy, mientras hacía la cola en un Pago Fácil, el tipo que atendía le dijo al que pagaba: "mire, si no, cualquier cosa, va a internet y se imprime la factura en un cyber... acá a la vuelta hay uno". Me desconcertó. Básicamente porque no hay ningún cyber "a la vuelta" en ese lugar. Cuando llegó mi turno le pregunté dónde estaba ese cyber. "Acá a media cuadra", me dijo muy confiado, señalando la dirección en la que a la salida caminaría para corroborar esto que escuchaba y preguntarme cómo podía ser que, siendo que paso seguido por ahí, nunca lo hubiera visto. Pero fui y no: no estaba. No existía. Caminé como 3 cuadras más, en distintas direcciones alrededor del lugar, pero seguía sin aparecerse alguno. Así que no descartemos que en Temperley haya una dimensión espacial paralela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, y volvinedo al caso que nos compete, el baldío en cuestión (que ni siquiera es taaan baldío, hay un par de construccioncitas abandonadas, un galpón viejo o algo así) tiene un alambrado de como un metro de alto. Se lo puede saltar y entrar igual, sí, pero... ¿hacerlo mientras llevás a una persona contra su voluntad? Es un poco complicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También afirman (la cita es de Clarín pero todos cuentan más o menos la misma historia) que "El agresor, al verse descubierto, arrojó el arma que llevaba al suelo y corrió unos 150 metros, hasta que fue atrapado por el vecino y los policías".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pelotas, viejo. La policía llegó 5, 10 minutos después, no hay forma de que hayan ayudado a atrapar a nadie. Y además, si el vecino hubiera capturado al tipo... ¿el tipo dónde carajo estuvo en todo ese tiempo hasta que lo vinieron a buscar? Yo no lo vi. ¿El vecino lo ató y lo guardó en el garage de su casa a la espera del momento en que se lo llevaran?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sospecho que, quien sea que haya escrito esto, básicamente lo inventó. No sería nada que no haya pasado antes. Pero los tres diarios dicen lo mismo. Caben dos posibilidades: o lo levantaron de un cable de agencia en común, o los policías también pueden ser imaginativos. Así que voy a serlo yo también:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Che, están llamando de los diarios, parece que alguien se enteró de lo de hoy a la mañana ahí cerca del Coto, ¿qué les digo? Si, ya sé que no pasó nada, a la mina la quisieron punguear y pegó un grito, el chorro medio que la peleó y la iba a trompear pero vio gente y se fue rajando, eso me dijiste que contó cuando la trajeron acá, ¿no? Bue, sí, pero viste, acá me dicen lo mismo que decía el vecino que llamó, que un intento de violación, qué sé yo, ¿qué hago?&lt;br /&gt;-Y, deciles que sí, es lo que están buscando. Inventate algo, a quién carajo le importa. Así se dejan de joder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro que el vecino que la fue a rescatar al baldío se llamaba &lt;a href="http://antesdelalluvia.blogspot.com/2007/11/el-falso-meteorlogo.html"&gt;Chazarreta&lt;/a&gt;.  Pero los periodistas no hicieron a tiempo a anotar su nombre en el apuro por la lluvia que estaba a punto de largarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-5813709666489077577?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/5813709666489077577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=5813709666489077577&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/5813709666489077577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/5813709666489077577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/04/el-policial-siempre-fue-un-gnero-de.html' title='El policial siempre fue un género de ficción'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-1810672419691164487</id><published>2008-03-22T12:25:00.000-03:00</published><updated>2008-03-22T21:01:43.420-03:00</updated><title type='text'>La amenaza multiforme</title><content type='html'>Ponele que a las 4, 5 empezó a llover. Y en un momento se levantó un viento poderoso, de esos que a uno le hacen pensar si es que no recuerda vientos así unos diez años porque es joven o porque realmente ahora son más o más fuertes. Aún con cambio climático y todo yo me permito dudar un poco antes de sacar una conclusión apresurada en base a mi experiencia personal, a una sensación del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, sin embargo, se da de patadas con el estilo televisivo actual. Un meteorólogo en C5N, el canal de noticias del Dany Hadad, anunciaba convencido: "ahora la gente tiene que aprender a lidiar con estas cosas nuevas, aprender qué hacer, qué precauciones tomar...". ¿Qué cosas nuevas? Lluvia, viento, huracanes, tornados, todo eso hay hace bastantes más años de los que cualquiera de los individuos que componen el colectivo "la gente" llevan acumulando experiencia sobre la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo nuevo en realidad es la obsesiva cobertura televisiva. Me decía mi viejo: "antes llovía, había viento un rato, pasaba de largo y listo, ni nos enterábamos de otra cosa". Ahora la alerta es constante y ubicua, aunque la amenaza o inconvenientes reales estén en unos pocos lados. Me dirán: esto es bueno, antes no nos enterábamos de lo que pasaba, y ahí están los periodistas para informarnos de todo lo que por nuestros medios no nos podríamos enterar. Contestaré: meh, lo que en realidad se hace es tomar casos aislados "verdaderos" (son verdaderos, sí, se vuela un techo de chapa acá, se inunda una calle allá, se rompe una pata uno al patinarse acullá, es cierto) de los que antes no nos enteraríamos para pintar una imagen de totalidad falsa. Yo puedo informar sobre cualquier cosa sin mentir stricto sensu, pero mucho más importante es saber jerarquizar y explicar lo que se muestra. Porque recortando de la realidad se puede construir la mejor ficción. El que no lo crea que mire los dos documentales sobre el golpe de estado en Venezuela. (&lt;a href="http://video.google.com/videoplay?docid=5832390545689805144"&gt;acá&lt;/a&gt;, y &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=UZIUC9QCMI4"&gt;acá&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C5N estuvo varias horas cubriendo el "temporal" sin ir a la pausa ni cambiar de tema. Llamados telefónicos de Pepe de Ezeiza, Anita de Belgrano, María Elena de Bahía Blanca y otros contando lo que veían, videos enviados por celular donde no se entendía bien lo que había en imagen pero igual se lo comentaba y repetía, fotos de un tornado pasando por Cañuelas; el material enviado gratuitamente por los televidentes desfilaba por la pantalla del canal, que no iba a desaprovechar la oportunidad de ahorrar costos de producción poniendo eso en vez de algo de mayor calidad producido por ellos mismos. El que llama al canal posiblemente no tenga entrenamiento para describir adecuadamente el fenómeno que está ocurriendo, pero voy a ser bueno por una vez: al menos en el estudio tenían al meteorólogo para luego sacar una conclusión algo más ordenada de lo que los demás testimonios iban dejando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El canal que hace afán de sus grandes posibilidades tecnológicas, sin embargo, debía confiar en imágenes de cuarta y testimonios inexpertos para narrar lo que ocurría. De fondo, bajita, una música dramática acompañaba las escenas. Eduardo Feinmann era el nexo entre imágenes, llamantes telefónicos e intervenciones del meteorólogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mensajes se repetían. En decenas puede contarse la cantidad de veces que Feinmann dijo al aire que le estaban informando de la caída de granizo "del tamaño de una pelota de tenis". Una y otra vez leía de algún papelito o repetía mientras en pantalla mostraban algún video que la gente veía tal cosa, insistiendo en su tenístico tamaño. Por la Provincia de Buenos Aires parecían volar más pelotas de tenis que por los courts de Roland Garros el primer día de competencia. Yo me pregunto si quienes llamaban vieron alguna vez una pelota de tenis. Porque un hielo de ese tamaño en caída libre te puede partir el marulo, poco menos. Puede ser, sin dudas, no digo que no, &lt;a href="http://www.ananova.com/news/story/sm_1421070.html"&gt;cosas más impresionantes han caído del cielo&lt;/a&gt;. Pero granizo de ese tamaño es muy inusual. Más tarde llegó un foto de una mano sosteniendo dos bolitas de granizo. Las pusieron en primerísimo plano, haciéndoles un super zoom, pero comparándolas con el tamaño de la mano que las sostenía diría que no eran más grandes que una falange, una moneda de 25 centavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada más bizarra de la tarde contó lo siguiente: "el viento levantó a una moto que venía andando y la revoleó 30 metros contra las vías del ferrocarril. De milagro el tren no estaba pasando". Yo no sé, insisto, puede ser, pero... ¿y el tipo que venía manejándola? ¿Ni lo mencionan? Si alguien vuela 30 metros luego de que el viento levante su moto en movimiento lo primero que haría es preguntarme cómo quedó. Y luego si es posible que el viento solo haga tal cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la cobertura central del día estuvo en otro lado. Humbolt y Santa Fe, Capital Federal. Allí parece que hace un tiempo el agua inundó una farmacia y hubo reclamos al gobierno porque en la zona siempre ocurre lo mismo y qué sé yo. Bien: entonces C5N tenía allí lista una cámara fija controlando qué pasaba. ¿Y qué pasaba? La lluvia no era fuerte, inclusive podían verse transeúntes cruzando la calle o caminando por la vereda despreocupados (aunque no faltaban el par de tipos que siempre se ven &lt;a href="http://argentinaenjulio.blogspot.com/2008/02/gente-que-no-viaja-por-ah.html"&gt;paralizados ante el agua&lt;/a&gt; y se quedan bajo un techito una hora esperando que deje de caer hasta la última gota), pero el tono era de alarma y amenaza latente. ¿Y quién estaba allí para defendernos de ella? El Gobierno de la Ciudad, claro. La eficiente administración Macri, corporizada en dos señores vestidos de amarillo y armados de un tachito de basura, haciendo mayormente nada más que mirar, charlar con los que esperaban bajo el techito y cada tanto mirar si alguna basurita obstruía la boca de tormenta de la esquina para proceder prontamente a limpiarla y permitir el libre escurrimiento del agua. "Esperábamos que el Gobierno de la Ciudad supiera actuar ante la tormenta y lo están haciendo". "Seguramente esto mismo está pasando en las otras 1500 bocas de tormenta de la Ciudad", evitando inundaciones. Seguramente, sí, pero la que enfocaban era siempre la misma. Y los tipos ni siquiera parecían hacer mucha falta esa vez, porque la situación no era tan crítica. Pero en la historia que contaba C5N la administración Macri nos estaba salvando de las garras de la lluvia, de esas contra las que los ladriprogresistas de Ibarra y Telerman no habían podido hacer nada en los años anteriores. Lo que pasaba en una boca de tormenta era prueba de que en las otras 1499 estaba pasando lo mismo. Yo tengo puesto un buzo amarillo, yo soy humano, ergo: todos los humanos tienen puesto un buzo amarillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casualmente, un rato después del comienzo de esta pantomima macrista, un colectivo embistió de atrás a un auto en esa misma esquina, o a unos cuantos metros. TN (y un rato más tarde, a las 8, Canal 13 y el noticiero conducido por el &lt;acronym title="Santo Biasatti"&gt;Profeta del Caos&lt;/acronym&gt;) y C5N cubrieron el hecho con minucioso detalle. El auto estaba un poco abollado en la cola y no había mucho más. Una de sus pasajeras había sentido un "latigazo" en el cuello y le estaban poniendo un ídem ortopédico por precaución, como suele hacerse en estos casos. La cobertura del tema duró como 15 minutos. La música dramática era ahora telón de fondo del accionar de los médicos. Lástima que la chica misma se encargó de arruinar el clima al incorporarse por sus propios medios y ponerse a charlar y cagarse de risa con quien tenía al lado ni bien terminaron de colocarle el cuello. Pero el hecho ameritó todo un gran despliegue mediático y cobertura, igual. Es que avenida Santa Fe queda cerca, así que ahí mandar un móvil no cuesta nada. Con eso llenemos medio bloque de Telenoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya que habían ido por el choque, los movileros de Telenoche se acercaron hasta la famosa esquina que se había inundado el otro día. La de la farmacia, ésa donde los dos señores de amarillo habían estado toda la tarde preocupándose por evitar que se tapara la boca de tormenta y el agua arrasara con todo (otra expresión que se escuchó mucho durante las largas horas de cobertura: "el viento está tirando todo", "la tormenta arrasó con todo", todo, todo, TODO, ¿ok? Por ahí fue un poste de luz nomás, pero no importa, dijeron TODO y TODO suena re dramático, así que es TODO). Y pasó algo genial. "La misma esquina que se había inundado anteriormente ahora tiene unas obras en construcción, un vallado en la calle, esto que acá podemos ver... están reparando algo e impidiendo que el agua escurra hacia la boca de tormenta". ¡Cómo! ¿Y el gobierno de Macri no dice nada, no está allí para controlar, no estaba tan preocupado por ésa y las otras 1499 bocas de tormenta que había que mantener despejadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo fantástico fue que la conclusión de C5N sobre la eficaz labor del gobierno terminó cayendo no por lo falaz de sus argumentos ("acá están destapando, ergo en todos lados lo deben estar haciendo"; "acá no se ha inundando nada, ergo el trabajo del gobierno ha sido muy efectivo", como las piedras espanta-elefantes) sino porque hasta su manufacturada premisa, su caso modelo a partir del cual se sacaban las conclusiones generales, quedó en evidencia como discutible, y todo porque de pedo un auto chocó en la misma esquina que estuvieron mostrando incansablemente durante la tarde y los medios fueron al lugar a sacarle el jugo al hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayamos redondeando: no cabe duda de que la tormenta existió, que apareció por sorpresa y tuvo una magnitud importante, que causó damnificados, que se llevó a su paso algún que otro vehículo y viviendas precarias; todo esto constituye una noticia y está bien que se lo mencione y -sobre todo- se lo explique. El tema es que el Gran Buenos Aires tiene doce millones de habitantes. 15 quizás si contamos Cañuelas, La Plata, San Vicente y otros lugares que se mencionaron en la transmisión, parte del cordón más externo de esta área urbana y suburbana. Y con 50 casos uno tras otro sin parar yo puedo agobiar y alienar totalmente al espectador si no paso más que eso todo el tiempo. Y el efecto va a aumentar si lo hago de la forma más sensacionalista o alarmista posible, poniendo al aire a un señor llorando porque estaba muy asustado (con fundamento seguramente, claro, no es su culpa) con el viento que se había levantado en su casa, para que Feinmann luego, tan bueno que es él, le dijera que se tranquilizara. Llamaré la atención quizás, será una estrategia para obtener un poco de rating, como la de poner una placa que diga "alerta" ocupando toda la pantalla durante un minuto contado por reloj sin explicar por qué, no sé. Pero un panorama certero de lo que está ocurriendo seguro que no estoy dando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te muestro 50, 100, 500 casos de problemas transmito un clima de caos, amenaza y guerra civil inminente. Pero hay 11.999.900 personas a las que no les está pasando nada. Y muchas de ellas estarán viendo esto por tele, sinceramente preocupados, con la sensación de la soga al cuello. Por esto, y no por el crecimiento de robos o asesinatos o crímenes de algún tipo, es que crece la "inseguridad": la sensación de estar amenazados. Por algo. Los motochorros, los golpeadores de ancianos, los piqueteros, los huelguistas salvajes, el precio del tomate, la meningitis o el clima. (el hambre, la falta de personal capacitado en los hospitales o la caída del valor real del salario, por ejemplo, no parecen entrar en la agenda de posibles amenazas, aunque su amenaza sea mucho más real) Mientras ésta sea la forma de construir lo que es noticia y lo que no, de mostrar "la realidad", "lo que pasa", no les extrañe que reine entre los argentinos la idea de que la solución a los problemas que los agobian es sencilla y no requiere hacerse mucho drama: hay que reprimir, hay que votar al que va a tapar los baches y destapar las bocas de tormenta, hay que mandar a la gente a laburar, hay que ir a a eso que es "lo concreto", el resto es puro bla bla, o ni siquiera existe, como el árbol que se cae en el bosque sin que lo escuchen. Pero se cae igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contraste total: a las 5 de la tarde Crónica informaba del tema. Placa con letras blancas impresas sobre imágenes del Vía Crucis que transcurría simultáneamente en una lluviosa Roma durante el viernes santo: "LLUEVE HASTA EN EL VATICANO". Humor desacartonado donde en TN y C5N habría periodismo serio mostrando "lo que pasa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la placa, corte a un locutor con cara seria que presenta una noticia sin relación con la tormenta. Todo transcurre distendido y un rato más tarde vuelvo a ver qué dicen en el canal. Mientras en C5N se viene la fin del mundo Crónica titula: "la tormenta está parando y en la mayoría de la ciudad no llueve".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiénes son, al final, los menos serios?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-1810672419691164487?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/1810672419691164487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=1810672419691164487&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/1810672419691164487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/1810672419691164487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/03/la-amenaza-multiforme.html' title='La amenaza multiforme'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-6163135801771788720</id><published>2008-03-09T05:34:00.005-02:00</published><updated>2008-03-22T12:18:51.286-03:00</updated><title type='text'>Más cosas sin nombre</title><content type='html'>Esta vez no viajaba en subte sino en micro. Pasado el km. 100 de la ruta 2, ponele, creo que me quedé dormido. La corteza prefrontal se fue poniendo en standby y en mi mente se fue formando un mundo feliz e indefinible, de praderas soleadas. Nunca lo recordaré, sin embargo, porque su onírica existencia fue truncada abruptamente. Desconcertado por unos segundos, miré a mi alrededor y constaté que mis sentidos estaban siendo invadidos por él, siempre tan predispuesto a &lt;a href="http://intercambiokula.blogspot.com/2006/12/derecho-la-interrogacin.html"&gt;aparecer en los momentos menos oportunos&lt;/a&gt;. Bueno, al menos dos de mis sentidos, audición y vista. Por suerte las películas todavía vienen sin olor. Pero fue suficiente para cagarme el sueño por todo el resto del camino hacia Mar del Plata. Guillermo Francella, a los gritos, empezaba sus aventuras en las pantallas de TV del micro casi vacío. Y yo, con casi todos los asientos para elegir, había ido justo a acostarme en los que estaban al lado de los parlantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tipo parece que se iba de viaje con la mujer en una especie de segunda luna de miel. En el aeropuerto creen que tiene drogas, un perro policía se le viene encima, lo tienen que desvestir para convencerse de que no lleva nada y al final lo dejan subir, ya habiéndose vuelto loco. Una vez en el avión, -y disculpen si acá pierdo un poco de refinamiento estilístico, pero quiero transmitir lo más vívidamente posible el espíritu del filme- va a mear y se agarra la pija con la tapa del inodoro, quedando inexplicablemente atrapado entre ella y el inodoro mismo, hecho que no logro entender bien: ¿las tapas de inodoro de avión tienen alguna traba automática o algo así? Yo no sé, nunca viajé en uno, pero si no no se explica: como mucho tendría que haberle dolido poderosamente, pero no quedar "atrapado" porque le cayó una tapa encima... tiene las manos libres para volverla a levantar y salir caminando (o, bueno, considerando lo que le acababa de pasar, rengueando).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este hecho hecho lo obliga a pedir ayuda, transformando así el baño del avión en una convención de como 15 personas entre pasajeros y tripulación para ver qué hacían con el pobre hombre, convención que ante la no explicada pero aparentemente indiscutible o inimaginable posibilidad de sencillamente levantar la tapa, decide desatornillar el inodoro y hacer que el pobre hombre lo llegue consigo como carga durante el resto del viaje y hasta desembarcar. Hasta aquí, créanlo o no, lo mejor de la película. Confieso, algo ruborizado, que me reí con alguno de estos pasajes. Imaginen, sin embargo, lo que será el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo del inodoro al final se resuleve fácil: en el check-in (corríjanme si estoy usando un término equivocado) del aeropuerto, al aterrizar, uno de seguridad le dice que se está afanando un inodoro, Francella le explica un poco avergonzado su situación, el tipo hace un poco de fuerza, o usa una palanca o algo por el estilo -la verdad que tanta atención al detalle no valía la pena prestarle-, levanta la tapa que hacia presión contra sus genitales y San Seacabó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí en adelante se desarrolla el verdadero meollo de la película, a saber: el personaje de Francella, que se había ido de segunda luna de miel con su esposa, termina enamorándose de una lugareña e inicia una de esas típicas desventuras fílmicas en las que todo tipo de incidentes, mentiras y encubrimientos supuestamente hilarantes ocurren por culpa de la doble vida que el protagonista empieza a llevar. Por poner un ejemplo: el tipo desaparece por 6 horas yendo detrás de su nuevo amor y al volver inventa que en realidad se había ido a comprar algún recuerdo pero que al intentar volver lo agarraron -atención- ¡piqueteros! ¡En un centro especialmente preparado para el turismo en el caribe! Pero encima no cualquier piquetero, como Francella se encarga de aclarar. ¡"Piqueteros dominicanos"! Que deben ser como los argentinos pero ¡más negros! ¡Y por ende seguramente más salvajes e incontrolables! La mujer, por supuesto (porque, como es bien sabido, las mujeres son estúpidas e incapaces del más mínimo razonamiento o contrastación con la realidad; especialmente, agregaría yo, si están casadas con Francella), le cree todo. Y así va transcurriendo la película entre mentirillas blancas y engaños de todos los colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final la luna de miel se termina y se vuelven a la Argentina, pero el subnormal del protagonista le pide a su flamante amante (permítaseme la cacofonía) que la acompañe, y ella, pobre ingenua, así lo hace, sin tener la más mínima idea de la doble vida que su noviecito lleva. En el avión, con todos a bordo, lo inevitable termina sucediendo y la verdad sale a la luz. Esta vez la que lo agarra a Francella en el baño no es la tapa del inodoro sino la dominicana, y la mujer de alguna manera los descubre in fraganti al abrirse la puerta del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve a su trabajo donde, también por supuesto, enterados de lo acontecido, todos sus colegas hombres lo felicitan, aplauden y palmean como a un héroe por su accionar mientras que las mujeres lo insultan y golpean. Como sabemos, decía, la película acierta nuevamente en caracterizar la indiscutible realidad de que los hombres y las mujeres son todos iguales entre sí, los hombres todos cómplices y potenciales victimarios que empatizan con esta clase de hijos de puta y las mujeres todas indefensas víctimas (además de, como dijimos antes, idiotas) que no tienen más que indignarse ante esta clase de comportamientos y defenderse con las escasas armas que tienen (insultos, berrinches y golpecitos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado este punto, la película, muy ambiciosa ella, se embarca hacia nuevos e inexplorados horizontes para tomar decididamente un rumbo surrealista: Francella habla con su abogado sobre los trámites de divorcio y todas las cosas con las que su esposa se quedará mientras que, enfrente suyo, una de las empleadas del lugar comienza inexplicablemente a hacer un striptease delante suyo. Me pregunto con cada vez más intensidad cuánto falta para que el tipo descubra que es todo un sueño o algo por el estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es, pero casi. O sí, la verdad que no me quedó muy claro, porque el DVD o video empezó a fallar y la película a verse seriamente como el orto, entrecortada, trabada, pixelada, qué sé yo. Pero de un momento para el otro nuestro héroe apareció abriendo los ojos en una cama como de hospital, en una de esas escenas típicas de "señor que se despierta del coma o abre los ojos por primera vez después de haber sufrido un tremendo accidente", con toda la familia (incluyendo hijos y ex esposa, con los que se había peleado si yo no entendí mal la peli, ¿o lo soñó? ¿o qué carajo?) más o menos sonriente al observarlo. La hija celebra una fiesta de 15 y baila con el padre. No se entiende bien cómo pero todo parece haberse arreglado. Como un Deux ex Machina pero encima mal hecho. Pero... ¡ni siquiera eso! Porque de repente... ¡el tipo aparece de vuelta en República Dominicana! Había prometido volver a los pagos de la negra y así lo hizo, se reencontró con ella y tuvo dos hijos, ¿qué tul? La mujer y sus hijos anteriores no se sabe bien dónde quedaron y por qué. Pero bueno. Que nada, ni siquiera la más elemental coherencia narrativa, se interponga en el devenir de nuestro héroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, una obra que seguramente dejará su marca en la historia de nuestra cinematografía. Porque es una obra típicamente Argentina. Realmente diría que no le falta nada. Condensa todos los elementos que circulan en el imaginario como parte de su idiosincracia. El chanta apiolado, la viveza y la complicidad, unos cuantos instantes de religión salpicados aquí y allá, pedidos a santos, estampitas y supersticiones, un toque infaltable de fascismo y clase media subordinada de algún jefe pero que aún así se cree alta burguesía y se espanta por el cuco del piquetero... en fin, faltó Perón, nomás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto sazonado con culos y tetas a gusto, aportados entre otros por Ingrid Grudke, quien según me enteré en los créditos (la verdad que no la había reconocido) hacía de la mujer de Daniel Aráoz (hermano de Francella que también hace de piola y más jodón que él pero que al final lo termina buchoneando), pero mayormente por dominicanas de alegría e ingenuidad inagotables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película termina con Francella, la dominicana y sus hijos en la playa, felices en apariencia, hasta que en escena irrumpe... zas, ¡otra dominicana! De quien Francella se enamora otra vez a primera vista, como de la primera, dando la idea de que todo volvería a empezar de vuelta en una especie de eterno retorno a la imbecilidad y egoismo que caracteriza por naturaleza a la  inmutable esencia del argentino-piola-medio, antes de la aparición de los créditos. En fin. Mientras no signifique que van a hacer la parte 2 (en la que Francella engaña a la segunda dominicana con una tercera, para después enamorarse de una cuarta pero quedarse con una quinta, a la que sin embargo empieza a pensar en dejar cuando conoce a una sexta, que nos deja todo abierto para la tercera peli de la trilogía), todo bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo que no estoy muy seguro es del nombre de la obra, que seguramente algún comentarista aportará como ocurrió con el nombre del cantante misterioso del post anterior, ya que como había dicho la película arrancó mientras estaba durmiendo. Calculo, por el contenido de la trama y porque me suena un título así, que puede tratarse de "Papá está loco".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe destacar, para ir finalizando, su estratégica colocación en la porción intermedia de lo que dura el viaje para impedir cualquier intento de los pasajeros de dormir un buen rato de corrido, al principio o al final del mismo. Sin olvidarse de la consistencia cualitativa que puede constatarse entre los distintos filmes exhibidos en estos viajes: a la vuelta me tocó una de yanquis patriotas que combaten contra terroristas suicidas uruguayos comunistas revolucionarios que pueden controlar la mente de sus enemigos. Posta. Con Steven Seagal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-6163135801771788720?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/6163135801771788720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=6163135801771788720&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/6163135801771788720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/6163135801771788720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/03/ms-cosas-sin-nombre.html' title='Más cosas sin nombre'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-2979950287502765923</id><published>2008-02-25T06:19:00.002-02:00</published><updated>2008-02-25T06:53:24.732-02:00</updated><title type='text'>¿Quién carajo es...</title><content type='html'>...eh... bueno, en realidad no me acuerdo el nombre. Creo que empezaba con M. Es cortito. Dos palabras, cuatro o cinco letras cada una, algo así. Y como no me acuerdo el nombre, no puedo googlearlo. Pero igual puedo decir lo que tenía pensado, aunque me haya olvidado de ese detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tanto que no viajaba en subte que aún me quedan 10-12 pasajes que compré a 70 centavos cada uno, antes del aumento de año nuevo. (y nunca tengo más que eso) Tanto hacía de eso, que ya mi mente se había liberado de la influencia constante de las propagandas y cortos y demás cosas que se ven todos los días en el canal de televisión del subte. Siempre pasan las mismas, una de algo para el dolor de cabeza, otra del banco hipotecario, alguna de algún político en época de elecciones, qué sé yo. Pero aparte de espacios claramente pagos hay otros segmentos que al menos no lo son abiertamente. Por ejemplo, aquellos en los que pasan fragmentos de canciones. Que también, siempre son las mismas 5 ó 6. En el año que pasó rotaron una de Cerati, otra de Kasabian... uf, en fin, hace tanto (un par de meses) que no viajo que ya me las olvidé. Me desprogramé. Pero cuando vuelva la época universitaria en 3-4 días escribo la listita completa, no hay problema ni creo que sea muy larga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sospechoso era ver a un par de artistas en esos espacios de 30 segundos a los que nadie conocía. No porque esté mal que los pasen si no los conocen, pero es que es raro. ¿Serán amigos de Telerman?, pensé primero. Pero no, ingenuo yo, el subte es privado hace unos cuantos años, esto no es decisión del gobierno de turno. ¿A una empresa entonces se le dio por difundir el under? ¿Específicamente un par de sus bandas? Hmmm...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy pisé la línea C finalmente e instantáneamente el sonido de una de esas canciones que habían tenido alta rotación en aquellos segmentos de 30 segundos durante todo el año pasado volvió a invadirme. La tenía completa, pero compleeeeetamente olvidada, había dejado de ser parte del sonido ambiente de mi vida, y quizás por eso hoy reaccioné distinto ante ella. En vez de ignorarla o hasta (esto nos pasa a todos, a veces con cualquier porquería) tararearla en mi cabeza mientras o luego de que sonara, me pregunté: ¿¿y este tipo quién carajo es para que el subte le viva difundiendo el estribillo de su puto tema?? ¿A quién le ganó? ¿Se acuesta con alguien, tiene videos comprometedores de algún poderoso, o qué? ¿Por qué me lo intentan intravenoso todo el tiempo? Además, ya que estamos, ¿su obra consta de algo más que esos 30 segundos? Porque ni siquiera son gran cosa, no sé a quién intentan conmover con eso. Pero supongo que la idea es que repitiendo y repitiendo las cosas entran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La letra (lo único que me puedo acordar de ella, aunque no estoy seguro de que contenga algo más) dice más o menos así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al fin / seguirá / ah ah" (?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé con la cabeza en este misterio por unos segundos pero pasó. Hasta que me bajé del subte al finalizar mi recorrido y vi un afiche, aún dentro del territorio de metrovías, que decía más o menos esto: "___ ___ (les dije que no me acuerdo el nombre) presenta: "AL FIN" su nuevo disco".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el afiche de onda seguro que no se lo pusieron, así que creo que hay pruebas suficientes para concluir que: o este señor que canta estas 3 palabras ("al", "fin", "seguirá") y dos interjecciones ("ah", "ah") tiene mucho dinero como para promocionar su carrera, o lo banca alguna compañía que decidió que será el nuevo producto que impondrán al mercado, así que no les extrañe si en poco tiempo se hace famoso. (bah, por ahí ya suena en las radios y yo ni me enteré) Calculo que es probable que las 5 ó 6 bandas que suenan en el subte sean de la misma discográfica, que las pone ahí para promocionar su material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien me puede recordar el nombre de este señor y alguna otra información relevante sobre él, se lo agradeceré.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-2979950287502765923?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/2979950287502765923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=2979950287502765923&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/2979950287502765923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/2979950287502765923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/02/quin-carajo-es.html' title='¿Quién carajo es...'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-8003352185799714390</id><published>2008-01-29T01:54:00.000-02:00</published><updated>2008-01-30T03:05:50.948-02:00</updated><title type='text'>Preguntas éticas infrecuentes y el idealismo contra la ingenuidad</title><content type='html'>1. Internet está lleno de estafas PyMe. Clickee aquí y ganará increíbles premios. Vuelva a tipear la clave de su tarjeta de crédito para confirmar que sigue siendo socio de nuestro banco. Pague por la música que baja y se transformará en una persona de bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, si ha habido una forma efectiva de sacarle plata a los demás sin laburar a través de la historia es a través de los juegos de azar. No importa cuánto uno juegue a la ruleta, a la larga siempre va a perder contra "la casa". Y aún cuando se le agrega habilidad o conocimiento al azar, en las apuestas deportivas supongamos, los dueños del negocio siempre hacen los deberes (es decir, sacan las cuentas) y saben que aunque algunos a la larga puedan salir ganando, otros siempre van a compensar con creces perdiendo y dejándoles su ganancia. Vos me das un peso, vos me das otro, y el que acierta en su pronóstico se lleva un peso cincuenta. Muy simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de estas dos bases, lo primero que uno hace si lee en algún lado algo como "gane plata jugando al póker online" es pensar que lo quieren cagar atómicamente. Timba + internet, no puede haber mejor garantía. Pero uno es curioso e investiga. De repente alguien dice que ganó plata en una página que anunciaba eso. De repente otro dice que no sólo ganó plata sino que NO HAY FORMA DE PERDER. Epa. Nadie nunca me dijo "yo clickeé en uno de esos avisos que dicen que me gané un viaje por ser el visitante número 999.999 del sitio y acá estoy, chateando con vos desde el caribe".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Three-card_Monte"&gt;juegos&lt;/a&gt; donde la estafa radica en hacer que alguien (amigo del que maneja el juego) aparente estar ganando un montón de plata y así anime a otros a participar (para luego perder, obvio). ¿Pero uno va a sospechar que gente que uno al menos conoce hace varios años y otros montones que no conoce pero que sería demasiado paranoico pensar que estuvieran conspirando para cagarlo a uno, estén todos poniéndose de acuerdo para mentirle a la vez? Se podría pensar, quizás, que la idea es hacer que unos giles primero ganen unos pocos pesos para después agarrar a otros y hacerlos perder millones. ¡Pero acá encima dicen que te dan la plata inicial para que apuestes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto me llamó mucho la atención. La explicación racional que la página en cuestión daba parecía convincente: mucha gente juega al póker por hobbie, para pasar el tiempo o divertirse. Si uno los estudia y conoce los trucos del juego puede predecir su comportamiento y ganarles, ya que no son profesionales. ¿Qué hace la página entonces para aprovecharse de estos pequeños y medianos amateurs? Contacta y educa un ejército de personas entrenados para ganarles. Les da una pequeña suma y les explica paso a paso qué táctica seguir, cómo jugar si la mano es tal o la mano es tal otra, qué hacer ante cada situación, cómo engañar y despistar al otro para maximizar las ganancias. El póker es un poco como el truco. Si uno sabe lo que tiene el otro o si hace jugar al otro creyendo que uno tiene algo distinto a lo que realmente tiene, gana. Las cartas se reparten al azar pero a la larga ese azar se empareja. Y el que tiene más talento o experiencia o un mejor sistema para jugar se termina beneficiando. Entonces la páginaprovee ese sistema, provee el capital, pone a la masa obrera del póker a trabajar para ella y se queda con una tajada de lo que le ganan, manteniendo de todas formas a los obreros motivados porque, aunque no se lleven todo, cuanto más ganen más se llevan, y si no fuera por la página no ganarían nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explicado así, me pareció que tenía sentido. Y que no parecía ser una estafa. ¡Ya me inscribo, entonces! Pero luego pensé: alguien siempre pierde. ¿Quién sabe a qué poco precavido amateur uno le está vaciando los bolsillos del otro lado en alguna sala anónima de juego? Si le damos una vuelta de tuerca en la forma de pensarlo, podemos verlo también como una estafa, sólo que con nosotros ahora del lado de los cómplices. Está bien, la página lo pinta como que del otro lado sólo hay "amateurs que juegan por divertirse", pero aunque uno se imagine del otro lado a un dandy millonario que en su tiempo libre y solitario va y se juega unas rondas de póker online, eso bien puede ser un eufemismo para "trastornado adicto a las apuestas al que podés estar haciéndole perder la plata para pagar la hipoteca de su casa". Al fin y al cabo, si uno mira el fenómeno con cierta distancia, lo que hay es un movimiento de dinero desde gente que uno no conoce hacia una empresa que sabe bien lo que hace y algunos que trabajan para esa empresa, a cambio de absolutamente nada. Parece un crimen sin víctimas pero quizás es sólo porque las víctimas no se ven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La duda me quedó dando vueltas en la cabeza. Nunca me inscribí. El que sepa algo más al respecto que cuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Hoy casi a la hora de cenar sonó el teléfono. Minutos antes, habiendo descubierto que mi padre me había ocultado algo (algo muy menor), había pronunciado la frase: "decir la verdad es mejor que mentir". O "es siempre mejor que mentir". No recuerdo si una o la otra. No cambia tanto la anécdota. Atendí y era una consultora o algo así preguntando mediante unas grabaciones automatizadas qué canal estaba viendo, si es que estaba viendo alguno. Yo casi no veo televisión ya, y en mi casa ambas teles estaban apagadas. Sin embargo, tras contestar mi edad y algún dato que otro de esos, respondí que algo estaba viendo, así que adelante con la encuesta. Un poco por curiosidad y otro poco por la idea de la &lt;a href="http://carnotistas.blogspot.com/2006/06/la-democracia-cuntica.html"&gt;democracia cuántica&lt;/a&gt;: cuando a uno lo encuestan su insignificancia como ciudadano se transforma en un peso relativo suficiente para, al menos, hacer que las novelas costumbristas de Suar o Bailando por un Sueño pierdan apoyo económico y estén un paso más cerca de colapsar violentamente para nunca más volver, y ser reemplazadas por algo mejor. Lo que dice uno pesa como si lo dijeran quizás 10000 personas a la vez. Al menos, para el que ideó el sistema, uno las está representando. Entonces dije Canal 7. "Cuentos de Fontanarrosa", decía la grabación que estaban dando ahí (la de Telefé decía que podían estar dando 3 programas distintos en ese momento. Hacen tanto quilombo con los horarios que ni las empresas que miden el rating pueden predecir lo que darán en cada momento).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por default ya iba a decir el canal del Estado, un poco por razonar parecido a lo que recuerdo haberle escuchado alguna vez a Lanata en la década del 90 explicando por qué prefería aportar al Estado y no a una AJFP el dinero de su jubilación: "en el Estado ponés $10 y por ahí se roban $9, pero 1 llega a una escuela". En la privada los 10 van para que el dueño de la AFJP o Tinelli se compre una nueva casa de veraneo. O la invierta en más TV basura. No gracias, me quedo con los buenos programas que tiene el 7. ¿Fontanarrosa dijeron? Buena onda, con más razón. Aprieto el botón que corresponde a Canal 7. Me preguntan si tengo otra tele prendida. Y bue, sigamos con la joda. Ahora les digo que en la otra estoy viendo Encuentro. Presiono la opción de "Tv por cable". No me preguntan qué canal. Me cagaron. Pero la primera funcionó. Terminé y corté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente mi padre me preguntó qué pasó que me tuvieron 10 minutos en el teléfono preguntándome vida y obra estos tipos del rating (que, por cierto, creo, nunca se identificaron). Le conté y le comenté mi treta. ¿No era que decir la verdad era mejor que mentir? Me ahogué en mi propia frase 15 minutos después de haberla dicho. Expliqué mi acción como decisión estratégica, allí estaba la justificación, el por qué de lo decidido: decir que estaba viendo un canal me había parecido la acción con consecuencias más beneficiosas para el conjunto de los afectados por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Lo que hay en juego en ambos casos es una configuración mental que hace que uno tenga presente como "lo correcto" a lo que beneficia a todos o a un mayor número de personas, y no la inversa. En el último de los dos casos, puesta en tensión con el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imperativo_categ%C3%B3rico"&gt;imperativo&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiamedievalymoderna/Kant/Kant-ImperativoCategorico.htm"&gt;categórico&lt;/a&gt; de "decir la verdad" (o "no mentir"). Kant decía que uno debía actuar de formas que uno deseara que fueran universales. Es decir, decir la verdad si creía que todo el mundo debía decirla. No porque conviniera en tal o cual caso, para algún fin secundario. Se podría decir, entonces, que no me comporté Kantianamente. Subordiné el decir la verdad a un fin determinado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kant intentó llevar esto del imperativo caegórico hasta las últimas consecuencias. En un famoso intercambio con notengolamásputaideadequién (tan famoso no es entonces, dirán), le preguntaron a Kant si entonces tendría que decir la verdad si un asesino pasaba buscando a su víctima y le preguntaba a uno para dónde se había ido a esconderse. Long story short, Kant terminó diciendo que para ser coherente con el imperativo de no mentir, tenía que decirle la verdad al potencial asesino, aceptando así que es otro ser libre y dándole la posibilidad de decidir libremente en base a esa verdad. Todo muy lindo, pero ¡va a matar a un tipo! Es una objeción que habría que tener en cuenta, digo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, apelar a este extremo que suena tan absurdo es una forma de ridiculizar la idea. Y si uno la piensa no es tan ridícula. ¿Cuántas veces un padre (no estoy hablando del mío, aclaro porque se puede prestar a confusión por lo dicho más arriba) le dice al hijo que termine la sopa porque si no se lo va a llevar el hombre de la bolsa o similar? Pensará el padre que el fin de asegurarse que su hijo no se desnutra es más importante que decirle las verdaderas razones por las que tiene que tomar la sopa, que podría tardar en comprender o ignorar simplemente. ¿Pero qué pasa si este comportamiento tan pragmático se extiende? No sólo se le estará negando al hijo la posibilidad de comenzar a decidir racionalmente sino que empezaremos a crecer como ignorantes. ¿Qué tipo de libertad tiene un ignorante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era tan boludo Kant. Pero lo complicado de ese idealismo es que lejos estamos de una sociedad con conocimiento socializado para que toda decida libremente, e igual de lejos quizás de que quienes poseen conocimiento lo usen no para su propio beneficio sino para el del conjunto. Entonces el que lo tiene no siempre está dispuesto a darlo y cuando lo tiene lo usa para su interés egoista. Si alguien quiere conocimiento y sabemos que la consecuencia de que lo adquiera va a ser perjudicial para el conjunto de la sociedad, ¿por qué vamos a dárselo? (queda excluido, por supuesto, el argumento de no dárselo porque no nos conviene sólo a nosotros: supuestamente el debate es ético)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kant podría contestar: bueno, creemos que sabemos, pero podemos estar equivocados. ¿Qué habría pasado si decía que tenía la tele apagada? Quizás algo mejor. Si no nos sinceramos nos podemos pasar toda nuestra existencia mintiéndonos. Y así. Es de esos debates que si uno se empecina se pueden volver bien largos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-8003352185799714390?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/8003352185799714390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=8003352185799714390&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/8003352185799714390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/8003352185799714390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/01/preguntas-ticas-infrecuentes-y-el.html' title='Preguntas éticas infrecuentes y el idealismo contra la ingenuidad'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-965169792747983380</id><published>2008-01-10T23:47:00.000-02:00</published><updated>2008-02-02T03:27:54.570-02:00</updated><title type='text'>Dejarse llevar</title><content type='html'>La presión social es efectiva cuando dejarse llevar por ella es la única posibilidad concebible. Es lo "normal". Lo alternativo a esto, luego, será rechazado. No dejarse llevar provocará una condena activa. La resistencia causa indignación. Alguien escapa de las redes de ese aparente consenso y la lucha por transformarlo se vuelve incesante. Las garras latentes de la coerción se vuelven manifiestas, se hace visible la violencia que yace oculta detrás de esa apariencia consensual, y algo se pone en juego, algo que antes no lo estaba porque nadie lo discutía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lucha por mantener la mentira, por seguir ocultándola detrás de las "verdades evidentes". Verdades evidentes como que todos somos libres, todos hacemos lo que queremos así que debemos vivir y dejar vivir, o morir. Quien discuta esta lógica estará próximo a una acusación de autoritario, fascista, nazi, dictador, enemigo de la libertad. ¿Pero qué mayor enemigo de la libertad puede haber que aquel que hace convencer a prisioneros de que son libres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirá, prudentemente, que alguien convencido de ser quien viene a liberarlos del encierro de esa falsa realidad tiene el potencial dañino de un ejército de monos con navajas. Pero no estamos convencidos de eso. We are not the Messiah. La actitud contra el problema no es escupir respuestas de las que estamos convencidos. El problema es la falta de preguntas. Aquí y ahora, sólo hay respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gritar respuestas funcionó. Mentir mucho y que algo quedara, todo eso. Pero quien grita hace ruido. Quien escucha un grito quizás se pregunte por qué le están gritando, o al menos se sienta aturdido. Hoy pasaría eso. Mucho más efectivo que el grito, por lo indectectable, es el silencio. Un silencio aturdidor que se imponga frente a la idea de siquiera susurrar preguntas. Es el silencio del consenso. Real. Presente. Indiscutible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ofrece respuestas para preguntas que nadie nunca se hizo. Las respuestas están primero, y nadie se pregunta por qué. Hay que hacerlo. Hay que ser molesto como un niño insaciable de 5 años. Por que, por qué, por qué, por qué, y por qué y para qué y cómo, y cuándo, y quién y más por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las respuestas están primero, decíamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que en el secundario una chica me dijo. "Tenés que ser más rebelde". "Salir a la noche", ponerse en pedo o algo así. No recuerdo si contesté, pero la contestación era claramente ésta: ¿y qué hay de rebelde en hacer lo mismo que hacen todos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pregunta a su afirmación, a su definición nunca cuestionada e imposible de rastrear a sus orígenes, al por qué para ella o para alguien rebeldía significaba eso, quién lo había establecido y por qué ella estaba de acuerdo. Quién le había programado esa respuesta antecesora de cualquier pregunta, una afirmación que estaba allí impuesta aunque ella nunca la hubiera buscado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo llegó esta respuesta, esta afirmación y otras, hacia ella? Otros como ella ya las tenían, desde algún lado también se las reforzaron y le insistieron en su naturalidad, conveniencia o lógica, pero principalmente ella nunca las cuestionó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así terminó haciendo cosas sin que nunca realmente se propuso. Seguramente habrá visto Gran Hermano porque todo el mundo lo veía. Apuesto que alguna vez se tiñó el pelo porque estaba aburrida y se hizo un tatuaje sin saber bien por qué. Abrió un fotolog, durante un tiempo subió alguna foto de ella y sus amigas con comentarios obvios pero en algún momento se cansó y lo dejó. Eso o algún otro chirimbolo digital más o menos inútil. Obviamente tiene celular, puedo firmarlo con los ojos cerrados. Compra ropa de marca y le gustaría tener un auto. Salió con un par de pibes, pero ninguno le gustaba demasiado ni le generaba mucha confianza, o directamente eran unos idiotas. Le preocupa su figura y el qué dirán. Nunca votaría a la izquierda, aunque no sabe bien por qué. Si hubiera nacido varón, sus amigos lo habrían llevado a debutar a cambio de dinero en algún momento de su paso por la secundaria. Bueno, esto último no parece ser muy comprobable, pero seguro acierto bastante del resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para no ser acusado de especulador volveré al primer ejemplo, el probadamente real. La rebeldía definida como asociar ritualmente fin de semana con alcohol y boliche. "Portarse mal" un par de días a la semana o por las noches, en oposición a "portarse bien" de día, un rato y un rato. Me parece menos esquizofrénico ser la misma persona todo el tiempo, pero bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa supuesta "liberación" de los fines de semana más gran parte de lo mencionado hace dos párrafos me suena más bien a plan de consumo y estímulo constante que a otra cosa, y funciona a la larga como el lado B o la otra cara de lo mismo, de la parte "aburrida" de la vida donde hay que "portarse bien" (trabajo, obligaciones, etc.); la válvula de escape de la prisión oficial, pero al fin y al cabo parte del mismo sistema carcelario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guardias hacen como que duermen durante la noche y no se enteran de que los presos juegan en el bosque, pero en realidad las alarmas suenan ni bien alguien hace algo que realmente haga ruido, interfiera, rompa esa lógica bipolar de funcionamiento. Si mientras los guardias duermen los presos en vez de armar orgías y aspirar cocaína organizan un plan de escape (¿cómo? ¿no estaban libres?), ahí a alguien le va a importar. Mientras tanto, qué sé yo, que se maten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero detengámos la metáfora un instante. ¿Quiénes son los guardias realmente? ¡Los mismos presos! Eso es lo impresionante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo está mal cuando uno de los presos no quiere formar parte del circular rito, y el consenso dice que hay que terminar con eso, por alguna razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a la secundaria. La otra anécdota que quería recordar era la de un pibe que se enojó conmigo jugando al fútbol en el patio, o algo así, y fue a hablar con una profesora. Como sus reclamos no parecían tener mucha sustancia, la mujer le preguntó si no había algo más porque la verdad que no entendía. Y fue genial el motivo esgrimido finalmente para quejarse, quizás el más honesto: "&lt;acronym title="cita extremadamente aproximada, por cuestiones de distancia temporal"&gt;es que... no sé, no quiere salir con nosotros los fines de semana, así no se puede (?)&lt;/acronym&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni hace falta observarlo, hasta el estereotipo mismo del estudiante secundario lo muestra: el que no es como la manada es rechazado. El que parece tonto y se sienta en un rincón, la que estudia mucho, el que es medio sensible, el que no le gusta el deporte, la que no se lleva bien con las chicas populares y mil y un casos menos estereotípicos que se les puedan ocurrir. Como es lógico esperar dado que los egresados no reciben una inyección letal junto con su diploma, esto también ocurre entre los que ya terminaron el colegio, los "grandes".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si un abstemio en la secundaria es como un homosexual en el ejército, uno fuera de ella posiblemente tampoco sea aceptado fácilmente en muchos lugares fuera de ahí. Por el contrario, ocurre en todo ámbito inclusive lo que decía al principio del rechazo activo. Ni siquiera la distante tolerancia. Comportarse "normalmente", salir a tirar cohetes luego de brindar repetidas veces en año nuevo (si doy muchos ejemplos con el alcohol es por lo comunes que son, hasta una tía de 70 años se puede ofender y hasta indignar por eso), o lo que sea en cada contexto, es obligatorio. El que no cumpla la norma verá, entre otras cosas, su cordura, hombría de bien y sexualidad puestas en duda. Habrá insultos y amenazas de todo tipo. La violencia física puede llegar a ser posible. Todo esto quizás, en un principio, velado, y luego cada vez más directo. Una piñita "en joda" como diciendo "dale, no seas maricón", un secuestro para llevar a alguien a una despedida de soltero, una sucesión inagotable de bromas pesadas (un clásico de la secundaria: sacadas de silla, hormigas en la bufanda (?), mochilas atadas a una reja y esas cosas) a los distintos y a los distantes, insufribles gritos tras una pelea porque uno no quiere aceptar lo que se impone "porque sí" o, peor aún, porque cuestiona directamente todo el modo de pensar o vivir de quienes lo comparten (esto ya es volverse candidato automático para una buena trompada o mandada a la mierda directamente)...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer, entonces? Algo parecido a esto último. Lo mejor para no dejarse arrastrar por la ola es tener algo que pueda detenerla sin llevárselo puesto a uno. Como la resistencia a dejarse llevar genera esos violentos contraataques que describíamos, hay que ser capaz de responder y cuestionar inteligentemente los postulados que a la ola misma le parecen "obvios". Lo que para ella hay que hacer y lo que para ella no. Cómo hay que ser y cómo no se puede ni pensarlo. Formar una pared crítica, preguntona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué? ¿Y qué tiene de bueno/divertido/útil eso? ¿Por qué decís esto pero después aquello, no es contradictorio? ¿Y qué pasa si no hago eso? ¿No te parece que sos un poco forro/pelotudo? :P Etc. Una membrana inteligente, que sepa que puede filtrar, seleccionar, bloquear, elegir, que tenga un criterio para hacerlo, razones, por qués, y nunca pierda la capacidad de crítica. A la larga, a menos que sea muy desproporcionada, aunque sea la lucha personal se la termina ganando. La inteligencia sobrevive, pregunta, responde, maniobra, actúa, y al final del otro lado no se la ataca porque se comprenden los riesgos de hacerlo, y la tierra queda al menos un poco más fértil como para ser sembrada; aparece la posibilidad de discutir axiomas, generar dudas, mover algún piso, revelar algo oculto, mostrarle los hilos a la marioneta que se creía dueña de sí, ama y señora de su destino y encima propietaria de lo incuestionable; la terquedad y la inercia deben ceder algo ante ella porque entienden que no les conviene ir a chocar de cabeza para intentar derribar una pared. O no lo comprenden, y van, y chocan, y se golpean, y pierden, y se humillan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simple física. Si la presión social no infla a los presionados, explota ella misma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-965169792747983380?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/965169792747983380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=965169792747983380&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/965169792747983380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/965169792747983380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2008/01/dejarse-llevar.html' title='Dejarse llevar'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-901208962686372441</id><published>2007-12-23T18:12:00.001-03:00</published><updated>2007-12-24T13:30:07.673-03:00</updated><title type='text'>No quarter</title><content type='html'>Terminada la época de exámenes se acaban las excusas. El rol de ser improductivo y mantenido de la familia debe ser abandonado para al menos colaborar con compras, trámites y esas cosas. El jueves me fue encomendada por mi padre para el día siguiente la misión de conseguir un escaso y por ende preciado bien: monedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una tarea que me sea extraña, pero esta vez no consistía en lo mismo de siempre. El lugar habitual para cambiar billetes por monedas siempre fueron los bancos. Es un servicio que están obligados a cumplir, pero con el tiempo fueron cumpliéndolo menos. Primero dando poco, o dando sólo ciertos días o en cierto horario o cuando había; hoy ya no dando nada. "No hay", "no están trayendo", es -dicen, yo les dije que estaba con licencia- la respuesta en estos días. Se nota en la calle: ningún comerciante se olvida de preguntar por ellas cuando uno le va a pagar algo, todos ponen cara de culo cuando se dan cuenta de que deben largar algunas de las pocas que tienen para no perder una venta, abundan los redondeos y los caramelos y alfajores como modo de vuelto, etc. ¿Por qué? Según Clarín, el Banco Central sostiene que la cantidad circulante por persona es suficiente y se parece a la de países similares y en ésa y otras &lt;a href="http://www.diarioelpopular.com.ar/diario/2007/11/10/nota.html?idnota=10808"&gt;varias&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?IdxSeccion=1&amp;amp;Idx=285954"&gt;notas&lt;/a&gt; se hace hincapié en una "cultura del ahorro" que hace que la gente guarde moneditas para armar poco a poco pequeñas fortunas, as seen on TV con los chancitos, alcancías y latas que se van llenando, como factor explicativo de la escasez. ¿Pero y en los demás países la gente no ahorra así también? Hay que buscar otras razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según &lt;a href="http://www.viajoporargentina.com/info/moneda/monedas_e.htm"&gt;esta página&lt;/a&gt;, la moneda de 5 centavos pesa 2.25 gramos. Datazo, porque no tengo balanza para pesar una yo. ¿De qué mierda sirve? Simple: con eso y la composición química de las monedas (también en esa página), podemos &lt;a href="http://www.metalprices.com/"&gt;revisar el costo internacional de los metales que la componen&lt;/a&gt; y establecer cuánto cuesta fabricarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de la de $0.05, existen dos tipos. Unas plateadas y otras doradas, las habrán visto. Las plateadas son 75% cobre y 25% níquel. Hacemos las cuentas y...:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(atención: alerta de matemática aburrida)&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Copper kg: $6.72&lt;br /&gt;Nickel kg: $26.50&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 kilo de monedas = 750 gramos de cobre + 250 gramos de níquel.&lt;br /&gt;1 kilo de monedas = U$D 5.04 + U$D 6.625&lt;br /&gt;1 kilo de monedas = U$D 11 .665&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.25 gramos = 1 moneda&lt;br /&gt;1000 gramos = 444.44 monedas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que con 11 dólares y pico hacemos 444.44 monedas. Digamos 445  (les regalo más de media moneda en la cuenta, así que le van a tener que limar un poco los bordes a alguna para que alcance el material).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;445 monedas x 0.05 centavos = $22.25.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(fin de la matemática aburrida)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea que con 11 dólares se hacen 22 pesos. Lástima que el peso vale un tercio que el dólar. Así que hoy hacen falta gastar $36.20 para hacer $22.25 (me fijé la cotización del dólar y todo para hacer esto, es muy profesional). Vale más el material con el que se hacen las monedas que las monedas mismas. ¿Todavía se preguntan por qué no hay? ¡Porque las funden! ¿Cuál fue la primer moneda en desaparecer del mercado? La de un centavo. ¿Cuál siguió? La plateada de 5 que analizamos recién. ¿Cuál sigue?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para las monedas doraditas de 5 centavos, a diferencia de las plateadas, se usa 92% de cobre y 8 de aluminio. Vamos directo a los resultados para no aburrir esta vez: con 6.27 dólares hacemos $22.25. $19.75 para hacer $22.25. Juntarlas y fundirlas no es negocio todavía pero casi casi. Sube un poco el dólar o el precio del metal y desaparecen definitivamente las monedas de 5 del mercado. You read it here first.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensar que siempre me deshice primero de las monedas más chiquitas porque me molestaban. ¡Eran las que más valían! Tanto tiempo poniéndolas una a una en las maquinitas del colectivo, para qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los colectiveros no se quejan, claro. Las máquinas les dan casi un monopolio sobre las monedas y allí llegamos al quid de la cuestión. Dada la escasez, qué mejor que aprovechar el monopolio para hacer unos buenos mangos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi viejo me dijo que en la estación de Lomas de Zamora vendían monedas, y allí tendría que dirigirme. "Vendían", sí. Uno va con 102 pesos en billete y se lleva 100 en monedas. Una estafa total. Hijos de puta. No es posible dejarse robar así. Mi viejo un poco conoce mi carácter así que me advirtió que no hiciera quilombo, que no puteara a nadie porque me iban a sacar cagando y sin monedas y él las necesitaba y bleh. Recordé cuando de chico escuchaba alguna historia sobre la mafia siciliana y cómo los que vivían en el sur de Italia tenían que bancársela y pagarles por su "protección" igual porque si no les rompían todo, imaginando lo mierda que debía sentirse tener que resignarse a eso y me sentí parecido. No porque me importen los dos pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué pueden hacer esto tan libremente? ¿Tan difícil es para el banco central repartir monedas en bancos y obligar a que estos las sub-repartan? La hipótesis de mi padre fue que para evitar problemas de reclamos salariales, tarifarios o lo que fuera, el gobierno les dejaba esta jugosa caja (dos pesos más dos pesos más dos pesos más dos pesos, si se imaginan la cola que había en el lugar podrán calcular que el negocio es de unas cuantas decenas de miles por mes en cada lugar donde lo hagan) para repartirse entre un par de señores que mantuvieran tranquilas a las bases sin protestar, por lo que podíamos esperar sentados a que los descubrieran y desmontaran. Me sonó lo suficientemente creíble y como me imaginé sin suficiente poder como para voltear a la familia Kirchner (?), allá fui, resignado pero también con cierto espíritu periodístico-investigativo además del dinero para cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora antes de que abrieran las puertas del tugurio en cuestión llegué a la estación de Lomas. Supuestamente esto era necesario si uno pretendía no volverse con las manos vacías. Eran las 4 de la tarde y la temperatura rondaba los 5500 grados centígrados. En el sol, claro. En la tierra, a unos cuantos kilómetros de éste, igual pasaban cómodos los 30. Un cartel en una vidriera informaba: "compro pelo", oportunidad para vencer el calor y financiar la compra de monedas en un solo movimiento, pero tampoco le voy a andar vendiéndole mi pelo a cualquiera, qué se creen. Bastante para un día ya es rebajarse a ser humillado por estos delincuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi destino era la terminal del 266. No recordaba haberla visto nunca. Cruzo el puente de la estación de trenes, donde una mujer pedía monedas. Otro de los gremios puestos en crisis: el de los mendigos. Todos buscamos lo mismo. Bajo. Giro la vista a mi izquierda y veo cuarenta 266 estacionados. Piedra libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar es grande. Un playón sin una dirección clara que recorrer. Veo gente saliendo en fila de un lugar con bolsas en la mano y voy hacia ahí. Error. Son los que salen del tren por un costado. Sigo deambulando y aparece un primer cartel. "No se dan monedas". Otro: "No hay monedas". No les creo ni un poquito, caraduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo dando vueltas y salgo por la otra punta, ya en una vereda. Cuánta gente esperando colectivos. Me siento a anotar algo en un cuadernito que llevaba al lado de un puesto callejero de venta de libros. "La Divina Comedia" es el único que alcanzo a ver. Quizás en el cuarto círculo de un Infierno de Dante contemporáneo el castigo eterno sea cambiar monedas para luego usar en un colectivo y tener que luego reponerlas para volver a gastárselas a manos de los mismos a los que debe ir a pedírsele para reponer y así sucesivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz de entre las filas habla sobre monedas. Sobre cómo consiguió. Sobre dónde se consiguen. Sobre cuánto cobran otros. No esperaban ningún colectivo. La encontré. Lástima que la fila es más larga que la que Bart y Lisa tenían que hacer para entrar al tobogán de agua de Monte Splash.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No daba para hacer la gran Homero ("soy el inspector de fila... permiso, sí") así que me fui al fondo. La cola iba en círculos y atrás mío seguía sumándose gente. Olor a cigarrillo. Giro la cabeza. Una mujer tiene ¡dos! en la mano. Uno a punto de terminar, con el cual está prendiendo el otro. Crece mi mal humor. Me acerco al cordón de la vereda para alejarme del humo. Veo en primera fila como un auto atropella una moto. "Noooooooooo!... pasó nada". Salió rengueando pero sin nada roto, aunque de la moto no pueda decirse lo mismo. Ya pasado el shock, sigo estirando el cuello para esquivar el humo. Los autos me pasan cerca. Decido que es mejor un poco de humo antes de que un camión me arranque la cabeza y reculo. La cola finalmente avanza. Son las 5.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 6 ya me estoy insolando, pero en la recta final. Paso por una ventanilla en la que los choferes que terminan su recorrido dejan fuentes con monedas cual ofrenda con un papelito que indica cuánto hay. La puerta entreabierta por donde las mismas monedas vuelven a ponerse en circulación en manos de los clientes está ya sólo a metros, cerca de un guardia de seguridad privada que vigila. Por lo menos no tienen a uno de la Bonaerense de cómplice vigilándoles el curro, ya sería el colmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pasa de a uno. Un señor atiende tras una ventanilla oscura en un cuarto sombrío. Es como un banco improvisado. Le doy $200 y me hago el boludo. "Me tenés que dar 4 pesos, eh". "Eh... sí, sí, los estaba buscando". Forro. Me voy con mis doscientas monedas y la moral abatida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro el nombre de la compañía al irme. No sé para qué porque ya no me lo acuerdo. San José algo. Al acercarme a la parada del bondi me viene a la mente un &lt;acronym title="acá debería haber un link al post, pero ni con una alta dosis de gugleo lo pude encontrar al muy guacho"&gt;viejo post de Podeti&lt;/acronym&gt;. En él, se proponía una adaptación al cine del robo vía boquete que hace unos pocos años ocurrió en San Isidro o por ahí. O un robo de banco, &lt;acronym title="supongo que estas imprecisiones fueron las que conspiraron para que no encontrara el post en google"&gt;qué sé yo cuál&lt;/acronym&gt;. En la última escena, se mostraba a los ahorristas haciendo cola para cobrar la indemnización, y saliendo ya del banco con su dinero en mano un primer plano nos revelaba la cara de uno de los ladrones, llevándose la última parte del botín como uno más de todos ellos. Un sutil golpe final para terminar con estilo la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí ocurría algo parecido, aunque manejando un par de pesos en vez de millares o millones de dólares. Luego de quedarse con sus 4 pesos el colectivo estaba aún dispuesto a hacerse de un bonus: los 75 centavos que me llevaran de vuelta a casa y que me acercaran al nuevo momento de necesidad en que tendría que volver a cambiar monedas. Pero, primero, me di cuenta de que era otra empresa, lo cual hizo que ya tomara otro color. Luego, mientras un señor me avisaba que se me veía un billete saliendo del bolsillo ("es una tentación, viste") demostrando que queda gente honesta (?), vi venir el colectivo y me alistaba para sacar mis 76 centavos y pico (porque, si lo pensamos un poco, esto de que para conseguir monedas haya que pagar extra es como una devaluación encubierta, tener una de un peso es como tener $1.02, así que gastar 0.75 es como gastar eso) cuando se cruzó frente a mí el señor ése que vende boletos en las paradas grandes para ahorrar tiempo (y evadir unos impuestos quizás también). "Señor... sí... 75", le digo mientras escondo silenciosamente mi cambio y saco el billete de dos pesos de lo que había escondido por consejo del señor honesto de la cola. Me devuelve uno con veinticinco recién sacados de su cofre de monedas. Un pequeño triunfo para el hombre de a pie. Me robaron 4 pesos pero recuperé como... *sacando cuentas* ¡dos centavos y pico! Además de ganar tiempo hasta la próxima vuelta. Estamos un pasito más cerca de estar a mano. Y si no, que se la queden, total ya se la van a gastar en remedios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-901208962686372441?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/901208962686372441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=901208962686372441&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/901208962686372441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/901208962686372441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2007/12/no-quarter.html' title='No quarter'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-7550539714840277201</id><published>2007-03-16T00:58:00.000-03:00</published><updated>2007-04-13T13:43:52.216-03:00</updated><title type='text'>En busca del título perdido (sigo con el problema ése ,sí)</title><content type='html'>En el año 1919, Johann Sebastian Mastropiero... ehem... perdón, me equivoqué de discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí es en 1919 que Proust escribía o publicaba, vaya uno a saber, "En busca del tiempo perdido", novelón en varios tomos. Creo que es en el primero que aparece la famosa historia de la madalena, o magdalena, según la traducción. Pero es la historia de aquel bollo de masa dulce, escrito con o sin g, que se llevaba a la boca y le evocaba su infancia, luego transformada en favorita (?) de las personas a la hora de hablar de ese poder de los olores de recordar el pasado (según leí alguna vez, posiblemente porque en el cerebro son vecinas la parte que recibe olores y la que funciona como memoria), personas que citaban a Proust y el episodio de la ma(g)dalena como ejemplo más a mano o más conocido de ese poder del olfato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan citado y reescrito y mencionado y analizado e imitado se volvió, que se transformó en un lugar común y por eso es que nuestro profesor de taller, cuando nos mandó hacer una parodia de algún texto, eligió ése, que era ideal por lo gastado. Pero en fin, probablemente no hayan leído el pasaje de esa novela de Proust a la que me refiero, así que por eso antes de poner lo que escribí yo pensaba poner un link a la original o algo así, pero afortunadamente &lt;a href="http://argentinaenjulio.blogspot.com/"&gt;vale&lt;/a&gt; me ahorró la búsqueda, pues cuando posteó su versión de este mismo trabajo (que pueden encontrar si buscan en el blog ya linkeado, también, o si &lt;a href="http://argentinaenjulio.blogspot.com/2006/10/tambin.html"&gt;clickean aquí&lt;/a&gt;, más fácil) &lt;a href="http://regginafalangie2.netfirms.com/magdalena.htm"&gt;se tomó el laburo de copiar el fragmento que nos habían dado con la consigna&lt;/a&gt;, así que yo solamente me aprovecharé y usaré ése, que son libres de leer, lo mismo que mi reescritura, si es que no se embolaron ya y cambiaron de blog (?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo Pablo Katchadjián, en su corrección al pie de la hoja: "Muy bien, es paródico y triste a la vez."&lt;br /&gt;Dijo Eugenia de Chikoff: "es la cosa más asquerosa que vi desde que el cónsul de Bruselas agarró primero el tenedor del medio en vez del de afuera en una cena en la embajada belga".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí está el cuento (como verán, encontré una buena forma de lavarme las manos con respecto al problémático tema del título):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;u&gt;En busca del tiempo perdido&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Con tantas perturbaciones en la cabeza era difícil soportar la hora y media en el tren de vuelta a casa.  Sintiendo bronca por lo que pasó y miedo por lo que vendría, no podía abstraerme ni por un minuto de mis pensamientos y de la angustia por perder ese trabajo. Y el viento helado que me entumecía gracias a la ventanilla rota no lograba hacerme ocupar la mente en otras cosas, en cerrarla; más bien contribuía a reforzar mi mal humor y, con el tiempo, a llenarme las narices de un resfrío galopante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No haber puesto un pañuelo en mi bolsillo parecía en el momento un error más trágico aún que los cometidos más temprano en la oficina, pero los hechos terminaron por desmentir esta idea. Las secreciones de mi nariz comenzaron a incomodarme seriamente cuando ni siquiera aspirando fuerte y para adentro pude seguir ocultándolas. La viejecilla sentada a mi izquierda y el pudor que mis años de educación me habían imprimido me impedían apelar a la pragmática grosería de limpiar todo con las manos y arrojarlo al viento por la ventana. El disimulo entonces se convirtió en el camino a seguir, y las mangas de la campera parecían el mejor medio para transitarlo, pero al día siguiente debía volver a usarla y ya no había tiempo de pasar por la tintorería, ni mucho menos podía darme el lujo de ir al día siguiente a intentar salvar mi puesto laboral vestido con algo distinto al uniforme reglamentario. Entonces tuve que tomar la decisión drástica, tomar el toro por las astas y los mocos con las manos, y ocultarlos en el único lugar posible que me quedaba: la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperé a que mi vecina de asiento se distrajera y lo hice. Y ahí el mundo dejó de dar vueltas. Algo en esas babas verdes me sacó de mi asiento de cuerina naranja y me elevó hacia esferas insospechadas, pero no podía entender ni qué ni adónde. Me sentía volando, más allá de todo temor y toda vergüenza, de vuelta en algún lugar que no era capaz de precisar. Pero después de unos instantes la magia se fue diluyendo hasta perderse, y yo sentía que no podía quedarme ni con la incógnita de qué había sido ni con las ganas de volver a vivirla. Entonces reincidí, y lo hice hasta el cansancio, pero el despegue no volvió a repetirse. Seguía sentado ahí, en el tren, sin nada más que preocupaciones a las que ahora se sumaba aquel síndrome como de fumador en abstinencia. Algo de decoro quedaba en mí sin embargo, por lo que para enmascarar mis tareas de hurgamiento los esfuerzos debieron hacerse más activos a medida que crecía mi desesperación, pues necesitaba extraer mucosidades en cantidades cada vez más industriales de mis narices sin levantar perdiz en la veterana, y uno no puede fingir que se lleva la mano a la boca para tapar un bostezo veinticinco veces por minuto sin que esto ocurra. Simulé entonces que la ventana abierta me seguía molestando y, tras murmurar un par de quejas lo suficientemente audibles como para servir de justificación, giré 90 grados e hice como si intentara arreglarla con la mano derecha mientras con la izquierda iba en busca de nuevos suministros hacia mi cara. Libre de toda mirada inquisidora, pude extraer tanto como quise, pero sin resultados satisfactorios cuando llevaba lo obtenido hacia mi lengua, hasta agotar del todo cualquier reserva. Comprendí entonces en un todo el grave problema que representaba para la humanidad la finitud de recursos como el petróleo, pero nada sobre el fenómeno que estaba buscando entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice, entonces, un último esfuerzo. Tomé mis llaves y las arrojé al piso, lo suficientemente escondidas bajo mi asiento como para tener que agacharme a recogerlas. Las tomé rápido y, boca abajo y con la cabeza contra el piso, introduje mi dedo hasta lo más profundo de mis fosas nasales, inflingiéndome gran dolor en busca de mi última oportunidad para aprehender nuevamente la sensación de aquella vez y descifrarla. Encontré algún resto y lo llevé a mi boca aún tibio. Tanto había rascado las paredes de mis narices que pude sentir entonces la textura de algunos pelos arrancados en la maniobra por un instante, pero no duró nada porque enseguida volví a olvidar todo y a transportarme como la primera vez, comprendiendo ahora cuál era ese rincón agradable al que el sabor y las fragancias del moco contra mi paladar me estaban transportando. Era mi infancia, un momento preciso de ella, que nunca pude haber adivinado de no ser por la ayuda de los aromas que volvieron esta vez a ser evocadores como hace un rato; era yo, en el patio de mi casa, metiéndome los dedos en la nariz y comiéndome los mocos. Era tan distinto esto de aquello…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tren era todo la desesperación y la angustia, la necesidad y los miedos; en la infancia, la libertad y el tiempo libre, la experimentación y el recreo. Era justo donde hubiera querido estar en ese momento. Y lo bueno fue que estuve, por un rato; sin pensar en que tenía que volver a casa y afrontar todos mis dramas al día siguiente, despreocupado y disfrutando de nuevo, por una vez, en esos mocos, de la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-7550539714840277201?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/7550539714840277201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=7550539714840277201&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/7550539714840277201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/7550539714840277201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2007/03/en-busca-del-ttulo-perdido-sigo-con-el.html' title='En busca del título perdido (sigo con el problema ése ,sí)'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-116301869181023635</id><published>2007-01-20T17:44:00.000-03:00</published><updated>2007-01-22T02:46:41.069-03:00</updated><title type='text'>Barcelín / Infolona</title><content type='html'>Era común luego de que la Revista Barcelona se hiciera más o menos conocida escuchar comentarios sobre las pocas diferencias que había entre algunos de sus titulares y otros de, digamos, Ámbito Financiero, que era casi lo mismo leer uno u otro a veces. Claro, la parodia de uno sobre el otro podría haber hecho que sus tiulares se terminaran pareciendo literalmente en algunos casos, sólo que con la diferencia del contexto que los hace aparecer presentados seriamente o en joda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.revistabarcelona.com.ar/TAPAS/tapa53.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 229px; height: 320px;" src="http://www.revistabarcelona.com.ar/TAPAS/tapa53.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transcribo porque no se lee 100% bien:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Siempre y cuando haya seguridad jurídica y previsibilidad&lt;br /&gt;PARECE QUE ESTE VERANO SE VIENEN LOS MEGACULOS Y LAS MEGATETAS"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La volanta puede ser 100% textual sacada de Ámbito y nadie se da cuenta. Pues bien, esta tendencia mimética entre el periodismo pretendidamente "serio" y el resto (empezando por el amarillo) es recurrente desde hace un buen tiempo, no estoy descubriendo nada. Es difícil ya saber quién parodia a quién. La cantidad de titulares de Clarín que comienzan con la remanida frase "ahora dicen" o similares es descomunal. ¿Quién fue el primero en abusar de este recurso? ¿Barcelona para parodiarlos? ¿Clarín por falta de imaginción? ¿Infobae? ¿El huevo, la gallina? ¿Quién?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.revistabarcelona.com.ar/TAPAS/tapa63.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 256px; height: 340px;" src="http://www.revistabarcelona.com.ar/TAPAS/tapa63.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A la derecha otro ejemplo de la mímesis. Un título que, con alguna mínima diferencia (muy mínima... en el uso del condicional quizás :P) bien podría ser de alguno de los ya mencionados diarios de "derecha", que sólo por su contexto (el montaje fotográfico de los cirujanos con la hoz y el martillo y que sea titular de Barcelona y no de una editorial de Ámbito financiero o Radio 10) se puede entender "al revés". Pero esto no ocurre sólo con la forma de opinar o de titular. Cada vez más, ahora directamente en la temática de lo que se escribe, en los textos publicados, uno ve cosas que realmente lo hacen dudar de si está leyendo un diario de circulación nacional, un blog que parodia diarios, una página que inventa noticias o qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecemos por un ejemplo regional y que circuló mucho hace un tiempo por los msns de varios amigos y conocidos:&lt;a href="http://www.elcordillerano.com.ar/"&gt; El Cordillerano&lt;/a&gt;, diario regional barilochense. Es una pena que no pueda acceder al archivo (borran todo lo de más de 30 días), porque hace mucho que no lo leo y pretendía buscar viejas y clásicas notas viejas, pero bueno, si tienen ganas revisen. Podrán encontrar cosas como: "Crearán una cuarta fuerza federal con características similares al FBI", "Sociedad - Una hermosa trucha marrón - El vecino Carlos Del Castillo se dio el gusto por 2da. vez y sacó el viernes último una hermosa marrón (sic, falta la palabra "trucha" supongo) que pesó entre 6 kgs. y medio y 7 kgs. La captura del ejemplar se produjo entre las 6,15 a 6,30 hs. en el río Limay en la zona de La Lipela.", "A varios meses de haber estrenado el nuevo sistema de sonidos que se utiliza en cada sesión del Concejo Deliberante, la edil radical Irma Haneck, todavía no puede familiarizarse con los micrófonos.", "Inauguran el primer sitio para adultos de Bariloche", un operativo policial donde "Luego los informados (sic, imaginen que dice "uniformados") verificaron el lugar y secuestraron una bomba de agua, un cuchillo Tramontina, una mochila negra, dos cajas de herramientas, un pote de crema, un buzo polar y otros efectos." (parece la lista de sustancias que le encontraban en los antidópings a los jugadores de "deportes en el recuerdo"), etc., etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo hace poco entré y lo primero que me crucé fue con la noticia de un triunfo de Boca al lado del gran éxito del "festival del sombrero", como noticias de tapa. Pero se supone que va en serio, eh, y que tiene una mirada "ciudadana" de las cosas... sin embargo, no es fácil diferenciarlo a primera vista de un portal que inventa noticias o un simple diario pa' la poblada (triunfo de Boca en tapa = crónica).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bah, ¿están seguros de lo puesto en el último paréntesis? ¿Cuál fue el triunfo menos trascendente de Boca en todo el campeonato pasado? Posiblemente aquél ante Quilmes, el último. Sin embargo fue la noticia que más espacio ocupó ese lunes en la tapa de Clarín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.clarin.com/diario/2006/11/13/portada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.clarin.com/diario/2006/11/13/portada.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a infobae: cuando el diario de lajehadadeano nació, era entendible esperar del mismo ciertas ideas económicas y políticas, quizás de corte similar a las de ámbito financiero, complicidades con algunos personajes y ensañamiento con otros no muy distintos según conviniera, etc., pero, por ejemplo, Ámbito Financiero fue en su momento uno de los pocos medios que se atrevió a decir algo sobre la licuación de deuda por la que el grupo Clarín se vio ampliamente beneficiado luego de la devaluación del gobierno de Duhalde, denunciándola reiteradamente, así que uno nunca debe descartar de plano lo que dice ningún medio, aunque la tarea de leerlos se parezca mucho a la de revolver un balde de mierda en busca de una joya que alguien tiró ahí adentro (motivo por el que no leer diarios directamente también puede ser una decisión saludable), y un diario más podía aportar algo en este sentido. Tampoco es que yo tuviera mucha esperanza en el diario en sí realmente ni pensara en comprarlo, pero igual creo que superó ampliamente lo que imaginé en que podría convertirse. Hoy, lejos de ser otro ámbito financiero, infobae es un portal que acumula boludeces por tonelada, mezcladas con un poco de malicia e inmoralidad y otro poco de -al fin- algo de noticias (vistas desde su óptica, claro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ejemplos de boludeces son inagotables. Entren cualquier día y miren. Hay más noticias sobre la vida de las vedettes que en el programa de Jorge Rial. Hay una sección entera llamada "bizarro", que calculo la deben armar entrando a un par portales de "noticias locas" que hay dando vueltas por ahí, copiando y pegando. Otra costumbre que han adquirido últimamente es la de hablar de videos de youtube. Está bien, puede ser un recurso muy válido, pero poner en la tapa "una espectacular pelea entre un tiburón y una ballena para ver quién es el rey del mar" (????) (era algo así, no la tengo a mano para citar textual) o poner &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=297095&amp;IdxSeccion=100795"&gt;esto&lt;/a&gt; anunciando que es real cuando se trata de una publicidad de Powarade... es o tomar a la gente por boluda, o ser boludo uno mismo para no darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los ejemplos de malicia, crueldad o como quieran llamarlos son impresionantes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero están los casos de publicidad encubierta. No suelo leer el diaro salvo a través de algún link que me llega, pero entré recién para tener un poco de argumento a la hora de escribir el post y me encontré con una catarata de casos. Es bastante conocido el hecho de que desde los medios se ha fomentado una campaña de miedo contra quienes bajan música de internet, y que ésta ha tenido en &lt;a href="http://www.google.com.ar/search?hl=es&amp;q=delincuentes&amp;btnG=B%C3%BAsqueda+en+Google&amp;meta="&gt;CAPIF&lt;/a&gt; y el grupo Infobae a posiblemente sus dos principales columnas de apoyo. Pero lo impresionante es que entrando un día al azar al diario uno se encuentre con una vergonzosamente impresionante cantidad de material al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las cosas que enseñan en cualquier curso (?) de ética periodística, es que información y publicidad no deben ser mezcladas bajo ningún punto de vista. Esto a Infobae parece no importarle mucho, puesto que constantemente agrega en sus campañas de miedo o noticias sobre las tremendas consecuencias de la piratería, links al sitio  de la misma empresa (10musica.com) que vende música online (a precios astronómicos, peores que los de cualquier musimundo y sin siquiera estar vendiéndote un disco con su librito y su calidad de audio sino un mugroso mp3) "en forma legal". Hoy, por ejemplo, el diario publica una nota sobre cómo "&lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=296992&amp;IdxSeccion=100841"&gt;Se duplicaron las ventas de música por internet&lt;/a&gt;", en la que no faltan las citas a casos incomprobables de juicios a usuarios y, por supuesto, la publicidad encubierta del sitio 10musica.com al final de la misma. Pero la endogamia no termina ahí. &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=296997&amp;IdxSeccion=100884"&gt;Otra nota del mismo diario&lt;/a&gt;, separada de ésta por sólo unos centímetros en la tapa, habla de lo que a simplemente parece ser otro de los casos de "boludeces" referidos arriba, mencionando una consecuencia del llamado "tema del verano", que todo el mundo lo descargue en sus celulares. Pero claro, en el mismo copete de la noticia ya nos dejan ver de lo que en realidad se trata la nota: más publicidad encubierta, cuando nos prometen información sobre "desde dónde bajar los ringtones". Y adivinen desde dónde: sí, claro: desde 10movil.com.ar, el sitio hermano de 10música. Qué caraduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También podríamos incluir como parte de las campañas de atemorización a la &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=296965&amp;IdxSeccion=100884"&gt;nota sobre unos vendedores de software pirata que dicen hay en la red&lt;/a&gt; y como otro acto de endogamia a la &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=296808&amp;IdxSeccion=100912"&gt;noticia sobre la venta de parte del paquete accionario de Canal 9&lt;/a&gt; a un grupo norteamericano -todas, repito, sólo de la edición online del mismo día, uno solo, encontradas en 5 minutos, casi sin buscarlas-, pero no hace falta ser tan estrictos, dejémoslas pasar pensando que quizás lo del 9 era una noticia de interés general que podía valer la pena mencionar (aunque podrían haberse ahorrado afirmaciones como la que dice que "beneficiará a la industria televisiva argentina" bla bla bla) y que lo del software no fue idea de algún gerente de microsoft sino una iniciativa bienintencionada del diario mismo. Total los casos sobran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos dicho que la sección "bizarro" y "espectáculo" eran caldo de cultivo de boludeces varias. Bueno, también lo son de, lisa y llanamente, forradas. Es un terreno ideal, por ser aparentemente inofensivo y hablar de temas que no parecen tener potencial como para tener grandes consecuencias sociales (?). La prueba viva de esto que afirmo es el programa del ya mencionado por segunda vez en este post Jorge Rial (todo tiene que ver con todo... si estamos hablando de la seriedad de los que &lt;br /&gt;&lt;acronym title="en el sentido de 'pretend', hacer como, simular"&gt;pretenden&lt;/acronym&gt;&lt;br /&gt; ser serios, la seriedad real que tiene lo que dicen los que &lt;acronym title="ídem arriba"&gt;pretenden&lt;/acronym&gt; no estar haciendo algo serio, etc.). O &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=291088&amp;IdxSeccion=600795"&gt;esta nota&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe haber muchas cosas realmente deprimentes en la biografía de Kate Moss como para entre todo eso decir que lo calificable con ese adjetivo es el tamaño de sus tetas (eso sí, dos párrafos después le dicen "diosa", quién los entiende). Seguro  que alguna vez en el mismo diario salió alguna nota hablando de anorexia, pendejas de 15 años que hacen cirugías estéticas, preguntándose el por qué de estos inexplicables fenómenos. Culpa de la sociedad enferma, dirán, apuntando con el dedo. Qué manera de emanar bosta. Y nótese que no cité ni voy a citar en este post una sola nota que hable de política, internacionales, economía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, la gama de cosas a citar es interminable. &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=297235&amp;IdxSeccion=100796"&gt;Hacen paints&lt;/a&gt; como si fueran &lt;a href="http://www.elblogdetoto.blogspot.com"&gt;el blog de toto&lt;/a&gt; (de paso vean acá otro ejemplo de "noticia inventada totalmente inverosímil para rellenar hojas"), sus redactores ponen entre un par de signos de pregunta o en boca de "la gente" (ese ente abstracto tan fácil de usar para justificar lo que uno dice de manera incomprobable) para &lt;a href="http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=211657&amp;IdxSeccion=100586"&gt;camuflar lo que muy posiblemente piensan&lt;/a&gt; (es increíble esta nota, mírenla)... si sigo buscando un poquito voy a terminar haciendo un artículo de 400 páginas sobre la historia de infobae.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para compensar, al menos, tienen un vacío legal en su sistema de "weblogs" (ay qué moderrrrnos que están todos los medios tradiconales que desbordan de blogs), que permite que alguien si quiere vaya y putee libremente al señor Eduardo Feinmann, por ejemplo. Miren si no. Esta es la advertencia que aparece para que el potencial comentador lea antes de escribir lo suyo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Por razones de seguridad, cuando el usuario postee su opinión, no la verá inmediatamente publicada, ya que previamente será vista por un editor en Infobae.com, que no tocará ni una coma de ese comentario, sólo habilitará la publicación del mismo, salvo que este incluya ofensas hacia terceros, publicidad u ofertas específicas, contenido pornográfico o que ofenda la moral de los lectores.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero... si Feinmann escribe y yo leo... ¡los terceros somos todos los que no seamos ni Feinmann ni yo! Atentos que puede nacer un nuevo De Renzis (igual creo que a Feinmann en el programa de cable que tiene o tenía varias veces lo llamaron para bardearlo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos al mucho más serio y confiable Clarín, mejor. Un clásico en ellos es el de citar a algún científico o grupo de científicos de la universidad de quién sabe dónde que afirman quién sabe qué extravagancia o descubrimiento-notable-que-cambia-todo-lo-que-pensábamos-del-mundo. Un día confirman que el chocolate al final no tenía ninguna relación con el acné. Unos meses después nos informan que un grupo de científicos finalmente ha podido demostrar que hay una relación directa y causal entre una y otra cosa. Que las papas fritas pueden causar cáncer de uña, o que curan el insomnio. Da igual. Las fuentes en general son incomprobables o la información que da Clarín llega distorsionada. Muchas veces uno lee alguna nota sobre, digamos, los procesos químicos dentro del cuerpo humano, y siente que no entiende un carajo. Desalentado, dice luego "esto evidentemente no es para mí, debe ser muy complejo o yo no me acuerdo nada de mis clases de biología del secundario, pero no entiendo". Pues no se sientan así. Muchas veces es culpa de los periodistas mismos que, en su afán de sintetizar o hacer parecer espectacular un descubrimiento que no lo es, distorsionan, deforman y ponen supuestas explicaciones que no siguen ningún tipo de regla lógica haciendo sus artículos ininteligibles (por lo erróneos que son, no porque sean complejos). Con hablar con alguien que más o menos sepa del tema sobre el que el diario publica alcanza para comprobarlo. Pero para hacerlo accesible a todos y que no tengan que andar buscando un doctor amigo la próxima vez que salga una nota sobre alguna enfermedad (?), veamos un ejemplo que con que haber pisado alguna vez un colegio todos podemos entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Érase una vez una nota intitulada "Kirchner firmó el decreto de adjudicación para el primer satélite de comunicación argentina". Érase una vez, hace más tiempo aún, un señor llamado Galileo (aunque no fue el primero ni ahí, pero bueno, es a la teoría heliocéntrica lo que Américo Vespucio al descubrimiento de América (?)) que sostuvo que la tierra giraba alrededor del sol. La mencionada nota, sin embargo, se atrevió a desafiar esta idea, sosteniendo que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A diferencia de los (satélites) anteriores, que orbitaban a unos 700 kilómetros de la Tierra, este lo hará a 36.000 kilómetros de distancia, y no dará vueltas al planeta sino que será "geoestacionario". Esto significa que estará "fijo" en el espacio y será la Tierra la que de una vuelta en torno al aparato, cada 24 horas."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, que le iba a decir al sol "che, correte un cacho" e iba a hacer que la tierra empezara a girar en torno a él. ¡Revolucionario! ¡El sol se la come, el satélite geoestacionario argento se la da! Momento. ¿Satélite? ¿Que los satélites no son los que dan vueltas alrededor del otro objeto, y no viceversa? ¿Eh? ¿Que encima el sol no se mueve, dicen? No puede ser...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una pena que alguien les haya avisado y la burrada no pueda hoy ser apreciada, ya que &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2006/12/07/um/m-01323568.htm"&gt;la borraron de la nota&lt;/a&gt; como si nada (la ventaja de las ediciones digitales es que permiten mayor impunidad con estas cosas, sin necesidad de fe de erratas, ni de correctores que laburen antes de la publicación) antes de que les llegara a mandar un mail informándoles que eran unos burros, pero afortunadamente alguien en un foro se dio cuenta a tiempo y copió el texto (de ahí lo rescaté).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y como si no les hubiera alcanzado con poner patas para arriba el sistema solar, también se comieron el acento en "éste", lo que es más grave aún. No, ok, no es más grave, pero es otra muestra de la cantidad de sueldos en correctores que se están ahorrando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero empezamos hablando de amarillismo vs. imagen seria así que vamos a cerrar así. Yo estoy seguro de que si hago un test que consista más o menos de lo siguiente: tomar 20, 30 recortes de diarios y revistas y pedirle a un grupo de individuos que intente adivinar a qué medio pertenecen, difícilmente podría decirme que lo que sigue apareció en Clarín. Debería haber mayoría de respuestas de "Barcelona", o no sabe / no contesta si no la conocen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Domingo Faustino Sarmiento tiene también una faceta no enseñada por las maestras en la escuela primaria. Su viaje por Europa en 1846, tuvo primera escala en Montevideo, donde escribe una carta a uno de sus mejores amigos, el oriundo de Valparaíso, Juan María Gutiérrez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto no trata sobre las características de la travesía del viaje ni tampoco de los proyectos de Sarmiento en el viejo continente. Sino que dice: "Querido amigo, me encuentro varado en Montevideo, esperando que cambie el viento para salir rumbo a Río de Janeiro. Por la mañana de ayer, desayunaba en casa de Mariquita Sánchez de Thompson. Nos encontrábamos solos, sentados en un sofá, hablando mientras ella ponderaba y mentía con la gracia que sabe hacerlo . Pese a sus 60 años me sentí víctima de una erección, ¡vamos, a cualquiera le puede pasar!, y entonces estuve a punto de violarla. Pero, justo en ese instante felizmente alguien irrumpió en la sala y me salvó de tamaño atentado"&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero salió en Clarín. "&lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2006/11/07/conexiones/t-01304994.htm"&gt;Desempolvando las intimidades de los héroes argentinos&lt;/a&gt;" (una actividad muy periodística, desempolvar intimidades). Me lo imagino a un Rial del siglo pasad... perdón, ante-pasado si es que esto está bien dicho, hablando con el Ventura de aquellos tiempos. "¿Que conseguiste qué? ¿Sarmiento? ¿Mariquita Sánchez De Thompson? Ya fue, dejá en stand-by el proyecto de cámara oculta a Belgrano para investigar si es puto, con esto tenemos para llenar tres semanas mínimo."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-116301869181023635?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/116301869181023635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=116301869181023635&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/116301869181023635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/116301869181023635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2006/11/barceln.html' title='Barcelín / Infolona'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-115581008867793584</id><published>2006-11-27T07:21:00.000-03:00</published><updated>2006-11-27T18:42:28.106-03:00</updated><title type='text'>Sin título</title><content type='html'>Iba a arrancar este post diciendo que no soy bueno para poner títulos. Pero lo pensé un poco y no creo que sea así. He puesto títulos buenos, algún juego de palabras, alguna referencia piola, qué sé yo. Seguramente también puse títulos malos, pero no sé si fueron tantos. Entonces cambié mi diagnóstico. Lo que creo ahora que me pasa es esto: soy un poco obsesivo con los títulos. Si no encuentro uno bueno, todo el resto del post o lo que sea que haya escrito se paraliza, puede quedar sin publicar (o hasta sin escribir, teniendo la idea en la cabeza) por largo tiempo. Esto puede ser problemático, pero también tiene sus ventajas. Cuando, después de devanarse los sesos (¿vieron que lo único que alguien puede "devanarse" son los sesos? Nunca vi una frase que dijera que alguien se devana otra cosa, digamos, el omóplato o la remera. En realidad, ni siquiera sé estrictamente qué significa "devanar", sólo que funciona como parte de esta frase hecha, correcta pero lugar común), de revolver todo el argot cerebral de frases célebres, rimas graciosas, títulos ajenos a parodiar, etc., uno se encuentra de pronto con ESA idea, la satisfacción es total. Una sensación de plenitud se hace nuestra, y eso que escribimos o estamos por escribir ya nos parece tres veces mejor de lo que es o puede ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos últimos meses me he tenido que enfrentar varias veces con el problema de los títulos. Cursando la bastante disfrutable materia "Taller de expresión" en la UBA, tuvimos que hacer una importante cantidad de textos (cuentos, ensayos y alguna que otra boludez más) a los que, luego de evadir el problema en las primeras entregas, inevitablemente tuvimos -o tuve, no sé hasta qué punto a todo el curso le resultó un problema- que ponerle título. La mayoría de las veces, creo, puse títulos muy malos. La clase era todos los jueves a las 9, y en general, dado mi ultimomomentismo para hacer las cosas, terminaba escribiendo lo que había que entregar la trasnoche del miércoles, finalizando un par de horas antes de las 9, con considerable sueño y bastante dolor de espalda. En ese contexto, pensar un buen título se hacía bastante difícil. A veces lo terminaba agregando con birome, a eso de las 11, cuando la clase se levantaba, justo antes de entregar; otras -en general cuando tenía problemas con la impresora-, me mandaba el cuento a mi mismo mail para imprimirlo luego en algún cyber cerca de la facultad y, en el trayecto hasta ésta, pensaba algún título potable mientras me preocupaba por no morir sepultado por la masa de gente que aborda los trenes sureños a esas horas. Fue todo un problema, durante todo el año. Pero como ya dije, a principios de año zafé. El profesor aún era más laxo al respecto y yo o me olvidaba o me hacía el boludo, y podía entregar muchas veces la o las hojitas con apenas la consigna, mis datos y el texto, y todos felices. Pero claro, volvía casi siempre con la queja remarcada: "TÍTULO", escrito arriba, entre el texto y la consigna, donde se supone que debería ir. Luego tuve que empezar a improvisar, pero de esa época quedaron un par de cuentitos sin titular, y son los que vengo a postear ahora. Bueno, hay otros, pero pongo estos dos porque dentro de todo me gustan, y además porque un hecho concreto los une:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hice alusión a algunas malas pasadas jugadas por mi impresora. En algunas de ellas, los cuentos quedaban impresos pero con alguna falla, producto de la Hewlett Packard o de mí, que no me daba cuenta de algún error hasta después de impresa la hoja. Pues bien, esas hojas con fallas pero con los cuentos ahí enteritos, quedaron un día sobre el monitor de mi PC, y mi curiosa madre las tomó. Volví de la facultad y ella comenzó a hablarme entusiasmadísima de los cuentos, que no sabía que yo escribía o que escribía tan bien (las madres tienden a elogiar todo lo hecho por sus hijos -salvo lo poco que ayudan en las tareas del hogar o cosas así-, ya saben), a preguntarme si todas estas cosas que escribía para la facultad quedaban guardadas en algún lado... fue algo muy raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya bastante tiempo le contaba a &lt;a href="http://www.fedebillie.blogspot.com"&gt;Billie&lt;/a&gt; que me di cuenta de la gran distancia que me separaba de mi madre un día en que le conté acerca de un sueño, ella intentó hacer una interpretación del mismo, y no pudo haberle pasado más lejos, al menos con respecto a la que yo le daba. Claro, si no tenía idea de la existencia del hecho que yo relacionaba con el sueño, era imposible. Acá pasó algo similar. Yo escribo bastante, pero ella realmente no tenía idea. Ni de los blogs -menos mal- ni de cómo guardo por las dudas cualquier cosa que escribo para la facultad o para cualquier otro lado, etcétera. Esto fue, casi sin quererlo, una forma de acercamiento. Y estuvo bueno... hacía falta acortar algunas de esas distancias. Aunque sea a través de lo escrito en ficción, fue una manera de ponerme en una posición más accesible con respecto a la que en general tengo (más reservada, introvertida, casi &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/anexos/imagen/05/383061.JPG"&gt;misteriosa&lt;/a&gt; (?)) con algunas cosas hacia ella. En fin, los dejo con los cuentos. El que mejores títulos les ponga, participará en un concurso por grandes premios. Iba a hacer uno similar hace poco para ponerle nombre a un nuevo &lt;a href="http://www.intercambiokula.blogspot.com"&gt;blog&lt;/a&gt;, pero creo que ya se me ocurrió algo, así que lo transladamos para acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero primero algo sobre los cuentos en sí. El primero fue producido como parte de una consigna que pedía un cuento con "final inesperado", dentro de una estructura muy básica... Mucho no la respeté, pero afortunadamente nuestro profesor tampoco era muy estricto con eso (salvo que hiciéramos desastres). En el segundo nos daban los primeros dos renglones, y de ahí nos teníamos que disparar a escribir. Esos van a ir en cursiva, el resto vendría a ser lo mío. Ahora sí, después de esta introducción digna del "&lt;a href="http://sebcameltoe.castpost.com/509159.html"&gt;Vals del segundo&lt;/a&gt;", los cuentos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos tiempos que corren, cargados de obligaciones para simples oficinistas como uno, es mejor tener siempre todo por escrito y así evitar esas eternas dudas. “¿No tenía que ir al banco hoy? El jefe me había pedido algo... pero no, no era ir al banco, era ordenar los cajones del archivo... ¿o preparar los papeles para la inspección? Ay, no me acuerdo, puede ser...”. Es preferible tener las cosas claras. Y qué mejor que una agenda para ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Martes 5 de enero, cumpleaños de Norita. Llevarle flores.” “Miércoles 5 de enero, despertarse temprano, ponerse el traje marrón y pasar por la lavandería a dejar la ropa sucia antes ir para el trabajo. Desayunar en la oficina para ahorrar tiempo. Sellar las boletas de Souza y a las 10:30 estar listo para la reunión. Acordarse de pasar por el baño 5 minutos antes para que no se repita el papelón de la otra vez...” Y así también el 6 de Enero y el 7. Y todos los días que se puedan, ya tenerlos bien programados. “8 de enero: aprovechar el sábado libre para preparar la agenda de las 3 próximas semanas.” De eso tampoco hay que olvidarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte algunas cosas ya vienen anotadas. Si no habría que pasarse todo el 31 de diciembre escribiendo: “1 de mayo, día del trabajador: no se trabaja”, “101: bomberos”, “102: defensa civil”, “103...” Los demás teléfonos sí hay que pasarlos. Y las direcciones, por las dudas. “Avenida La Plata 1714: oficina”. “Tejedor 127: casa de Pipo (mi vecino)”. “Tejedor 129: casa”. “Avenida Corrientes y 9 de Julio: obelisco”. ¿Por qué anoté ésta? Ah, acá está: “encontrarme con Norita a la salida del trabajo. Me espera a las 5 en el obelisco”. Qué bueno, por fin voy a tener mi chance. La segunda, bah, porque ya tuve la primera el día que la invité al restaurante y... ¿qué pasó? A ver... 2 de enero, 2 de enero... “brindis de año nuevo”... acá está. “2 de enero”: “Norita se enojó con la camarera y casi se terminan yendo a las manos”. Qué papelón fue eso, estaba incontrolable. Mejor ni acordarse. Para eso está la agenda. ¿9 de Julio ya? Uf, me tengo que bajar, o al menos eso es lo que tengo acá anotado. No sé cómo voy a hacer, con lo lejos que estoy de la puerta... va hasta las manos este subte. Permiso, disculpe, sí... permiso... uh... sí, te perdono pero me tiraste todos los papeles, boludo, fijate por dónde caminás, ¿querés? Qué educada que es la gente... en fin, ¿en qué estaba? ¿Las 5 ya? Yo tenía que ir a algún lado... a ver. Dónde la habré metido... ¡Pero, córrase, señor! ¿No ve que estoy ocupado? No, no me interesa lo que sea esa porquería que me quiere vender, deje de mostrármela. Sí, eso, váyase, que estoy muy ocupado buscando mi agenda como para comprarle el libro ese, que encima es del mismo color y casi te diría que igual de grande y gordo, me lo terminaría confundiendo con mi querido organizador diario. Ay, si supiera dónde la habré metido. Qué voy a hacer ahora, me va a matar mi jefe, estoy seguro de que si vine acá al centro tiene que haber sido para hacerle algún trámite o algo así, lo tenía anotado debajo de las instrucciones para tomar el subte... ¿justo ahora venís a desaparecer? 5 y 5, con lo puntual que soy siempre, el que sea que me esté esperando ya debe estar pensando en irse creyendo que me enfermé y tuve que faltar. ¡Dónde está la puta agenda! Si yo estoy seguro de que la puse acá, con los papeles de la oficina cuando salí del subte. Qué voy a hacer ahora... ah, ya sé. Para algo escribí el otro día en la parte de emergencias: ‘qué hacer en caso de perder la agenda’. Sólo es cuestión de encontrar la agenda y fijarse...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------&lt;br /&gt;Y el segundo...:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Apartó la chapa con cuidado y metió la cabeza a través de la abertura. Al principio vio solamente la claridad mugrienta de la ventana que flotaba a una distancia imprecisa pero después&lt;/span&gt; pudo ir construyendo en su cabeza el mapa del tinglado al que estaba intentando colarse. Lo esperaba aún más oscuro, quizás; no imaginaba ese vidrio polvoriento del lado opuesto al del alambrado que tuvo que levantar para cruzar de un campo al otro y que le había dejado el brazo derecho sangrando por la imprudencia: no podría haberlo visto jamás desde su lado. Pero mejor así, pensaba. No iba a ser fácil si no pasar tantas horas encerrado en el galpón esperando que cayera la noche sin llevarse nada por delante o hacer algún ruido que provocara sospechas. El mayor problema eran esas capas espesas de tierra añeja que cubrían todo el lugar y se esparcían por el aire ante el menor movimiento. Y lo mismo si nada se movía. También estaban las ratas, claro, pero eso no es preocupación para un hombre de campo, hecho y derecho. Peor era no poder respirar fuerte sin que se levantara una polvareda descomunal que lo cegara por completo y lo hiciera toser hasta que se le salieran las tripas, despertando así a los guardias o vecinos y firmando el certificado de defunción de su plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses había estado vigilando obsesivamente a quienes paradójicamente tienen también el vigilar como función, esperando algún momento de desconcentración, algún cambio de guardia, inundación o incendio que le permitiera escabullirse hacia aquel terreno donde sabía que nunca sería bien recibido para recuperar lo que le correspondía. Estaba seguro de que había sido ese gringo sucio como el aire del tinglado, o más probablemente alguno de sus secuaces (ya que por más sucio que sea es de esos a los que les gusta mantener limpias sus manos), el que había irrumpido en su casa aquella noche de Agosto para llevarse inescrupulosamente la tinaja de sus ancestros, la más antigua ya en la época del virreinato, y hacerla guita o quedársela como trofeo, quién sabe. Lo cierto es que, como la denuncia trascendió los límites del poblado y el caso se hizo conocido casi a nivel nacional, estaba seguro de que de ninguna manera Edwards podría haberla vendido y seguro la tenía no muy oculta y a vista de todo el mundo en alguna parte de su casa, aprovechándose de las ventajas que tiene ser amigo del comisario y que la policía local no te ande allanando la casa por más sospechoso que seas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la ventana de su casa vio esa tarde al mismísimo Edwards hablándole al oído a los matones que desde la época del robo tiene vigilando el perímetro de su vasta propiedad, pidiéndoles que lo acompañaran lejos de esa zona del terreno para un fin que no pudo descifrar cuál era por no ser tan bueno en el arte de leer los labios, y que sólo averiguaría al momento de su muerte. Salió corriendo de su casa para aprovechar la distracción y enseguida se tiró cuerpo a tierra para iniciar su travesía. Arrastrándose entre los pastizales llegó hasta la cerca y se las arregló para arrancarla del piso y pasarle por abajo sin levantar sospechas ni levantarse. Empapada su ropa en sangre y clorofila, alcanzó la entrada del galpón y se metió en él pensando en hacer base allí hasta que se hiciera de noche para poder entonces forjar el asalto final a la casa de Edwards mientras todos, salvo los guardias que seguirían cuidando en vano el perímetro del terreno, durmieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni el calor, ni la herida, ni la tierra, ni el peligro ni los guardias parecían ser suficiente obstáculo entre él y su objetivo. Aunque las ratas cada vez le molestaban más y le hacían pensar en la avaricia del gringo que no era capaz de pagar un buen fumigador para deshacerse de ellas, si bien rara vez usaba alguien ese depósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la noche ya caía y el momento del golpe se acercaba a tranco largo, escuchó unas voces. Pensó por un momento que Edwards lo había descubierto cuando oyó el crujido de la vieja ventana al abrirse y su voz a lo lejos gritando algo, pero terminó dándose cuenta de cuál era su fatal destino cuando logró distinguir las palabras del hacendado: “ya le avisé a todos que ni se acerquen por el resto del día, apurate que se hace de noche. Y vaciá bien el tanque porque las ratas nos están comiendo”. Encerrado entre la posibilidad de la muerte y la humillación de gritar por su vida entregándose a las manos del gringo, decidió callar y resignarse, sometido ante su orgullo. El fumigador abrió la llave y ni rata ni hombre quedó allí adentro que pudiera contar la historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-115581008867793584?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/115581008867793584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=115581008867793584&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/115581008867793584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/115581008867793584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2006/11/sin-ttulo.html' title='Sin título'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-114189801911924119</id><published>2006-03-09T06:52:00.000-03:00</published><updated>2007-09-21T01:58:12.207-03:00</updated><title type='text'>Año nuevo, tabla nueva</title><content type='html'>Bueh... decía antes de que se me colgara la PC y tuviera que empezar a escribir todo este post de nuevo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algún momento pensé que el momento ideal para revivir surfeando podría ser el comienzo del año. Y, de hecho, me sucedió un par de veces en el último tiempo que, estando en medio de una situación X, me viniera a la cabeza un pensamiento diciendo: "uh, esto es re surfeando". Quizás fuera pura autosugestión, quizás el tener la idea de revivir el blog haya hecho que ante cualquier hecho que ocurriera en mi vida la idea de postear al respecto se me cruzara por la cabeza. "Oh, un perro con la cola peluda, ¡esto tengo que postearlo!" O no sé si para tanto... bueno, juzguen ustedes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontrábame yo en casa en los días finales del pasado año cuando me llegó el aviso: "¿te acordás que te conté de la reunión del 31? Bueno, parece que Federico... ¿sabés quién es Federico, no? Bueno, parece que va a ir con la novia... y la chica es brasilera y...". "¿Y?", respondo. Y nada. Parece que la advertencia consistía sólo en que habría un extranjero en la mesa, no fuera cosa de que a alguno se le ocurriera comentar: "porque estos brasileros de mierda, que nos llenaron durante mil años con pollos y zapatillas a 2 mangos, nos re cagaron con el mercosur" ofendiendo así a la invitada; cosa que, por otra parte, difícilmente ocurriera, pues la muchacha terminó demostrando que su español era menos fluido que el de Anamá Ferreira el día que pisó por primera vez Buenos Aires (hoy lleva 40 años acá y todavía habla como el orto). Apenas si llegó a pronunciar palabra cuando le preguntaron por un pareo (¿pareo se llama? Bueno, a los de la playa les llaman pareos... éste era más de lana :P, no tengo idea de cómo se llama, la ropa me resulta indistinguible) de apariencia apenas exótica que llevaba puesto: "¿Es de Bahía eso?". "No, del Alto Palermo", respondió (ayudada por el novio). Genial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión no podía entusiasmar a nadie. Era estar un rato en la casa de una amiga de mi vieja, pasar la primera hora en forma amena gracias a la comida allí presente, embolarse hasta las 12 y, a partir de las 12:02, empezar a insistirle a mis padres con que ya era hora de venirse. Ya había sido genial haberse vuelto a casa de la cena de navidad a las 23:55 para evitar la cohetería mientras todos los vecinos brindaban y llegar a casa un instante antes de que el simulacro de Guerra del Golfo de todos los 25 de diciembre comenzara. Eso y el haberse llevado turrones, pan dulce y hasta papas fritas (!) de vuelta a casa para aprovechar lo que cobraba el restaurant fueron los dos grandes aciertos que compensaron el embole en que puede convertirse comer afuera en las fiestas y pagar fortunas por ello. No podía pretender que nos lleváramos comida en bolsas de lo de la amiga de mi vieja como lo habíamos hecho del lugar aquél, pero lo de irse temprano esperaba que se repitiera. Con esto como mi principal expectativa, me subí al moderno Ford Taunus de mi viejo y partí hacia la reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4 ó 5 conocidos, otros tantos de los cuáles no sabía ni el nombre por lo que tuve que pasar por la terrible experiencia de ser "presentado" ("Fulanito, Ignacio; Ignacio, Fulanito"... "ah... sí... eh... hola."), saludos, comentarios sobre el clima y la actualidad (?); la nada misma, en fin. No me acuerdo mucho de lo que pasó antes de las 11 PM. Pero ya habiendo cenado me estaba pegando un embole tan grande que decidí irme al baño pese a no tener ganas de evacuar desperdicio alguno, sólo para sentarme un rato lejos del bullicio y mirar un poco el techo, actividad que en el momento me parecía más atractiva y prometedora que la que estaba desarrollándose en la mesa. Mas no podía quedarme en mi autismo hasta que se hicieran las 12 porque iban a pensar que algún ingrediente descompuesto en el arrollado me había hecho un agujero en el sistema digestivo, por lo que luego de casi 10 minutos volví a la mesa mientras todos ya seguramente pensaban "pobre, debe haber cagado hasta la columna vertebral".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna charla con el estudiante de ciencias económicas sentado a mi izquierda podía sostenerse por más de minuto y medio, ni mucho menos con la parejita del mercosur de en frente que no hacía otra cosa que cuchichear cosas inaudibles en quién sabe qué idioma para entenderse entre sí. A mí derecha, ya en la zona de "grandes", la dueña de casa logró capturar medianamente mi atención por unos 10 minutos con una conversación que giró en torno a los colegios ingleses, sus exámenes y otros tópicos a los que ya nos hemos referido en este mismo blog. Pero no más que eso. Sólo quedaba el sector más alejado de mí, el que incluía a mis padres, la amiga de mi vieja, su marido y su madre. Increíblemente fue esta última quien desencadenó el momento que terminó salvando la noche del más absoluto sopor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya había logrado capturar mi atención cuando en un momento de la velada alguien por algún motivo mencionó a la flamante Ministro de Economía de la Nación y despertó dentro suyo una indignación que puedo resumir en la siguiente cita textual: "pero... ¡es mujer!". Instantáneamente crucé una mirada entre cómplice e incrédula con mi señor padre. Es que era sorprendente escuchar algo así mientras a mi izquierda el estudiante de ciencias económicas seguía mandándose mensajes de texto frenéticamente con la novia, pues este hecho confirmaba que seguíamos encontrándonos en el siglo XXI, que no había ocurrido alteración temporal alguna y sin embargo acabábamos de escuchar a alguien quejándose de que una mujer ocupara un cargo gubernamental importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podríamos seguir ironizando al respecto, pero no es mi intención criticar ni mucho menos juzgar a una señora que simplemente nació en una sociedad culturalmente distinta a la nuestra y que ve con ojos extraños algunas cosas que a nosotros nos parecen de lo más normales. Habiendo dicho esto, sin embargo, debo agregar que, sin embargo, seguiré centrándome en este pintoresco y parlanchín personaje, pues fue de su boca de donde nació el sorprendente debate sobre el robo y secuestro seguido de descuartizamiento de tortas de cumpleaños de 15. Sí, así como lo leen. Uno de los comensales se puso a contar la historia de un familiar/pariente/compañero de trabajo/conocido/otro al que le habían entrado a afanar a la casa y la conversación fue desviándose por caminos insondables hasta llegar al momento en que la mujer dijo: "y lo que parece que está pasando mucho ahora es que se metan en las fiestas de 15...¡el otro día me dijeron que en lo de &lt;span class="help" title="el nombre verdadero de 'fulano de tal' no es publicado por obvias razones: no me lo acuerdo :P"&gt;fulano de tal&lt;/span&gt; se metieron y le quisieron robar la torta!". Raro, gracioso pero... puede pasar. Lo que uno no creería que pudiera pasar era que uno de esos vándalos estuviera presente en esa misma reunión, a escasos pasos de la denunciante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni había terminado de decir lo suyo la mujer que su hija ya estaba haciendo gestos ampulosos señalando a su marido. ¿Qué significaba esto? ¿Se estaba ahogando y nadie le daba bola por escuchar los comentarios de la señora? No. ¡Quería decir que su marido era uno de los famosos ladrones de tortas en fiestas de 15! "Contales la historia, viejo, vos te la sabés mejor que yo...", le sugirió al hombre. Y él se puso a contar, ante la atónita mirada de la suegra que no podía creer que su hija se hubiera casado con alguien capaz de cometer tal atrocidad. Eran jóvenes y quizás un poco orgullosos, por lo que el hecho de que esa compañera no los hubiera invitado a todos los había puesto de tal humor que decidieron colarse y entrar igual. Pero en algún punto alguien apareció y controló sus apellidos, descubriendo que la mayoría de ellos no estaba en la lista, lo cual motivó su expulsión del recinto. A modo de protesta, los pocos que sí estaban invitados y que tenían derecho a quedarse, decidieron solidarizarse con el resto -entre los que se encontraba el narrador de la historia- e irse también. Pero "irse" de algún lado puede ser suficiente forma de expresar descontento o disconformidad con lo que allí sucede para un Chacho Álvarez, mas no para un grupo de adolescentes con ganas de llevarse cosas por delante, por lo que surgió la necesidad de urdir un plan macabro (?) para boicotear la fiesta a la que no les habían permitido asistir pese a creer que les correspondía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como, minutos después, escabulliéndose entre los frondosos árboles banfileños, en los alrededores del patio trasero de la casa donde la fiesta se desarrollaba, comenzó a desarrollarse una escena seguramente digna de una "reveladora cámara oculta" de algún programa de Rolando Graña. Un grupo de pibes distribuyéndose los roles cuasi delictivos de "hacer de campana", "treparse por la medianera", "meter la mano por la ventana", etc. para entrar finalmente en acción: aprovechando la baja altura de la ventana por la que la gigantesca y tentadora torta asomaba, tomarla disimuladamente de una puntita y empezar a acercarla sigilosamente hacia el lado de afuera sin que nadie lo notara. Todo estaba saliendo bien, pero claro... alguien en un momento se iba a dar cuenta. Algún invitado habrá pensado: "Hmm... qué pinta tiene esa torta, no veo la hora de que la corten... epa... ¿se está moviendo? ¿Qué pasa?", para luego gritar en voz alta: "¡la torta! ¡Se afanan la torta!" e iniciar la policiaca persecusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El disimulo de los pibes se fue al carajo en el preciso momento en que descubrieron que se la estaban afanando. La agarraron como pudieron y salieron carpiendo por la parte de atrás, con la ventaja de poder sacar varios segundos de distancia con respecto a sus perseguidores gracias a que éstos se encontrban inicialmente del lado de adentro de la casa, hecho que los obligó a tener que dar toda una vuelta y salir por el frente o ir hasta el fondo a saltar alguna medianera antes de salir la calle a correrlos, pero con la desventaja de llevar encima los varios kilos de lastre que la torta constituía, por lo que el handicap inicial podía reducirse peligrosamente en cualquier momento haciendo que su impune escape con el botín entre las manos peligrase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El marido de la amiga de mi vieja seguía pintando la escena de padre, tíos e invitados enfurecidos vestidos de traje persiguiendo por las residenciales calles del sur a un grupo de adolescentes con cada vez más crema en el cuerpo y menos en la bandeja, mientras yo y un par de invitados más nos descostillábamos de risa, contrastando nuestras caras bruscamente con la de la suegra del narrador, que cada vez se parecía más a la que podría poner un Antonio Laje al enterarse de un aumento de sueldos a los obreros de algún sindicato. ¡Horror!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La atlética juventud de los perseguidos hizo que pudieran mantenerse fuera del alcance de los ultrajados dueños de la torta, pero no parecían poder aguantar mucho más tiempo a ese ritmo. Afortunadamente para ellos, finalmente llegaron a una zona un poco más poblada (aún siendo tarde en la madrugada) y se hizo un poco más fácil la evasión, primero por la confusión generada, y segundo porque aprovecharon a la multitud para alivianar la carga: artesanalmente, y más con sus transpiradas manos que con otra cosa, empezaron a cortar y repartir los pedazos de torta entre todos los transeuntes, pudiendo así escaparse más fácilmente sin verse en la necesidad de tirar a la basura el botín (lo que hubiera sido un verdadero crimen y, también, una forma de no completar su desafío de escabullirse con la torta) y además aprovechando para darle de comer a los hambrientos vagabundos o trabajadores que daban vueltas por la estación ferroviaria de banfield a esas horas de la madrugada cerrando así magistralmente su obra al mejor estilo Robin Hood.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo imagínense ustedes, yendo un sábado a la madrugada, totalmente desmotivados, a trabajar de serenos en un banco en Parque Patricios (?), y encontrándose de repente con que un grupo de jóvenes, en medio de una escena digna del Far West, entregándoles en mano un apetitoso pedazo de torta con servilleta abajo y todo para que puedan degustar tranquilos en el tren o el bondi mientras éste se aleja hacia su destino y por la ventanilla pueden ver a los vecinos llegando al lugar de los hechos y encontrándose con que todas las personas allí presentes tienen entre sus manos un pedazo de la torta que buscaban rescatar sin saber, ni ellos ni los que se la están comiendo, cómo catzo llegó hasta ahí. Por lo menos la mañana te la alegra. Y seguro que a los vivillos quinceañeros también se las alegró, viendo esta misma escena desde arriba de algún tren con la bandeja vacía entre las patas y alguna que otra porción sobrante apoyada en algún asiento del vagón semivacío en el que festejarían su pequeño-gran triunfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que la alegría les duró sólo hasta el mediodía o por ahí, cuando, ya más calmado y quizás con algunas horas de sueño encima, el padre de la cumpleañera salió de recorrida por los barrios con su camioneta en búsqueda de los sospechosos, tocando puertas casa por casa hasta reunirlos a todos y avergonzarlos un rato frente a sus padres o aplicarles vaya a saber uno qué castigo. (creo que nuestro relator-protagonista contó eso también, pero olvidé esta parte del relato) Para que sepan que el crimen, cuando se trata de algo serio como el robo de tortas de cumpleaños, paga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo? ¿Ya son las 12? Se me pasó volando, che... ah, sí, feliz año nuevo. Ya podemos ir a casa, má.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-114189801911924119?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/114189801911924119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=114189801911924119&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/114189801911924119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/114189801911924119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2006/03/ao-nuevo-tabla-nueva.html' title='Año nuevo, tabla nueva'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-113928939203494634</id><published>2006-02-07T02:09:00.000-03:00</published><updated>2006-02-07T02:16:32.046-03:00</updated><title type='text'>Chinese Democracy</title><content type='html'>No pueden decir que hace casi un año que no actualizo el blog: saqué los comments de haloscan y volví a los de blogger. ¿Por qué? Porque Haloscan es una cagada, señores. Todos lo creíamos genial. "Es re bueno, mirá, si hasta se abren en ventana nueva". Pues los de blogger ahora también, si quieren. Y, como ventaja adicional, NO TE BORRAN LO QUE SE ESCRIBIÓ HACE MÁS DE UN PAR DE MESES. Porque los otros culeados sí. Lo hicieron en Surfeando, lo hicieron en &lt;a href="http://www.desdeelsillon.blogspot.com"&gt;El Sillón&lt;/a&gt;, no voy a dejar que lo sigan haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcancé a rescatar algunos de los que no fueron borrados haciendo una copia a un .txt de todos y cada uno de los que quedaban sin borrar en El Sillón. No hice lo mismo con los de surfeando porque, bueno, lo que había quedado sin borrar era lo de apróximadamente los últimos 6 meses, y en los últimos 6 meses... eh...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Algún día terminaré de sacar Haloscan del único blog donde queda y copiaré uno a uno los comments viejos a blogger, así como copié los viejos primeros comments de surfeando de blogger a haloscan (creo que, si se fijan, esos primeros viejos comments deben haber vuelto a aparecer ahora que volví al sistema de blogger, y si no aparecen es porque los de blogger hacen lo mismo que haloscan y los borran, cosa que me decepcionaría sobremanera pues me dejaría de nuevo sin un sistema digo de comentarios).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa es que... sí, hace mucho que no posteo. Un par me han roto las bolas insistentemente con que reavivara el blog. Al principio las excusas se toleraban, podía decir que no tenía tiempo, ganas, inspiración (bueeee, ni que fuera Cortázar) o lo que fuera, que en algún momento actualizaría, pero en un punto todos dejaron de creerme. Yo insistía con que surfeando no estaba muerto sino que sólo hibernaba, pero al seguir pasando los meses sin posts, al haber transcurrido las vacaciones de invierno -en las que había dicho que podría ponerme las pilas para bloguear- sin novedades... al seguirse enchiclando mis promesas, éstas terminaron perdiendo credibilidad. El "próximo post de surfeando" ya se estaba convirtiendo en un Chinese Democracy bloguero. Pensé en abrir una encuesta, inclusive: "¿Cuál de los siguientes eventos ocurrirá primero? a) Axl dejará de comer hamburguesas y sacará con lo poco que queda de los Guns 'n' Roses el postergadísimo 'Chinese Democracy' b) la República Popular China se declarará oficialmente democrática y llamará a elecciones libres c) un nuevo post será publicado en 'Surfeando Avalanchas'". Habría sido muy pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó el año universitario y volví a quedar con más tiempo libre, del cual esta vez sí dediqué una parte al mantenimiento y desarrollo del multimedio (?) en que amenaza transformarse mi cuenta de blogger. El problema era que con surfeando... no sé, había perdido un poco el ritmo, las ganas. Durante el año hubo un par de momentos en los que me senté a escribir y sólo pude dejar textos a medias, inconclusos, un par de proyectos que más o menos zafaban y otros que eran una total cagada. Y como no quería postear cosas que no me convencieran, directamente no posteé, cosa de que no quedaran en el blog posts como el que precede a éste, posteados cuando aún no me cierran del todo, sólo para acallar la presión (?) de los que me pedían que actualizara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso, de hecho, dejé de entrar al blog directamente, porque no quería ni oler un comment quejándose de la falta de posts o diciendo algo por el estilo. Jamás volví a leer un comment hasta hace un par de días, cuando puse blogger de nuevo y vi los pocos que habían zafado de la purga de haloscan. Y no los copié, por lo que quedaron sepultados sin más, así que lo lamento por némesis y por una tal Leticia que decían algunas cosas en el post del mouse y NO lo lamento por todos los putos como =Mat= que usaban el último post para decir "lindo blog, qué actalizado está" o similares.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Como sea, la cuestión es que las ganas han vuelto, ya estaban volviendo hace varios meses. Antes lo que sucedía era que se me ocurría una idea para un post, lo "escribía" un poco en mi cabeza en algún viaje en colectivo o mientras caminaba por la calle inclusive, pero luego jamás tomaba la decisión de sentarme frente al notepad, word o pantallita de blogger para pasar todo a letras almacenádas en forma de 0s y 1s. Ahora, quizás ayudado por cómo el tiempo libre de las vacaciones ha permitido limpiar un poco mi cabeza de otras cuestiones que la ocupaban y consumían, las ganas parece que llegan hasta el momento de sentarse frente al notepad, y quizás lleguen hasta el momento de apretar "enviar", no como en los casos de los que quedaron inconclusos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente: entiendo que a 2 ó 3 locos les interesara que volviera a escribir alguna boludez acá cada tanto y me presionaran un poco para tal fin, pero no hacía falta aumentar el nivel de las protestas hasta semejante punto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Tragedia en un shopping de Brasil: tres muertos en una avalancha &lt;br /&gt;                &lt;br /&gt;Ocurrió en San Pablo, previo a una conferencia de prensa de un grupo de rock mexicano a la que acudieron unos 5.000 fanáticos. Se generó un tumulto entre los seguidores que buscaban un autógrafo de los músicos y las víctimas quedaron aplastadas por la multitud.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Una estampida en un estadio de Filipinas dejó al menos 73 muertos &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;La mayoría son mujeres que intentaban conseguir un lugar para participar de un programa de televisión local, en el que se entregan numerosos premios.&lt;/blockquote&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas noticias fueron extraídas de la primera plana del Clarín de anteayer, una de al lado de la otra. (&lt;a href="http://www.fedebillie.blogspot.com"&gt;Billie&lt;/a&gt; tenía la teoría de que el editor no tenía ganas de laburar, por lo que buscó "tragedias" en el Google News, encontró esto y lo puso) Así que, mejor, antes de que sigan sucediéndose catástrofes de este tipo, me dejo de joder y posteo de nuevo, esperando que esta era (???) del blog dure más que la anterior y sea más constante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: y al que después de esto utilice los comments para decir "bárbaro! y ahora cuándo actualizás de nuevo?", que se atenga a las consecuencias, soy capaz de hasta... no sé, acusarlo con su mamá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-113928939203494634?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/113928939203494634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=113928939203494634&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/113928939203494634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/113928939203494634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2006/02/chinese-democracy.html' title='Chinese Democracy'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-111116806301348865</id><published>2005-03-18T14:45:00.000-03:00</published><updated>2005-03-19T22:35:00.926-03:00</updated><title type='text'>Dale gags</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;En otra veloz actualización de Surfeando avalanchas, pasaré a contar una serie de hechos ocurridos hace ya casi un mes (y no se sorprendan, que en breve vendrán cosas aún más viejas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suelo terminar cayendo una vez por temporada en algún teatro marplatense. Esta vez, como otras, fue en el Auditorium, ese de la zona del casino. La obra, con Alcón y Cabré como cabezas visibles, estuvo muy bien. Otras cosas, no tanto. Breve recapitulación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los asientos están mal ubicados. ¿Tiene sentido poner a alguien exactamente atrás y al mismo nivel del piso que el de la fila de adelante? No. Bueno, sí: recaudar a costa del espectador. Gracias, salimos todos con tortícolis por tratar de ver algo. Hasta aquí, la crítica a la organización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema mayor no fue ese, sino el público. Mientras esperaba junto a mis viejos el comienzo y lloriqueábamos un poco por los lugares, un poco por puro gusto y otro poco para desquitarme caprichosamente de la actitud de mi señora madre, que horas atrás me decía que no llevara alpargatas o pantalón corto (no me acuerdo cuál de las dos criticaba) a un lugar “así”, comentaba, “¡qué barbaridad! La gente viene al teatro con la remera del Real Madrid. Esto no es una cancha de fútbol, caramba. Se ha perdido la distinción que había antaño en estos lugares.” (creo que no es necesario aclararlo, pero por si hay algún trasnochado: &lt;span class="help" title="diría Homer"&gt;estaba siendo sarcástico&lt;/span&gt;) Lo terrible fue que tanto joder con eso, lo terminamos pagando. Evidentemente el público de verano va para tener algo en lo que ocupar una noche, porque quiere babosearse con Cabré en el caso de alguna adolescente... o lo que sea, pero no tiene la más pálida idea de dónde está. ¿A quién se le ocurre ponerse a aplaudir mientras la obra está en curso? Era imposible escuchar a los actores cuando esto pasaba; por más que se desgañitaran gritando, no había forma de distinguir lo que decían, si era algo importante para la trama, una reflexión más o menos profunda, un simple &lt;i&gt;gag&lt;/i&gt;, o qué. Bien podrían haber estado diciendo “¡hijos de mil puta! ¿no se dan cuenta que no hay que aplaudir hasta que termina la obra?” que ni nos habríamos enterado, a menos que supiéramos leer los labios, claro... pero eso se complicaba si teníamos en cuenta que la señora de adelante nos tapaba la visión. Podríamos haber hecho como la de atrás, que directamente decidió sentarse en el borde de la butaca plegada (sin bajar el asiento) para ganar casi medio metro de altura sobre el resto, pero hubiéramos generado un estúpido efecto dominó en el que todos los espectadores hubieran caído, levantando todos su asiento para ver algo más sólo porque el de adelante les hacía lo mismo. Mejor no. Que sólo la mujer de atrás nuestro quedara haciendo eso, ya que a la muy afortunada no le había tocado nadie atrás que se le pudiera quejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya los aplausos me habían hecho pensar en el increíble esfuerzo de los actores para no desconcentrarse y mandar a todos a la mierda, pero luego tuve que ponerme a pensar yo en cómo lograr lo mismo. Uno puede ser (muy) condescendiente con el público que aplaudía diciendo “bueno, aunque parezca obvio, puede que no estén acostumbrados a venir a un teatro... no es para caerles encima por eso nomás”. Pero lo que ya no puede justificarse de ninguna manera es que algunos de los presentes no fueran capaces de entender lo que una grabación dijo antes de comenzar la función: “por favor, apaguen sus celulares”. “O pónganselo en vibrador y métanselo en el culo”, podría haber agregado el hombre de la grabación aquella, como para darle énfasis al pedido, porque más de uno no se dio por enterado y nos hizo escuchar a todos el ringtone que había elegido para sonar mientras Alcón sacaba aire de algún lado de sus pulmones para tapar con su voz la persistente melodía digitalizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que unos días antes, al pasar por la cartelera, vi un cartel (¿qué otra cosa iba a ser si no?) que advertía dos cosas: “no se permitirá el acceso a la sala a aquellos que arribasen a la misma luego de las 22 horas” y “la permanencia de chicos en la sala quedará supeditada a su comportamiento”. Está bien. Sería molesto que alguien entrara mientras transcurre la obra, y ni hablar que un pibe se ponga a llorar o correr por los pasillos durante la función. También soy molesto yo, y sólo con ánimos de cuestionar le preguntaba a mi vieja “¿y qué pasa si un grandulón de 60 se pone gritar en medio de la obra?. Acá no lo aclara, ¿puede quedarse o lo echan?”. Evidentemente algo de razón tenía, porque &lt;span class="help" title="o “a LOS salameS del celular nadie leS vino a decir nada”, ni idea... pero sonó tantas veces que no pudo haber sido uno solo el responsable, a menos que al teatro haya ido Luis Ventura"&gt;al salame del celular nadie le vino a decir nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A quién echarle la culpa (ejercicio casi obligatorio ante cualquier suceso negativo que ocurre) de todo esto? ¿A los dueños? ¿A los organizadores? ¿Al público? ¿Al intendente de Mar del Plata? ¿A Ibarra, a Chabán? Es muy difícil decidirse. E improductivo, también. Por lo pronto, en vez de dedicarse a eso, creo que sería más conveniente pensar en una solución a futuro, para que cosas como ésta no vuelvan a ocurrir. Que de hoy en adelante, en todas las salas, haya un cartel que advierta “la permanencia de los espectadores quedará supeditada al nivel de pelotudez de los mismos”. Y todos felices.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;Y si no funciona, por las dudas, ¡mano dura, loco! Y que no entre nunca más uno de esos pibes en alpargatas y remera de Viejas Locas a ver una obra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-111116806301348865?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/111116806301348865/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=111116806301348865&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/111116806301348865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/111116806301348865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2005/03/dale-gags.html' title='Dale gags'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-111103720451372908</id><published>2005-03-17T02:25:00.000-03:00</published><updated>2005-03-17T02:32:55.756-03:00</updated><title type='text'>"Niño, deja ya de joder con la pelota..."</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;... diría alguno de los que suelen quejarse cada vez que hablo de fútbol en un post. Bueno, para regocijo de todos ellos, tengo el agrado de comunicarles que eso no volverá a ocurrir, pues de hoy en adelante todos esos (y otros) posts irán a parar a un nuevo blog, dedicado al deporte, al que pueden acceder mediante la siguiente URL: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.desdeelsillon.blogspot.com"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;www.desdeelsillon.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es áltamente probable que haya más actualizaciones allí que acá, pues no estaré solo en el weblog nuevo. Pero para que no crean que esto significará un abandono de mis raíces surfísticas (?), anticipo que en pocas horas habrá un nuevo post aquí mismo. Y no sólo eso, hay algunos más aguardando en la gatera, listos para salir en los próximos días. Así será... MARZO en SURFEANDO AVALANCHAS (léase con voz de locutor de Telefé).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Listo, fin del chivo. Los canales retoman su programación habitual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;P.D.: esto de tener que reescribir un post porque el explorer te tira error al momento de postear... decí que no me pasó con un post largo porque me iba a las oficinas centrales de blogger (?) y rompía todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-111103720451372908?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/111103720451372908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=111103720451372908&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/111103720451372908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/111103720451372908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2005/03/nio-deja-ya-de-joder-con-la-pelota.html' title='&quot;Niño, deja ya de joder con la pelota...&quot;'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-110826134321798464</id><published>2005-02-12T23:22:00.000-03:00</published><updated>2005-02-12T23:22:23.220-03:00</updated><title type='text'>Final feliz para la novela del OVNI de Sierra de los Padres</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Mar del Plata. De nuestro enviado especial.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El misterio del OVNI de Sierra de los Padres fue finalmente resuelto. En el día de hoy, sabado, vecinos de la ciudad de Mar del Plata congestionaron las líneas telefónicas de todas las comisarías de la zona cuando, por la mañana, vieron un objeto volador no identificado en los cielos de la ciudad. La mayoría de las descripciones eran coincidentes: se trataba de un cuerpo redondo y luminoso que se movía lentamente pero parecía estar cubierto de fuego o algún otro elemento de aspecto ígneo, rojizo, amarillo quizás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La policía del partido de General Pueyrreón (donde se encuentra la ciudad balnearia a la que nos referimos) coordinó sus actividades y aunó esfuerzos con sus colegas de Sierra de los Padres, con el fin de averiguar si se trataba del mismo fenómeno que los vecinos de esa ciudad habían dicho ver días atrás. Y las descripciones también concordaron, por lo que se decidió llamar a expertos e intentar solucionar el tema, o al menos encontrarle explicación. Cuando se lo hizo, luego de un cónclave que duró cerca de 7 horas, se llegó a la respuesta. Efectivamente, se trataba de un OVNI. Un objeto volador que nadie de los que lo observaron pudo identificar con certeza, salvo uno de los especialistas que se habían reunido recién, un meteorólogo, para ser más precisos. "Se trata ni más ni menos que del sol, ese cuerpo celeste al cual muchos conocimos cuando recién aprendíamos a caminar, pero que no se mostraba hace tiempo en la costa atlántica, por lo que al parecer muchos de sus vecinos olvidaron su existencia", dijo el hombre, mientras se sacaba la remera y se dirigía uno de los balnearios de la zona. "Estoy tan blanco como si viviera en Alaska, si no aprovecho este ratito de sol puede que no vuelva a poder broncearme en años a menos que me mude de esta ciudad a una en la que llueva menos... como Londres", agregó, dando un fin abrupto a la conferencia de prensa para zambullisrse de panza en el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin del misterio y de la venta de paraguas. Dos dramas regionales solucionados en tan solo unas horas. Vecinos y turistas, encantados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-110826134321798464?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/110826134321798464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=110826134321798464&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110826134321798464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110826134321798464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2005/02/final-feliz-para-la-novela-del-ovni-de.html' title='Final feliz para la novela del OVNI de Sierra de los Padres'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-110757850986852971</id><published>2005-02-05T01:41:00.000-03:00</published><updated>2005-02-05T07:46:58.803-03:00</updated><title type='text'>Burning down the mouse</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Los orígenes de la historia se remontan a una tarde de... ¿Septiembre? Por ahí. Uno de esos días en los que las cosas salen exactamente a la inversa de lo que uno hubiera querido. Un peligroso cóctel formado por mi torpeza y el mal humor que me gobernaba ese domingo hizo que el mouse de mi PC cayera a toda velocidad por el abismo de casi un metro que separa la mesa de la computadora del piso de la habitación, y ya nada fue igual desde ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué fue ese ruido?&lt;br /&gt;-Nada-, respondí mientras, habiendo ya colocado el mouse de vuelta donde correspondía, veía que su botón izquierdo funcionaba deficientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me las arreglé como pude durante los meses subsiguientes. Primero, esforzándome porque mis clicks con el botón en mal estado fueran lo suficientemente firmes como para que fueran detectados y llegaran a destino. Luego, cuando ya la firmeza al presionar no garantizaba nada, apelando a la repetición: si tenía que hacer doble click sobre algo, como ya sabía que las probabilidades de que alguno de los dos no fuera detectado eran altas, directamente recurría al triple click, con la idea de que al menos dos de las tres veces iba a funcionar. Pero cada vez se deterioraba más el mecanismo (como era de esperarse después de semejante maltrato para hacerlo funcionar) y era evidente la necesidad de comprar un nuevo aparato. Así lo decidí, pero por un motivo u otro nunca lo hacía. Estudio, olvido, desgano... y a esta altura ya tenía el mouse viejo configurado para zurdos con tal de poder seguir usándolo. Llegó el punto en que, de tanto uso, también empezó a fallar el botón derecho y empecé a verme obligado a volver a la época del DOS, donde se usaba el teclado para cumplir la mayoría de las funciones para las que hoy tenemos al mouse. Ahí dije basta y lo pedí de una buena vez. Sí, lo pedí: por teléfono. ¿Error? Quizás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mouse lo dejaron en donde trabaja mi viejo y él me lo trajo cuando volvió a casa, ya de noche. Acá hago un pequeño alto para explicar lo siguiente: un mouse puede ser para puerto USB, &lt;em&gt;serial&lt;/em&gt; o PS/2. No importa mucho, pero para comprender la narración va a ser necesario. &lt;span class="help" title="el mouse viejo, no mi padre"&gt;El viejo mío&lt;/span&gt;, que casi no funcionaba, era serial. El nuevo, USB. Lo conecté y el sistema lo reconoció. Parecía que el proceso ya terminaba pero fue todo lo contrario, porque cuando se inició la instalación automática apareció un mensaje anunciando la falta de unos archivos. Los busqué en mi rígido; algunos aparecieron, otros no. Fui a la página del fabricante, bajé drivers, los instalé, probé reconectar mi mouse, volver a intentar instalarlo, reinicié mi PC mil y una veces... &lt;span class="help" title="si usted es oyente habitual del programa radial Basta de todo y leyó esta frase en tono de “...y el sanguch no llegaba”, se debe estar riendo como un idiota"&gt;y el mouse no funcionaba&lt;/span&gt;. Me resigné por esa noche y volví a conectar el viejo pensando en llamar al vendedor la mañana siguiente. “Qué raro, mandámelo de vuelta y lo revisamos”. OK. Luego de media hora intentando encontrar la forma de que el mouse y su cable entraran en la caja original, se lo di a mi viejo y sólo me quedó esperar el llamado de los vendedores con la respuesta a mi problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamé yo finalmente. “Mirá, el mouse acá anda perfecto”, me dijeron. Como estaba claro que el problema eran los drivers de mi PC, pensamos que una buena alternativa podría ser que me mandara los drivers que el mouse usaba en su PC mediante un diskette para que yo pudiera copiarlos a la mía, y santo remedio. Así lo hicimos, y al día siguiente mi viejo llegó del trabajo con el mismo mouse que le había dado 48 horas antes para que devolviera, acompañado ahora por un disco de 3 y ½ con los drivers.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí la caja inmediatamente, conecté el mouse, esperé a que me pidiera los drivers que no encontraba en el disco rígido, puse el diskette y... “no se puede tener acceso a la unidad a:”, me dijo windows. ¿Cómo? ¡Ah! Cierto. La diskettera no funciona hace añares... pero como yo pensaba “¿para qué me voy a gastar en arreglarla si no la uso jamás?”, nunca me esforcé en solucionar el problema. Y en algún momento tenía que pagar por mi pasividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un escollo más se sumaba a la lista de inconvenientes por superar para poder de una vez por todas volver a tener un mouse decente. Para sortearlo, decidí irme a un cyber con el diskette, ponerlo en una PC de ahí, subir los archivos a mi cuenta de Google Mail y bajarlos luego a mi rígido desde casa. Sí, es tan impráctico como ir de Argentina a Chile por el este, a través del atlántico, cruzando Europa, África, Asia y Oceanía, pero otra no quedaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé el diskette, unas monedas y me fui a sumergir en uno de esos oscuros antros que son los cybercafés que además cuentan con juegos en red. Como primera medida, me fui al rincón más alejado del lugar, cosa de no tener que padecer de cerca los gritos de chicos poseídos por el Counter Strike cagándose a tiros virtualmente. Eso fue acertado, pero la elección de la primera PC no: no andaba internet. Me corrí a la de al lado previa comprobación del correcto funcionamiento de la red. Pero cuando puse el diskette vi que... ¡no andaba la disquetera! La tercera PC fue la vencida, anduvo todo, pero cuando entré al Google mail para autoenviarme los archivos que necesitaba me apareció un cartel que decía que no se podían adjuntar archivos con esas extensiones. ¡Vafangulo! Por suerte se me prendió la lamparita y se me ocurrió pasarle el contenido del disquete por messenger a &lt;span class="help" title="César, gracias"&gt;alguien&lt;/span&gt; y que luego él me los volviera a pasar cuando estuviera en casa; una maniobra tan rebuscada que probablemente los pocos que sigan leyendo ya se hayan perdido completamente en el relato. Bueno, si leerlo es tan difícil e irritante, imagínense lo tortuoso que sería hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo peor de todo esto es que después de semejante improvisación, de esa demostración práctica del “lo atamo’ con alambre” para poder copiar los archivos a mi rígido, los archivos no sirvieron de un carajo. Intenté instalar, borrar, copiar, conectar, reiniciar... bah, todo lo de antes; y hasta más, pero nada: el cursor parecía haber sufrido un accidente en las cervicales, no había forma de hacer que se moviera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las alternativas se me empezaban a acabar. En el tratamiento de Christopher Reeves gastaron millones y apenas si lograron avances; yo con unos pesos tenía que lograr que el mouse pasara de no responder a rendir al 100%. Como los vendedores me quedaban muy lejos y de arreglar cosas no se encargaban, decidí llevar el mouse y la PC a una casa de computación cercana a mi casa para ver si eran capaces de hacer algo. Metí la CPU en una bolsa gigante de 5 à Sec y el mouse en mi bolsillo, y fui cargando la bolsa cual panza de embarazada por la calle hasta llegar al local. Por cada dos pasos que daba se escuchaba un “clic”. El botón del mouse, apretujado en mi bolsillo derecho, era presionado por mi cuadriceps cada vez que movía esa pierna hacia delante, generando el interminable ruidito: Clic, clic, clic... y así todo el trayecto. Clic, clic, clic, clic, clic, clic, clic, clic... (silencio unos segundos al pasar por la escalera mecánica) clic, clic, clic clic...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué. “Acá me instalaron una placa USB hace un mes y pico, estuve intentando conectarle un mouse pero no funciona”. “La reviso, pasá mañana”. Llegó mañana. Volví. “No anda. Reinstalamos la placa, probamos todo. Debe ser algún problema del sistema, hay que reinstalar Windows y...”. La puta madre. Cada vez parecía tener un final más lejano todo esto. Encima tenían una espera interminable para hacer reparaciones, tenía que dejarles la máquina como 3 ó 4 días. Pero, nuevamente: no me quedaba otra, entonces se las dejé, diciéndoles que de paso revisaran la disquetera para ver si podía matar dos pájaros de un tiro, a ver si terminaban con mi odisea de una vez y para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí empezó la vida sin PC, algo complicadísimo en pleno enero, con todo el mundo de vacaciones, una tele que ofrecía pocas cosas salvo las jornadas finales del Australian Open... y todas esas cosas que hacen de enero un mes informático-dependiente. Obviamente terminé cayendo en un cyber, y ahí fue que se me prendió la lamparita. ¿No sería más fácil, en vez de hacer todo este esfuerzo por hacer funcionar el mouse USB, comprar uno &lt;em&gt;serial&lt;/em&gt;, como el anterior que tenía y funcionaba, devolver el otro y terminar con el problema? De última, si no me querían aceptar el mouse de vuelta porque había pasado mucho tiempo desde su compra, se lo daba a alguien de regalo de cumpleaños, total al único al que no le andaba era a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del cyber (esta vez uno sin juegos en red, una atmósfera mucho más favorable) y crucé hacia el negocio, avisando que no arreglaran nada, que pasaba al día siguiente a buscar mi PC y un mouse serial que solucionara mis problemas de una buena vez. Así lo hice, me llevé todo pese a la recomendación de la chica que me atendía, que decía que &lt;span class="help" title="¿largo plazo? ¡Hace 5 meses que no tengo mouse! ¿De qué largo plazo me estás hablando?"&gt;“a largo plazo te va a convenir arreglarla”&lt;/span&gt;, me ahorré el pago de la reparación, volví a poner mi PC en la misma bolsa de 5 à sec, el mouse nuevo también en su bolsa de plástico y el mouse viejo... bueno, igual que antes: clic, clic, clic...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a casa hecho trizas, mal dormido por la sucesiva cantidad de madrugones para ver tenis y agotado por el traslado de la PC al que se había sumado una serie interminable de “favores” que mi vieja me mandó a hacer (supermercado, banco, etc) aprovechando mi alpedismo veraniego. Desesperado ya por ver un mouse funcionando, abrí la caja de mi reciente adquisición y, oh sorpresa, además de encontrarme con el ratón me encontré con... ¡drivers! ¿Desde cuando los mouses necesitan drivers? Siempre se instalaron solos (salvo en el caso del anterior que había comprado, que por un misterioso motivo no quiso instalarse, dando origen a esta historia). Mi temor renacía. Un miedo ya irracional, proveniente de lo más profundo de mi psique, que a esta altura asociaba el anglicismo “drivers” con las más oscuras e incomprensibles fuerzas malignas; un miedo que pasó a ser fundamentado en el momento en el que puse el diskette que vino con el nuevo mouse en la disquetera y me di cuenta que el haberme traído la PC tan rápido de vuelta a casa no sólo significó que los &lt;span class="help" title="por llamar de alguna manera a los que laburan ahí"&gt;“técnicos”&lt;/span&gt; no hicieran nada por arreglar el conflicto con mi mouse, sino también que mi disquetera siguiera obsoleta e inutilizable por falta de reparación. En síntesis, después de ya casi dos semanas de idas y vueltas, volvía a encontrarme casi donde había empezado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando en círculos cual &lt;span class="help" title="esos que iban de un lado a otro y terminaban haciendo un agujero en el piso de tanto pasar por el mismo lugar"&gt;personaje lleno de ansiedad de Los Picapiedras&lt;/span&gt; pensé en soluciones alternativas y ninguna cosa se me ocurría que no fuera ir a un cyber a pasarme los archivos de la misma manera en que lo había hecho días atrás. El panorama, como verán, era tan alentador como el de la Kabul de posguerra, hasta que dirigí mi vista a la etiqueta del diskette y vi que decía “instrucciones para la instalación en windows NT”. ¿Windows NT? ¿Y en los demás cómo es? ¿A mí que tengo el 98 no me hace falta la instalación? Mi corazón volvía a latir, el alma me volvía al cuerpo, las esperanzas renacían. Todo parecía indicar que así era, que ningún diskette era necesario finalmente. Al borde ya del quiebre emocional, me dirigí a la PC y continué con el proceso que ya podía describir de memoria: iniciar la PC, aguardar a que cargue windows, esperar la detección del mouse, pasar las diferentes pantallas de instalación automática... y luego la parte a la que nunca llegaba, terminar de instalar el putísimo mouse haciendo que funcionara de una buena vez por todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la pantalla de instalación, el mouse se puso a buscar los archivos correspondientes en la PC mientras yo, de rodillas, inclinado con todo el peso sobre la mesa de la computadora, rogaba por que esta vez, a diferencia de las anteriores, los encontrara. Si uno se ponía a pensarlo lógicamente, no había razón por la cual sospechar que los archivos pudieran llegar a no estar. Después de todo... no eran los mismos que no había encontrado antes, cuando había intentado instalar el otro modelo de mouse. Tanta mala suerte no podía tener. Pero el miedo y los recuerdos eran más fuertes, y lo que desde el razonamiento más puro hubiera parecido lógico, esperable, parecía casi un milagro si era observado bajo el estado psicológico de alguien que, como yo, había visto pasar un intento fallido tras otro. Y la razón se fue efectivamente a la mierda en el preciso momento en el que levanté la cabeza y vi el fatídico cartel. “El sistema no puede hallar el archivo (...)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La concha de ciento cincuenta y tres mil madres y un vagón lleno de mujeres de vida mundana!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo podía ser? No sé. Para qué buscar explicaciones si, si había algo claro después de todo esto, era que ninguno de estos fenómenos podía ser cabalmente comprendido por medio de la razón. Era lo que dice el filósofo misticista y cantante de La Renga Gustavo “Chizzo” Napoli: “no existe ciencia”, la razón te demora. “Quizá el destino sea una mentira / quizás lo único que quería la PC era terminar con tu paciencia, encia, eeeeeeeeeeeeeeeeeeeencia”. Perdón, me fui al carajo. Retomo: “el sistema no puede hallar el archivo...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desazón total. Ni comprando un nuevo mouse serial, del mismo tipo del que antes había funcionado perfectamente (con la única diferencia de que éste tenía la ruedita entre los dos botones para mover el scroll), había podido lograr volver a aquellos viejos tiempos en los que al mover el mouse el puntero se movía y al clickear en sus botones las cosas se seleccionaban, los menús se desplegaban. En fin, resignación. A salir de la pantalla de instalación y volver cabizbajos a manejar la PC casi completamente mediante el teclado, como en la prehistoria informática. Muevo el cursor hasta el botón de “cancelar”, clickeo y espero a que cargue el resto de los programas para conectarme a internet y despejar mi mente un ra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momento. ¿Muevo el cursor? ¿Clickeo? ¡Funciona! O sea... FUN-CIO-NA. Efe-u-ene-ce-i-o-ene-a. ¡FUNCIONA! ¿Cómo carajo funciona si falló la instalación de los drivers? “¡No sé!”, me auto-respondo, mientras salto por los pasillos de mi casa exteriorizando la sensación de absoluto júbilo que me invade. ¡Y no me importa! ¿Qué me puede importar si el cursor se mueve? ¿Qué me puede importar si los clicks son una orden que llega a la PC y no un ruido que sale de mi bolsillo cuando camino? El mouse funciona y punto. Es el milagro de la vida. Dicen que uno no sabe lo que se siente siendo padre o estando enamorado hasta que no vive esas situaciones. Bueno, yo por mi parte les aseguro: no se sabe lo que es sentir que tu mouse funciona hasta que no se está en la extrema situación de angustia de ver que, hagas lo que hagas, no da signos de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con esa frase en tono de enseñanza se va terminando, cuyo final feliz vendrá ahora, cuando, para publicarla y ponerla a disposición de todo aquél que quiera leerla, haga CLICK en “enviar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Qué lindo es que la única función del enter vuelva a ser la de poner punto y aparte.)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-110757850986852971?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/110757850986852971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=110757850986852971&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110757850986852971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110757850986852971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2005/02/burning-down-mouse.html' title='Burning down the mouse'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-110303114378938328</id><published>2004-12-14T10:29:00.001-03:00</published><updated>2008-03-09T17:24:51.508-02:00</updated><title type='text'>Asado Violento</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Ya hace siete días de esto (ocho al momento de postear), pero mis ganas de escribir en este tiempo fueron muy reducidas. Última semana de clases, en el colegio ya no pasaban falta si no ibas, la parte formal del año ya podía darse prácticamente por terminada. En este contexto, fuimos invitados por &lt;span class="help" title="nombre mafioso que se me acaba de ocurrir para denominar al administrador de nuestro colegio"&gt;Il Gordo Bruno&lt;/span&gt; a comer un asado al mismo campo de deportes donde ocurrieron hechos que inspiraron otros posts de este mismo blog. Lindo gesto... o no, pero iba a morfar gratis, ahí estaba lo principal. :P&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Me desperté y tuve que pensar rápido, tenía bastante que hacer y el tiempo justo. Milagrosamente mi abuela se pidió un remís para ir a hacer &lt;i&gt;no sé qué&lt;/i&gt; pero lejos de casa, así que aproveché y me subí al mismo para que me alcanzara hasta el colegio y llegara a tiempo. De ahí al campo. Nos llevaron en un micro con aire acondicionado, algo increíble realmente, parecía que estaban gastando todo lo que habían ahorrado con nosotros en 12 años en la última semana; bajamos y no hizo falta caminar mucho para llegar al lugar en donde se estaba haciendo la carne y que todos los que en el micro habían dicho “yo comí algo antes de venir por las dudas, no sea cosa de que el asado éste sea una porquería y me tenga que morir de hambre hasta la cena” se quisieran volver changos. Pero para comer faltaba un buen rato todavía y mientras pasábamos el tiempo jugando con las diversas pelotas que daban vueltas por ahí se empezó a correr una voz. Al principio escuchaba y, sinceramente, entendía muy poco. “Vamos a ver al puma”. ¿Qué tengo que interpretar si escucho eso como al pasar? ¿Está el Nani Corletto firmando autógrafos en los baños? ¿Hay una exposición de ropa de esa marca en el galpón donde guardan los tractores y demás cosas? No, no, “un puma”, decían. Bueno, qué sé yo, veamos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Un pibe, que si mis cálculos no fallan debía ser el hijo del casero que cuida el campo, guiaba esa especie de expedición en la que de repente nos encontrábamos. Abrió una tranquera que daba a un terrenito arbolado lindero al campo y hacia allí nos dirigimos. Hacia nuestra izquierda se abría un camino en medio de una vegetación que se hacía más densa a nuestros costados a medida que avanzábamos. 25 animales de ciudad, de TV por cable y pizza a domicilio, metidos en una situación de lo menos urbana que se pueda imaginar. El sin sentido nuevamente, sólo en la era de los reality shows podía ser esto posible. Algunos decían Expedición Robinson. No era para tanto, aunque los chistes eran inevitables; pero no, no nos encontramos con Gabriel Goity ni salió de la copa de un árbol un tipo cantando “agarrensé (sic) de las manos”, nada de eso. La jaula gigante apareciéndose frente a nosotros totalmente ajenos no hizo más que &lt;span class="help" title="paradoja geométrica"&gt;redondear el paralelismo&lt;/span&gt; de esa situación con la de algún reality: era Fort Boyard. Y lo que había adentro no era otra cosa que un puma. ¡Un puma! Por si no queda claro: Puma. (Voz quechua.) m. Mamífero carnívoro de América, de gran tamaño, cabeza corta y ancha, cola larga y gruesa y pelo leonado, rojizo o grisáceo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;¡Qué hace un Puma en lo que podríamos considerar como el “patio trasero” del campo de deportes de un colegio? ¿Piensan poner un zoológico y empezaron de a poco? ¿Tienen un negocio paralelo de venta de pieles en el mercado negro? ¿Son todos estos sucesos extraños parte de un mismo fenómeno y &lt;/span&gt;&lt;a href="http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/10/siempre-libres.html"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;los ingleses del barco&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt; que supieron visitarnos durante un tiempo no eran otra cosa que traficantes internacionales de animales con los que el colegio se asoció como intermediario para sacar alguna tajada del dinero que obtuvieran? Muchas preguntas, pocas respuestas. Lo cierto es que lo contemplamos por un par de minutos, en los que llegó a acercarse hasta el borde de la jaula (haciendo huir casi como acto reflejo a un par con este movimiento), pero a nadie se le ocurrió meter la mano o tirarle piedras, por lo que la visita no quedó en más que una simple anécdota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Financiado por el tráfico de felinos o no, el asado estuvo realmente bueno. Algunas palabras de compromiso, un rato de sobremesa informal y quedamos en libertad. Se fueron todos del campo menos nosotros, los dos o tres que viven ahí y el chofer del micro. “Ya sabemos que son grandes así que yo los dejo acá que me tengo que ir a &lt;span class="help" title="tirarse a tomar sol al borde de la pileta de su casa"&gt;dar clases&lt;/span&gt;; a las 5 se vuelven para el colegio en el micro que los va a estar esperando; yo confío en ustedes pero no está de más decirlo, estense tranquilos”, dijo nuestro querido administrador antes de subirse a su auto junto al preceptor y no recuerdo si alguien más. “Está bien, no hay problema, de última sabemos que acá hay matafuegos”, le respondí, en mi línea más inspirada la tarde. Eran las 4, estábamos casi solos y con el campo a nuestra disposición. Ya sabía lo que me esperaba.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Por segunda vez en el rato que llevo escribiendo me pongo a preguntarme cosas. ¿Por qué la gente hace esto? ¿De dónde nacen estas tradiciones torturadoras? ¿A quién se le ocurrió que en el día previo a su casamiento un hombre puede estar deseando ser puesto en pedo a la fuerza, maniatado, metido en un baúl donde el oxígeno escasea y aparecer casi inconsciente en medio de una avenida, a la vista de todo el mundo, semidesnudo y caracterizado como una bailarina exótica? ¿Quién dijo que hay que arrojarle distintos elementos comestibles a alguien para “festejarle” el hecho de que haya completado una carrera universitaria? Si no fuera por el hecho de que estamos habituados a ver estas cosas cotidianamente, nos daríamos cuenta de que esto es tan descabellado como tener a aquel puma en cautiverio escondido a metros de donde diariamente corretean decenas de niños indefensos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Sí, parece que con esto estoy intentando rescatar un poco la imagen de mi colegio, pero no es así, porque los egresados de su secundario no pensaban quedarse ajenos a este tipo de tradiciones y, como era de esperarse, el sector baños del campo estalló en una cruda batalla de armamentos comestibles. La entrada de cada uno de los dos baños, enfrentados entre sí, hacía las veces de trinchera, y el campo de batalla era todo lo que había puertas afuera de éstos. Mi primera preocupación fue salvaguardar lo más que pudiera de las pocas pertenencias que había llevado al campo. Así fue como decidí tirar mi bolsito dentro del ese día vacío kiosco y, luego de ver que el combate recrudecía, sacarme zapatillas y medias y ponerlas en el rincón más oscuro que encontrara del baño, quedando lisa y llanamente en patas. Y con una premisa: “al agua me expongo sin problemas, pero a todo lo demás no”. Así fue como no me sobresalté por ninguno de los sucesivos baños que intentaba darnos alguna de las del baño de enfrente y hasta me metí voluntariamente, vestido y todo en una ducha la única vez que lograron que un puñado de harina hiciera blanco en mí. Apenas con un poco de barro en los pies y agua hasta debajo de las uñas, logré llegar al fin de la jornada. Las zapatillas vivieron momentos de zozobra cuando a escaso metro y medio de ellas una chica fue &lt;span class="help" title="tirada al piso y sumergida durante varios minutos en un océano de agua con agregados comestibles que incluían hasta mayonesa y ARENA"&gt;prácticamente violada&lt;/span&gt;, pero salieron intactas del incidente. Probablemente el error más grande cometido en el día haya sido no poner un par de ojotas en el bolso, pues les garantizo que descalzo uno puede comprobar rápidamente una característica de algunos sectores del pasto del campo: está lleno de espinas. Y descalzo seguía cuando pude comprobar una segunda cosa o, mejor dicho, cuando unas palabras pronunciadas por mí un rato antes adquirieron un tono cuasi profético, premonitorio: un par de enfermos mentales salieron del baño descargando hacia todos lados lo que, después de mirar la escena un par de segundos, notamos que se trataba de un matafuegos. No, no había nada prendido fuego, pero “más vale prevenir”, dijeron los muchachos, y llenaron los aires de espuma. Un despropósito, sin dudas, pero reconozco que en el momento me cagué muy mal de la risa, por el descuelgue de estos chicos primero, y más aún cuando pensaba en la frase de más temprano.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Ya habiendo pasado largamente el horario pactado para el regreso, hecho al que contribuyó el habernos tenido que quedar limpiando un poco el desastre que eran los baños, y haber tenido, para eso, que esperar a que se despejara un poco la atmósfera irrespirable que había dejado el vaciado del matafuegos (el baño de mujeres era Londres en su peor día, pero con la niebla hecha a base de esa espuma que nos dejó al borde del vómito a todos los que osamos entrar a él después del incidente), algunos se encargaron de los desertores que huyeron del campo de batalla antes de empezar la misma, castigándolos tanto o más de lo que fue castigado cualquiera de nosotros en el combate propiamente dicho. Una sola logró escaparse y llegar al viaje de vuelta limpia y rozagante, pero cometió el error de demorar un poco la huída final hacia su casa, por lo que luego de bajar del micro recibió la descarga de algunas &lt;span class="help" title="botellas con polenta, agua... una porquería"&gt;armas&lt;/span&gt; que habían sido preparadas caseramente arriba del micro cual cócteles molotov. Yo, atento a lo que veía a mi alrededor, pagué rápido una deuda económica que tenía con una chica y me fui velozmente hacia la parada de colectivo. Pero mientras esperaba vi venir cual tren desbocado a un delincuente juvenil que tengo por compañero cargado algo que no sé qué era pero que deduje no me convenía quedarme para averiguarlo. ¡Semáforo en rojo! Gloria. Crucé corriendo antes de que cambiara de color y huí hacia la parada anterior, donde justo aparecía el bendito 165 que me llevaría hacia mi hogar sano y salvo, pasando por la puerta del colegio y mirando por la ventanilla cual soldado en alguna película sobre Vietnam desde un helicóptero que vuela por sobre el suelo donde se encuentran las tropas, de las que los que están arriba tienen una vista panorámica que abarca cada vez más terreno a medida que el helicóptero toma altura y se alejan del lugar. Imagínenselo, con alguna musiquita emotiva de fondo que exprese la contradicción entre la tragedia de los que quedaron y el alivio de los que por fin se van.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Y sí, me fui al carajo en lacomparación, pero está justificado. A Robert Duvall en Apolcalypsis Now también le hubiera gustado surfear hasta una avalancha.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;The end.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-110303114378938328?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/110303114378938328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=110303114378938328&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110303114378938328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110303114378938328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/12/asado-violento.html' title='Asado Violento'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-110234704444623026</id><published>2004-12-06T00:26:00.000-03:00</published><updated>2004-12-06T12:30:44.446-03:00</updated><title type='text'>De gala</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;No, no es que me vaya a vestir así para la vuelta al ruedo blogueril. Es más, nada tendrá esto de emotivo, abarcador o grandilocuente. En algún momento se me cruzó eso por la cabeza, cómo volver a postear, cómo sería el regreso en sí. Y finalmente llegué (ayer) a la conclusión de que no tenía que hacer un carajo. Simplemente eso, salir de nuevo a la cancha, tomar &lt;span class="help" title="¿competencia? Cualquiera... pero bueh, tómenlo como una metáfora futbolística y ya"&gt;ritmo de competencia&lt;/span&gt;. Mandarme a postear, de una. Pero no, el título tampoco significa que le vaya a dedicar el post a la hija de Moria. No volver con toda la pompa no significa que esto se vaya a convertir en el programa de cable del Teto Medina. Ni tanto ni tan poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que es lunes y es 6. Y 6 y 7 son 13, y el 13 es la entrega de diplomas y tengo que ir ahí, y después clavarme unas cuantas horitas en la cena de egresados, con padres y todo. Y hay que ir bien vestido, o eso dicen. Y para eso hay que tener la ropa y saber que todo encaja. Y para eso hay que probársela y...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo ya lo sabía. No padezco en general de fiebre consumista, no le encuentro el sentido a más de un protocolo y cuando algo no me interesa pierdo velozmente la paciencia en lo que a ello respecta. Todo cierra, siempre cerró, es perfectamente lógico, pero es bueno poder decirlo ahora abiertamente, ya sin ningún tipo de dudas: NO SOPORTO probarme ropa. Fue en el preciso momento en que mi vieja me dijo “bueno, pero ahora te tenemos que probar el traje con todo... a ver, alguna camisa, dónde hay...” que lo confirmé. Mi filosofía es simple: si entra, sirve. Pero no, parece que también hay que ver que combina, cómo cae (?), si te marca bien la cara (¿?) cuando ya agregaste la corbata al combo, etc.. Y lo peor es que hasta cuando sabés que entra todavía te pongan eso en duda. Si un traje entra solo, también tiene que hacerlo con una camisa abajo. ¿Qué grosor puede tener esa tela blanca y traslucida? ¿Medio milímetro? ¡Va a entrar! Sáquenme esto y denme de cenar que tengo hambre. No, hay que desnudarse parcial y nuevamente; escuchar a tu viejo repetir por enésima vez lo bueno que sería que fueras al gimnasio para que tu espalda pase a parecerse un poco más a la de Vin Diesel que a la de Chespirito, sin comprender que según tu óptica para lo único que serviría sería para producir más sombra; ser cuidadoso con los cierres porque al parecer su nivel de fineza está determinado en forma inversamente proporcional por su calidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son 5, 10 minutos, pero no terminan nunca, y las ganas de ir en ojotas aumentan a con cada &lt;i&gt;tic&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;tac&lt;/i&gt; del segundero del reloj que tenés a un par de metros y que, con como 20 minutos de margen de error, marca la proximidad de la hora de la comida. Sí, es la impaciencia que ataca. Y vuelve a atacar y más fuerte cuando la misma que te estaba probando la ropa se pone a hablar con otra madre, un ser que evidentemente tiene mucho tiempo al pedo, y que llena el vacío de su vida &lt;span class="help" title="sí, cuando dije “al pedo” quise decir AL PEDO"&gt;coordinando la vestimenta&lt;/span&gt; de todos los que estaremos presentes el lunes, cosa de que “nadie desentone”. Y todavía podía empeorar la situación: le dijo esta mujer a mi madre, además de una serie de consideraciones insoportablemente carentes de importancia (para mí al menos: ¿cuán relevante puede ser el hecho de que X porcentaje de madres vaya a ir vestida con pantalón, Y con pollera y Z con vestido? ¡andá a laburar!) que existía la idea de hacernos ir a todos los egresados ¡en smoking! Increíble, encima de todo esto, me quieren ir a hacer alquilar uno, con el gasto de tiempo, dinero y tolerancia que esto conlleva, y con lo poco que tengo de todo esto. O quizás no sea poco, pero no es lo suficiente como para poder convivir con estas cosas. Menos mal que al menos a mi familia esto también le pareció un pensamiento propio de un desorbitado, porque si ellos apoyaban la moción me iba a sentir realmente solo y desesperanzado por completo. Sinceramente, lo único que logran con todo esto es aumentar mis ganas de que termine todo lo más pronto posible, sólo para poder retomar mi ritmo de vida y vestimenta habitual. &lt;em&gt;La verdadera felicidad se alcanza en zapatillas&lt;/em&gt;.*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;*Quizás sea en ojotas, quizás descalzo... el punto es que, con toda esta parafernalia de formalismos, NO.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-110234704444623026?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/110234704444623026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=110234704444623026&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110234704444623026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110234704444623026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/12/de-gala.html' title='De gala'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-110030613341660056</id><published>2004-11-12T21:33:00.000-03:00</published><updated>2004-11-12T21:35:33.416-03:00</updated><title type='text'>¡Ya puedo ir preso por matar a alguien!</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Así es. Hace algo así como 11 horas y 15 minutos (sí, sé mi hora de nacimiento... aunque creo que muy anormal eso no es) que me convertí en mayor de edad en un 50%. La otra mitad en tres años. Así que ya saben, no me hagan enojar si no quieren que después los demás me vean en cana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto reflexionar me trajo una duda jurídica: si cometo un crimen el día de mi cumpleaños de 18 pero lo hago antes del horario en que nací, ¿se me considera culpable? ¿Me pueden juzgar? Si me dicen que es un caso dudoso e interesante, les aviso que me reservo desde ya los derechos de copyright para hacer una película con ese argumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aprovecho que estemos todos reunidos por esta especial ocasión (?) para hacer una &lt;span class="help" title="creen en el Dios Rato"&gt;fe de ratas&lt;/span&gt; preventiva de mi post anterior: yo realmente no estoy seguro, pero según el señor &lt;/span&gt;&lt;a href="http://shootingfor3.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;JavierDM&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;, habitual comentarista de este blog, los muñecos esos que se estrolan contra la pared en pruebas de seguridad en accidentes automovilísticos se llaman "crash dummies", no como la banda, cuyo nombre sí es el de Crash TEST dummies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, dejen sus salutaciones y/o insultos después de la señal. Serán respondidas a la brevedad. Yo, por el momento, me voy a la megafiesta. (?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Beeeeeeeeeeeeeeeeeeep.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-110030613341660056?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/110030613341660056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=110030613341660056&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110030613341660056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110030613341660056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/11/ya-puedo-ir-preso-por-matar-alguien.html' title='¡Ya puedo ir preso por matar a alguien!'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-110004637570817875</id><published>2004-11-09T21:19:00.000-03:00</published><updated>2004-11-09T21:47:18.610-03:00</updated><title type='text'>Con amigos así...</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;[Con este post nos catapultamos a la fama. (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://laredonda.blogspot.com/2004/11/con-amigos-as.html"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://laredonda.blogspot.com/2004/11/con-amigos-as.html&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;)]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;“¡Fox homenajea a Bielsa? Qué loco, che... quién lo hubiera pensado...”, se habrá dicho un ingenuo a sí mismo. Y sí, sorprendía: después de años tirándole mierda hasta lograr que se fuera de la selección, Fox Sports anunciaba en su grilla de programación un especial de “la era Bielsa”. Lo enganche de casualidad y me puse a verlo. Iban recién por el segundo o tercer partido, un uno a cero a México con gol del Juampi, así que lo pude ver, aunque un poco entrecortado, casi en su totalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo que vos no me haría muchas expectativas con ese documental. Lo vi y ponen especial énfasis al fracaso mundialista, y la medalla de ahora casi que no la nombran... está terminando y se escucha a la voz en off diciendo: ‘...ah, sí, y sobre el final la selección gano la medalla de oro en Atenas’”, me advertían vía MSN, pero me mantuve frente a la tele igual. Valía la pena ver el 0-3 con Colombia en Copa América el día de los tres penales del Alto Palermo, los puntos rescatados sobre la hora contra Bolivia en eliminatorias con goles sobre la hora de Gustavo López y Sorín, los 5 segundos que se tomó Samuel para perderse el gol de la victoria sin arquero y con la pelota en la línea ante Paraguay en el monumental, la remontada ante Brasil en el mismo estadio con los goles más raros de todo el ciclo (uno de lateral, otro de un tipo que apenas llega al metro 70 de cabeza y el otro con un &lt;i&gt;pif&lt;/i&gt; memorable que terminó en gol en contra), el meritorio empate con Gales en su cancha (?)... simplemente eso, viejos recuerdos. Pero Fox es capaz de cambiar la actitud con la que uno está viendo un programa con una facilidad asombrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pusieron un clima de exitismo absoluto a los primeros 4 años del ciclo: música y relatos a todo volumen, clima de fiesta y euforia generalizados. Y cuando llegó Corea/Japón, cortaron todo para poner la cara de un conductor que hasta el momento creo que ni había aparecido diciendo, luego de una introducción: “y llegó el mundial, el torneo más importante que existe... usted juzgará si la actuación argentina fue un éxito, un mal paso, un fracaso o qué...”. Ya con eso me predispusieron mal. Pasó la eliminación, con música de tragedia como fondo de las imágenes, miles de declaraciones de jugadores decepcionados por al derrota. 20 minutos por lo menos con todo esto, sin poner una sola imagen de fútbol, poblando la pantalla de imágenes de velorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Renovación del contrato, conferencia de prensa, la gente puteando al equipo en algún lado, más conferencias de prensa, algún empate de local con insultos para Bielsa, otra conferencia de prensa con Marcelo haciéndose cargo de todo de una forma impresionante (si pueden ver esa parte, háganlo; es para grabar el discursito que hace Bielsa sobre las puteadas después de un empate con Uruguay), el peor partido del ciclo (un 1 a 1 lamentable con Colombia en el que Argentina sólo pudo hace un gol porque Córdoba en un rechazo le embocó a la espalda de un defensor y le sirvió el 1-0 a Crespo)... bastante lúgubre venía la cosa. Pero ya tenía que estar por empezar lo mejor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copa América: rápido repaso de todos los goles hasta la final y unos minutos dedicados a ese último partido con Brasil con “See the idiot walk” de The Hives de fondo mientras enfocaban a Bielsa caminando por la zona del banco. Sutil. Después de remarcar bien la imagen de la derrota en la final, con el gol de Adriano, D’alessandro peleándose con todo el mundo y Bielsa sacándose la medalla de plata, pasando casi por alto el buen juego y las victorias para llegar hasta ahí, se fueron derecho a los Juegos Olímpicos. Bah, con escala previa en el preolímpico de principio de año que se ganó eliminando a Brasil, al que tampoco se le dio mucha bola. Se podía entender, no era la selección mayor.. qué sé yo... si no no había otra forma de explicarse por qué hasta ese punto habían pasado TODOS los goles y del preolímpico no dieron nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Por fin los Juegos! Ahora se la van a tener que bancar un poco poniendo la medalla de oro, las goleadas...” pensaba uno. No, de nuevo nada. Pero NADA, eh. Dieron un mugroso clip de un minuto y medio en el que apenas si se veían los goles de Tévez y Mariano a Italia, un par de imágenes del partido con Paraguay (el gol creo que ni lo dieron), algún festejo aislado y a la mierda el programa. ¡Lindo homenaje! Como si hicieran el de Ayrton Senna dedicándole media hora al choque que lo mató enfocado desde distintos ángulos, en slow motion, cuadro por cuadro, analizado por expertos y recreado por &lt;span class="help" title="los muñequitos esos que se hacen torta en las simulaciones de choques, no la banda homónima"&gt;crash test dummies&lt;/span&gt; y de sus tres campeonatos en la F1 hablara 5 minutos un locutor tartamudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando Niembro se retire del periodismo, canté pri para hacerle el especial con toda su carrera. Las imágenes del papelón que estuvo a punto de pasar ayer en TVR seguro que no van a faltar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-110004637570817875?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/110004637570817875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=110004637570817875&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110004637570817875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/110004637570817875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/11/con-amigos-as.html' title='Con amigos así...'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-109927837052845433</id><published>2004-10-31T23:48:00.001-03:00</published><updated>2008-03-09T16:32:49.942-02:00</updated><title type='text'>Es para Zeus que lo mira por TV</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Larga jornada la de ayer, consumida en un 100% por lo mismo, los ya antes nombrados por mí Sports que organiza anualmente mi colegio. Arriba las ocho y cuarto, como le pedí a mi vieja. “Me despertás y llamo para preguntar si se hacen”... el “llamo” fue un decir, porque con las pocas ganas de levantarme que tenía la hice terminar llamando a ella antes de que se hiciera tarde. Me bañé, raro en mí para ser de mañana, pero me había acostado sin pasar por la ducha el día anterior y estaba hecho una mugre; apuré un yogurt al fondo de la garganta y salí bolso en mano, bronceador en cara y con el tiempo justo, montado en la bicicleta que había comprado para rifar hace un par de semanas, cuando el evento se suspendió por lluvia. A dos cuadras de casa, en la avenida, me esperaba el encuentro con el micro que me llevaría al campo de deportes. Antes de llegar &lt;/span&gt;alcanc&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;é&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt; a ver cómo ahí ya se encontraban un pibe de unos 5 años y su madre esperando el paso de la antorcha que año tras año, al mejor (¿mejor?) estilo Olimpíadas, hace el recorrido colegio-campo, para hacer de relevo de la misma durante unos metros. Pasó el primero de los micros casi a velocidad de autopista, sin darnos ni bola a los tres que estábamos ahí parados y esperando. Llegó el clásico autito del año del pedo que suele acompañar a la antorcha y, al lado de éste, trotando, un par de pibes que se estaban encargando del traslado de la llama. Le dieron la antorcha a la mujer con su hijo y se fueron, dejándome solo con mi alma y la promesa de que todavía faltaba que pasara otro micro... bueno, y “mi” bicicleta. Los miedos de que se repitiera la historia del año pasado (cuando llegué tarde al colegio y los micros ya se habían ido) y me volviera a quedar en Temperley y a pie se multiplicaban en mí. Pero vi venir al último bondi de lejos y me abalancé sobre él, haciendo con mis manos gestos como de ahogado para lograr que me viera y detuviera su marcha. “Siguió de largo... me voy a tener que meter la bicicleta en el culo”, empezaba ya a pensar cuando vi que pasaba de largo. Pero ni tiempo tuve de completar el pensamiento cuando vi que, unos 30 metros delante de mi posición, había parado. Me había visto pero tardó en frenar. “¿Subís o vas al campo en bicicleta?”, me preguntó la nada simpática directora de inglés, asomando su cabeza fuera de la puerta. Arriba y al campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo. Larga espera con mis compañeros hasta que la antorcha se dignó a llegar para dar comienzo a la competencia. Las 11 y la prendieron. Un par de discursos, una exhibición de gimnasia (bastante bien hecha, cosa extraña) de chicas de 3er grado (o por ahí) y nos fuimos de una vez para la pista de atletismo. Tres mugrosas pruebas teníamos que hacer en el día (las otras dos ya las habíamos hecho antes, en días de clases), pero parecía que íbamos a terminar para año nuevo. Una hora de espera en lanzamiento de bala... faltaba tanta pasar tanta gente hasta que le tocara a nuestro año que me fui al baño (en la otra punta del campo). La gente estaba almorzando y yo ni había empezando a competir. Parecía que demoraban todo a propósito para que al administrador/dueño del colegio se le cumpliera el sueño de tirar fuegos artificiales para cerrar el día (necesitaba la oscuridad de la noche para que se vieran). Por fin tiramos nosotros, quedé entre los últimos (no esperaba otra cosa) y nos fuimos a saltar. Mi bienestar, 100% nube-dependiente, se fue a la mierda cuando salió el sol y me empecé a incendiar con sus rayos. Acostado en el pasto, con una campera en la cara, esperaba la hora de que la prueba terminara y me pudiera ir a comer a la sombra. Cuando ya casi era nuestro turno de saltar, me saqué la campera y, al ver a mi alrededor, pensé que una amenaza de bomba había hecho que todos evacuaran la pista. No quedaba NADIE. Todo el mundo, salvo los varones de 3ro, se había ido a almorzar. Una decena de pibes y el tipo que medía vieron cómo la amenaza de un compañero (“saltá 4.50 o vas a ver” (?)) me inspiró en mi último intento para quedar tercero con 4.56m. Insólito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Comida! ¡Sombra! Gracias al cielo. Hasta casi las 2 y media hubo que esperar, pero llegaron. Después de un rato me vacié un tubo de pantalla solar en el cuerpo y volví a salir al sol como pide en su tema Fito Páez, quien evidentemente no sufre de los mismos problemas de piel sensible que yo y los de mi club de seres de tez blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Velocidad, 100 metros. A la final pasaban 8, como en los Juegos Olímpicos a los que en vano buscan parecerse... y éramos 10. Después de la complicadísima clasificación, seguramente igual de apasionante que las de este año en Atenas, llegó la definición. En general sé cómo me va a ir en una carrera antes de largarla. Me veo bien o mal, lo siento en las piernas. Y esta vez, en el instante antes de largar, me tenía fe; y tenía resto físico después de la alevosa forma en la que guardé energías en mi caminata clasificatoria. Corridos ya 70 metros me vi en la punta. Me había dado cuenta de que había hecho una buena embestida hasta ahí; entonces alcancé a relojear con mi mirada a la derecha, donde estaban las amenazas más serias, los tipos más rápidos, y me pareció que estaba adelante de todos. Pero nada se puede calcular a ciencia cierta cuando se están corriendo los últimos 30 metros de la &lt;span class="help" title="qué emoción que le pongo diciendo esto"&gt;última final de tu vida&lt;/span&gt;, y menos cuando te das cuenta que el flojo elástico de tus pantalones está cediendo y en cualquier momento los tenés en los tobillos, lo que te hace pensar en el riesgo de tropezarte con ellos, caer al piso y rodar en calzoncillos hasta la línea de meta, llegando último para luego levantarte con pasto hasta en las orejas, por las que escucharías las risas de una multitud agradecida por la comicidad de esa desgracia que los sacó de su modorra sabatina. No, no había lugar para mirar nada. Era seguir corriendo, sacar a la mano izquierda de su rítmica trayectoria acompañando el movimiento de las piernas hacia atrás y adelante para darle con ella un manotazo hacia arriba al amplio short antes de que su caída desencadenara la tragedia antes descripta. El tirón fue tan violento que mi mano siguió su trayecto hacia arriba y atrás, tanto que a varios les dio la sensación de que había arrojado algo por sobre mi hombro... o algo así fue lo que me comentaron cuando llegué. Fueron unos metros finales cerradísimos. No había lugar para mirar nada pero igual veía, igual miraba, y por el andarivel 1 ya tenía a alguien con quien definir cabeza a cabeza. Buscando ganar por un cuello, me estiré cuan largo soy para la llegada, formando un ángulo agudísimo entre mi cuerpo y el piso. Esto, sumado al impulso con el que venía, hizo que no fuera capaz de frenarme hasta 50 metros después de pasada la línea final. No había forma... evidentemente Newton no estaba jodiendo cuando descubrió lo de la inercia. Si ponían un perro salchicha en medio de mi trayectoria, le cabeceaba el culo. Me lo llevaba puesto, o hasta lo pasaba por abajo a lo mejor. La cosa es que había terminado; lejos de los que cronometran, media cuadra más adelante. A medida que me acercaba para averiguar el resultado me di cuenta que había ganado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de años de ser un eterno segundón ante distintos rivales o directamente no figurar entre los de arriba (no había términos medios, era una u otra), se me había dado, había ganado velocidad. Poco me importaba después de esto, yo ya estaba hecho. El intento de los 4 varones que damos los exámenes internacionales (a los que ya me he referido varias veces) de correr una “posta de protesta” de 4 x 100 metros usando el libro de Biology de testimonio, pasándonoslo de uno a otro para demostrar nuestra disconformidad por tener que pasar todo el día en el campo en vez de aprovecharlo para estudiar, fracasó, porque ninguno se acordó de llevar el bendito libro. Qué boludos. Terminaron las verdaderas postas y fue hora, finalmente, de la entrega de premios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los alumnos estamos divididos en 3 para esta competencia. Azules (cuyo nombre oficial es “Darwin”), amarillos (“Canning”) y verdes (“Hudson”). Al final del día, se suman los puntos obtenidos por cada uno de estos grupos (o “casas”, como lo llaman) y se ve cuál de los tres ganó. De alguna forma los colegios ingleses tenían que emular la idea del medallero de los Olímpicos. Esta división por equipos fue lo que se les ocurrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hecha esta aclaración, paso a narrar el desenlace de la jornada. Hace 2 años que me venía perdiendo el momento de la premiación. Siempre estuvo caracterizado por la euforia y los gritos de hinchada a hinchada, pero en este tiempo, por lo que noté, la cosa se fue un poco al carajo. Un par de bombos y redoblantes empezaron a asomar; después los globos, las banderas tipo cancha que ya se habían visto por la mañana; un muñeco azul tipo Power Ranger sujetado a un largo palo que tuve el privilegio (?) de sostener durante un tiempo en la entrega... ¡un tipo disfrazado de Bob Esponja! Ah, qué enferma está esta gente. En fin, cada hinchada hizo su ingreso al lugar donde daban los premios llena de cosas que la identificaban con el color de su “casa”. Empezaron a decir los ganadores, mientras de fondo sonaban los cantitos tribuneros. Pero el volumen subió tanto que lo que pasó a escucharse de fondo fue el anuncio de los ganadores, tapado por los gritos enfervorizados y los tambores que no dejaban de golpearse. “Que nacieron hijos nuestros, hijos nuestros morirán”, “olelé, olalá, no sean maleducados, saluden a papá”... las acusaciones de paternidad que partían desde la tribuna azul (ganadora de todas menos una de las últimas 2462246576158 ediciones) se repetían. Con algo respondían los demás, pero mucho no alcanzaba a distinguir yo, metido entre la multitud Darwineana. Igual, se sabe que mucho más allá del “yoooooooooo soy de Hudson, es un sentimiento, no puedo parar” o el “ohhhh, Darwin no existís” no llegaba ninguno. Yo no sé cómo, teniendo en cuenta el nombre de sus oponentes y el supuesto nivel de instrucción del alumnado que componía las tribunas, las otras dos casas no contestaron nunca con un “la evolución, la evolución, se va a la puta que lo parió”. Se habrían ganado mi respeto. Pero no hay espacio para el humor intelectual en medio de la feroz (?) competencia deportiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pararon un segundo, rifaron la bicicleta, y de ahí se siguió hasta el final. Fui a buscar mis dos medallas envuelto en la bandera azul, mientras la euforia desbordaba a los de mi tribuna, que veían cómo los de su misma casa, dejando con las manos bastante vacías a la implícita alianza entre verdes y amarillos, se estaban llevando casi todos los premios. Hasta el de fair play (no, esto tampoco lo estoy inventando: también existe desde hace unos pocos años), que no sirvió para otra cosa que para sembrar alguna duda de la victoria entre quienes lo recibieron, ya que siempre suelen dárselo al que pierde a modo de premio consuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vamos a anunciar los puestos finales con los colores de las luces de los fuegos”. Al gordo del administrador se le cumplía el sueño. Apareció primero un humito verde, seguido de uno amarillo. Por descarte, se dedujo que la victoria era del azul. Al mejor estilo fútbol argentino, invadimos el centro del escenario, mientras a nuestras espaldas estallaban cientos, miles quizá, de pesos en pirotecnia. “Alianza-alianza compadre la concha de tu madre, alianza-alianza compadre, la concha de tu madre... si querés dar la vuelta no te quedes con ganas, hay una calesita en el Parque Lezama... en el Parque Lezama”, fue el grito generalizado antes de salir a dar la vuelta cagados de frío por todo oscuro campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo ya de los festejos, me quise colar en el auto de alguno de los pibes que fueron con sus familias, pero iban hasta las pelotas de gente, así que me terminé volviendo en micro, sentado al lado de uno de mis compañeros, que portaba a modo de vincha unas tetas de plástico que había usado para ponerse debajo del disfraz de mujer con el que había intentado darle color a la tribuna amarilla un rato antes. Se sacó eso y la pollera antes de bajar. Le expresé mi aprobación: ir caminando con eso por la calle era casi lo mismo que ir con un cartel que dijera “viólenme”. Y así volví a casa, con un saldo de una bicicleta menos y dos medallitas más, a comer unos fideos con salsa y meterme en la cama de una. Igual que como volvió Michael Phelps de Atenas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img src="http://www.wizards.com/dnd/images/dd_gallery/dd2/Zeus_p102.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:78%;"&gt;Zeus, uno de los dioses del Olimpo, símbolo de los tradicionales Juegos nacidos en Grecia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.locosporalva.com.ar/noticias/topics/1Laspada,%20Mauro.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:78%;"&gt;Mauro Laspada, figura de Olimpo... de Bahía Blanca, posible futura mascota de nuestros Sports.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-109927837052845433?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/109927837052845433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=109927837052845433&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/109927837052845433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/109927837052845433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/10/es-para-zeus-que-lo-mira-por-tv.html' title='Es para Zeus que lo mira por TV'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-109894909853913059</id><published>2004-10-28T04:16:00.000-03:00</published><updated>2004-10-28T04:38:18.540-03:00</updated><title type='text'>Siempre Libres II (con alas)</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;No sé si posteo por compromiso, para que esto no se llene de telarañas o por miedo a que los de blogger borren el blog a la mierda por falta de actividad. La cosa es que entre el estudio y otro sinfín de actividades menores mi tiempo libre escasea, por lo que este espacio me ha quedado un poco abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atraso tengo bastante, y no porque esté embarazado. Necesité mucho más tiempo del que esperaba para poder dejar atrás las casi 400 hojas de Biology y poder empezar a darle un poco de bola a las demás materias. ¿Por qué? Falta absoluta de motivación para empezar; sueño, incontrolable sueño para seguir (me dormí más veces sobre el libro que sobre mi almohada en estos días); y rechazo a leer esas 30 últimas páginas del libro, cuyos temas me parecían tan feos que tardé más en convencerme y decir “bueno, los leo de una vez” que en leerlos en sí. De todas formas, me veo en la obligación de decir que el libro no era malo. El 99% de lo explicado se entendía sin demasiadas complicaciones, y hasta buscaba hacerse querer con algunos guiños simpáticos hacia el lector; innecesarios quizás, sí, pero que lo sacaban, que ME sacaban por aunque sea un instante del tedio de los sistemas inmunológicos, las plantas monocotiledóneas y las 5000 distintas funciones que cumple el hígado humano, entre otros interesantísimos temas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, están las comparaciones de tamaño, una constante a través de todo el libro. Que con las venas de una persona estiradas se puede dar dos veces y media la vuelta al mundo o que con la cerveza consumida por año en Gran Bretaña se puede hacer vaya uno a saber qué cosa. Igual, la más inusualmente poética de todas es esta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="help" title="“Los cloroplastos son extremadamente pequeños: aproximadamente 10000 de ellos entrarían en el punto con el que finaliza esta oración.”"&gt;“Chloroplasts are extremely small: about 10000 of them would fit onto the full stop at the end of this sentence.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después están los clásicos datos de color. Para muestra basta un botón:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="help" title="“Uno de los síntomas de la diabetes es la presencia de azúcar en la orina. En los viajos tiempos, los médicos solían averiguar si el paciente era o no diabético probando su orina para ver si era dulce”"&gt;“One of the signs of diabetes is that sugar is present in the urine. In the old days, doctors used to tell whether or not a patient had diabetes by tasting the urine to see if it was sweet.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No les parece muy divertido, ¿no? Pues esto es lo que yo destaco como la mayor de las jodas locas en mis horas al lado del velador, así que imagínense. Lo interesante que saqué de todo esto fue una pregunta, para cuya respuesta apelo a ustedes: ¿Por qué en TODOS los libros de biología a través de la historia se habla de TODAS las funciones del cuerpo humano, de TODO lo que hacemos, de TODAS nuestras actividades menos del sueño? ¿No saben los biólogos que la gente duerme? ¿No les interesa? ¿Lo quieren ocultar con algún fin perverso? No termino de comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto para justificar mi escasez de tiempo libre. El de hoy, por ejemplo, lo tuve que distribuir así: habiendo terminado de comer, vi que ya Boca perdía por uno frente a Cerro Porteño. Me bañé ni bien Abondanzieri sacó el penal que podría haber significado el 0-2, calculando el tiempo para poder ver la segunda mitad del encuentro. El pseudoguapo ser humano y burro jugador que es Cascini metió el gol del empate, lo que me hizo temer por el fin del los tiempos y le debe haber dado a más de uno ganas de buscar alguna edición de La Biblia para ver si esa era una de las señales del Apocalipsis. Ni hablar de lo que le debe haber pasado a los que ya hubieran leído el post de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://romina-ba.blogspot.com"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Romi&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt; hablando de este tema: todo parecía ponerse de acuerdo, aparecían señales por todos lados. “¿Para qué damos este examen si al final nos vamos a morir?”, me dijo hoy un amigo mientras comparaba su tono existencialista con el de Sarte o el de Nietzsche (ya no recuerdo) antes de entrar a dar la primera de la larga lista de evaluaciones internacionales que nos esperan. ¿Para qué seguir estudiando si se viene la fin del mundo?, podría preguntarme yo ahora, justificando mi falta de voluntad con una conclusión prematura a la que habría llegado de la manera menos científica posible. No, no se puede abandonar todo así porque sí. Entonces hay que seguir racionando el tiempo libre. O voy a ver el eclipse de luna para el que me llama mi vieja o me quedo observando como los 11 de Boca deambulan por el terreno del estadio salteño, hay que decidirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre: Vení que al patio a ver el eclipse.&lt;br /&gt;Hijo: (levantándose) Ahí voy, ahí voy...&lt;br /&gt;Madre: Dale, que estas cosas no pasan seguido&lt;br /&gt;Hijo: Tampoco es muy común que Cascini haga goles. Va a volver a haber eclipses como estos antes de que vuelva a embocar otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, siendo dos cosas únicas, terminé haciendo las dos... y alguna más también. Y escribiendo este post luego. Y posteándolo a las 4 AM cuando había pensado en acostarme antes de medianoche. Pasan los días y me voy atrasando más. No sé hasta qué punto pueda seguir con todo al mismo tiempo. La inactividad seguirá siendo una constante en este blog hasta nuevo aviso. No es que a alguien le importe mucho, pero como quizás a alguno el tiempo sí le sobra y necesitaba leer estas cosas para ocuparlo, me siento casi en la obligación moral de suplantarlo con algo de tanto o mayor valor. Hacé unos días encontré esto dando vueltas por internet. Hay un importante material, con bastante profundidad, así que seguramente sepan darle buen uso, entreteniéndose y reflexionando al mismo tiempo. Los dejo con eso hasta nuestro próximo encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://culos.blogspot.com"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;http://culos.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;¡Salud!, aunque no hayan estornudado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-109894909853913059?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/109894909853913059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=109894909853913059&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/109894909853913059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/109894909853913059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/10/siempre-libres-ii-con-alas.html' title='Siempre Libres II (con alas)'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8212522.post-109791397507516887</id><published>2004-10-16T05:01:00.000-03:00</published><updated>2004-10-20T22:20:52.156-03:00</updated><title type='text'>Siempre libres</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Sí, yo seré responsable del anteriormente narrado colapso, pero esta gente no se queda atrás. Si hubiera juicio, irían presos, por lo menos, como “partícipes necesarios”. ¡No se pueden inventar tantas pelotudeces!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay alguien que TIENE que saber que entre octubre y noviembre varios de nosotros tenemos que dar exámenes de inglés provenientes de la mismísima Bretaña, esos son los directivos del colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos a 16 de octubre. Para entre el 27 el corriente y el 8 de noviembre debo aprenderme lo que deberíamos haber visto en 5 años de biología, leerme 1 novela y dos obras de teatro (Rebelión en la granja de G. Orwell –entretenida y casi terminada de leer ya, además de muy fácil de dar-, “An ideal husband” –no sé el título en inglés- de Oscar de Wilde y “Twelfth night” de Shakespeare, una mierda escrita en inglés antiguo a la que no le di ni un segundo de bola por no poder seguir esa insufrible forma de hablar que tenían hace unos siglos nuestros amigos ingleses), aprender ciertas cosas de Matemática (todas estas materias en idioma inglés) y dar Inglés en sí mismo. Pero a esto súmenle el tener que hacer una mini tesis, inscribirse en la UBA, dar una serie de exámenes comunes y silvestres, trabajos, preparar las fiestas varias de fin de año... Hoy (ayer), sin ir más lejos, tuve que comerme dos horas de supermercado para comprar una bicicleta a rifarse mañana (¡hoy!) en el campo durante los tradicionales “sports”, que me tendrán ocupado todo el día lanzando jabalinas y saltando hacia un arenero, entre otras actividades, como ocurre todos los años en este colegio (y en tantos otros). Espero no perder el micro y quedar varado en la calle, a la deriva durante horas, con 5 pesos y unas empanadas frías para comer hasta que se haga la tarde y pueda volver a casa, como me sucedió el año pasado. (sí, ríanse)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, eso: una serie de actividades a cumplir. Bastantes, pero con cierta lógica dentro de todo. El problema viene cuando a los directivos del colegio se les ocurren cosas como las que paso a contar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Empiezo por lo último, lo que me hartó. Los alumnos pertenecientes a la orientación de Ciencias Naturales (o sea: yo no) estuvieron todo el año haciendo una serie de encuestas para una investigación sobre “cómo aprovechan los adolescentes su tiempo libre” que, expuesta en una feria de “ciencias” municipal de NULO nivel (yo fui y puedo certificar esto: había colegios que, en esta supuesta exhibición de conocimientos y trabajos CIENTÍFICOS presentaron una investigación sobre... satanismo... ¡!) ganó un primer premio que, además de darle a los chicos pasaporte a una feria provincial, remató en su locura a la directora del colegio, que festejó el triunfo HACIENDO UN PASACALLES. La obsesión de esta mujer por hacernos creer que el colegio es el mejor del continente americano llegó al punto de lavarle el cerebro a los chicos de naturales, tanto que, el día en que los hicieron pasar frente a todos los alumnos del colegio para agradecerles el triunfo obtenido, ocurrió este diálogo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Directora, cerrando un speech de varios minutos: Porque recuerden chicos, ¿qué somos?&lt;br /&gt;Chicos, respondiendo como zombies con el cerebro lavado, secado y centrifugado: Exitosos.*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema que esto trajo fue que ahora, en medio de la vorágine de exámenes, los exitosos en cuestión fueron llamados para participar en una COSA (ya no entiendo bien qué son estas actividades) llamada “olimpiadas sanitarias” por su logro. Y es por esto que TODO el colegio deberá preparar trabajos acordes al tema de la salud. A nosotros, los del último año, nos tocó hacer un “colagge” alusivo. Una actividad digna de un jardín de infantes, que terminamos cumpliendo metiendo cualquier cosa bajada de internet en unas cartulinas. Igual la peor parte se la llevó el grupo al que le tocó hacer otra COSA (insisto, no puedo encontrarle denominaciones precisas a estas atrocidades) llamada “espantaignorancia”. Sí, un espantapájaros con cartelitos pegados que dicen lo que se debe hacer y lo que no para preservar la buena salud. ¡Y lo guardan en la puerta del colegio!, cosa de que el que pase mire y se cague de risa o se pregunte por qué este edificio que antes albergaba a un colegio bilingüe hoy es la nueva sede del cotolengo Don Orione, o algún otro instituto para chicos con “capacidades diferentes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Otra brillante idea fue la de preparar una exposición para una feria de ciencias DEL COLEGIO sobre ALGO. Sí, así de preciso. Lo que importa es rellenar un poco el lugar el día que se haga la muestra. Como los alumnos de Gestión están ocupados haciendo mermeladas para vender para alguna de sus materias y los de Naturales tampoco tienen tiempo por ser quienes se encargan de toda la pavada del punto anterior, los que la ligamos fuimos nosotros, los de Sociales. En fin, hablaremos de Cortázar para salir del paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Por si esto les pareció poco (y estoy omitiendo algunas actividades no tan destacables para no extenderme en mi lista), se viene la frutilla del postre. Les doy toda su vida, TODA para adivinar lo que es. Vamos, 1000 chances tienen. A ver... no, eso no. ¿Eso? Mmm, tampoco. Sí, a ver, ¿qué es lo que se te ocurrió? No, ni cerca. Vamos, en ésta la adivinás... bueh, pucha, qué lástima, no pudo ser. La respuesta es...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡ADOPTAR UN YATE!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Adoptar?”, se preguntarán. Sí, sí... asistimos el miércoles anterior a una charla en la que nos contaron que nuestro colegio tendría la exclusivísima oportunidad de apadrinar una embarcación que forma parte de una regata alrededor del mundo y que “es muy importante porque es la única que da la vuelta al globo en contra de las corrientes oceánicas”. (¿?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos mostraron algunas fotos de la embarcación que nos había tocado (cuya construcción, como la de cada uno de la decena de yates que corrían, había costado la friolera de U$S 1.000.000, un dinero evidentemente muy bien aprovechado, teniendo en cuenta que ya se solucionó el problema del hambre en el mundo), contándonos mientras tanto que podíamos seguir todo el desarrollo de la carrera alrededor del mundo vía internet, para enterarnos de la posición en la que se encontraba el barco o conocer los pormenores vividos dentro de él, como el que había ocurrido el día anterior: el recipiente que almacenaba las reservas de bronceador para las siguientes seis semanas había estallado, por lo que su contenido se esparció por todo el lugar, transformando la cubierta en una superficie resbalosa e intransitable en medio de tantas olas, cosa que podía generar que, por ejemplo, quien estuviera en el baño, patinara fuera del mismo hacia otro sector del barco, en el que aparecería en cuclillas, con sus pantalones bajos y el Sunday Times del domingo en la mano, viéndose así su garco interrumpido. Lo que se dice una verdadera catástrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por esto que a varios les tocará ir algún día (domingo seguramente), bien temprano, a “darle aliento” o vaya a saber uno qué a los tripulantes que lleguen al puerto de Buenos Aires a parar por unas horas. Seguro que nos hacen limpiar la crema del piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de esta agenda tan abultada como surrealista es que tengo aprenderme el proceso por el cual los glóbulos blancos defienden al cuerpo humano del ataque de alguna malvada bacteria. Así que ya saben, si no me ven postear muy seguido es porque estoy ocupado secándole el pantalón al boludo que se lo manchó al deslizarse mientras cagaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Querían saber en qué gastaba un adolescente su tiempo libre? En estas pelotudeces. Al pedo hacer semejante trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:78%;"&gt;*Aclaración: cualquier parecido con el “¿Qué somos? ¡Tiburones!” de la popular publicidad televisiva es mera coincidencia. Quienes la escribieron no se hacen responsables de la locura de nuestra señora directora.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8212522-109791397507516887?l=surfeandoavalanchas.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/feeds/109791397507516887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=8212522&amp;postID=109791397507516887&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/109791397507516887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8212522/posts/default/109791397507516887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://surfeandoavalanchas.blogspot.com/2004/10/siempre-libres.html' title='Siempre libres'/><author><name>Nacho</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12156447773680384525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13123101710219732939'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry></feed>