
Como en muchos otros lugares del mundo, los negros en Estados Unidos fueron prácticamente una clase social, usados de mano de obra esclava y tratados más o menos a la par de un buey de arado. La gran mayoría de los negros eran esclavos y la gran mayoría de esclavos eran negros. Abolir la esclavitud fue sólo un paso en una larga batalla por la igualdad que aún están muy lejos de ganar. Hoy, si sos negro, tenés entre 6 y 7 veces más posibilidades de terminar en la cárcel que si sos blanco.
Pero hasta hace algunas décadas, la situación era aún peor. Como en muchos estados había que pagar para votar, los negros -que mayoritariamente eran pobres-, se quedaban sin derecho a voto. En algunos lugares, se podía votar "si tu abuelo había votado", cosa difícil cuando tu abuelo había sido esclavo. Había escuelas para blancos y escuelas para negros, y es muy fácil adivinar cuáles tenían más recursos. En parques y colectivos había zonas para unos y para otros, y los matrimonios interraciales estaban prohibidos. Entre otras cosas.
Tras años de lucha y concientización, las ideas de igualdad se volvieron algo más aceptadas, y llegó un momento en que al menos ya varios no tenían la cara para decir que los blancos eran y deberían ser siempre superiores a los negros en derechos, así que había que apelar a estrategias más sutiles para negárselos. Una de ellas fue la de decir: "Estamos a favor de la igualdad, claro, pero queremos que cada uno conserve el lugar que le corresponde". "Hay escuelas para blancos y escuelas para negros porque... bueno, cada una se adapta mejor a las necesidades de cada grupo, y además es una cuestión de tradición, siempre fue así y al país le funcionó muy bien". "Nadie está en contra de los negros pero sabemos que los blancos tienen menos tendencia a drogarse y cometer crímenes, hay que tener cuidado de no poner en peligro a otros sólo por cambiar una ley". Etc.
No estamos en contra de la igualdad, pero tampoco nos vayamos al carajo, o sea, este... no da, eso es comunista o algo así, feo.
Pasado un tiempo, y tras algunos triunfos importantes de los movimientos de derechos civiles en los 60 (como el de conseguir una ley nacional que prohibiera varias de las prácticas antes mencionadas), también pasó a quedar muy mal argumentar algo de esto en público. Así que hubo que ser más sutil todavía. Cuando Reagan fue a la búsqueda del voto racista en los 80 no pudo decir ninguna de aquellas animaladas, pero pudo apelar a los mismos sentimientos con otras palabras. Lo que en los 60 era "separate but equal" en los 80 se transformó "states rights", esto es: los derechos de los estados a tener leyes distintas de las que dicta la nación, lo cual entre otras cosas significaba: el derecho de los estados racistas a recuperar la potestad de sancionar leyes discriminatorias prohibidas por la ley nacional de derechos civiles de 1964. También apareció el término "welfare queens", una forma sutil de decir "negros que viven del estado", entre otros.
En fin. Antes que al lector le venga la tentación nacionalista de reírse del gran país del norte, recordemos que acá no hemos sido mejores: cuentan los historiadores que directamente los mandamos a morir en la Guerra del Paraguay.
Pero si el lector sigue interesado en darle de comer a su orgullo nacionalista y tiene ganas de decir "en nuestro país somos mejores que otros en algo", le recomendamos que preste atención a lo que sigue:
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También ha sido un fenómeno mundial (aunque las razones no sean exactamente las mismas) la discriminación de otro grupo de personas: los que tenían preferencias sexuales distintas de una determinada norma.
Tras años de lucha por la igualdad de derechos, hoy ya no se los condena a muerte, cárcel o castración por llevarlas a la práctica, pero la desigualdad persiste en muchos otros aspectos. A nivel discursivo, esto se refleja en una suavización de las palabras de los que defienden las desigualdades, igual que en Estados Unidos en los 60: "yo no tengo nada contra los homosexuales, pero...", "yo estoy a favor de que tengan los mismos derechos, pero hay que tener cuidado con que adopten pibes". O sea: se siguen pidiendo restricciones a sus derechos porque se los considera peligrosos, pero se lo dice de forma tal de que al menos haya una coartada para negar que eso es lo que se está buscando.
En Argentina, ha sido tal el avance en los últimos años, que hoy ya casi no se puede salir a hablar en contra del derecho de matrimonio (pese a que por ahora sólo se ha logrado en otros 7 países) sin al menos proponer la alternativa reducida de la "unión civil" (que es legal en muchos más lugares), con la excusa de que "a mí me preocupan los pibes" o "hay que defender la institución del matrimonio" o algo de eso. Es por esto que la unión civil ya es un hecho en este país, aunque todavía no la haya sancionado el Congreso. Más temprano que tarde, si los grupos que hoy impulsan el matrimonio aceptan quedarse con eso, va a pasar.
Pero, como con todos estos pequeños avances, habrá que recordar varias cosas:
1) El nuevo status quo seguirá siendo desigual e injusto.
2) Si se logró algo parcial, no fue por pedir ese algo casi como quien pide permiso, sino por exigir lo que correspondía y luego, en todo caso, negociar.
3) Se puede celebrar lo que ya se consiguió: el cambio en la consciencia colectiva que hizo que ya pocos se animen a oponerse a la igualdad abiertamente, y que sólo un par de excusas algo más sutiles queden en pie de entre las miles de animaladas utilizadas antes ("son enfermos", etc.). Pero no habrá mucho que celebrar si la actual disputa parlamentaria termina en unión civil en vez de matrimonio.
12 comentarios:
Sabés que me parece que hay una trampa, en la que cayó gran parte de la izquierda, en el paralelismo que planteás.
La discriminación hacia los negros en EEUU no es por su raza sino por su clase social. La característica que justifica la discriminación en la mente del discriminador no es el color de la piel, sino más bien el precio de la camisa. En Argentina es clarísimo: llamamos "negros" a los pobres, incluso cuando algunos son bien rubios, porque mantenemos la palabra con la que nos referíamos a esa clase social cuando estaba compuesta por esclavos liberados. Aún cuando la innmigración y el mestizaje cambiaron su composición racial, hoy la seguimos discriminando y seguimos llamando despectivamente "negros" a los pobres. Aunque no lo sean, lo que hace evidente que en realidad la discriminación no es por raza sino por clase. Desde ese punto de vista, se ve que la limitación de derechos es una herramienta más de opresión, útil a un orden social donde la sumisión de esa clase es necesaria para mantener el privilegio económico de algunos.
Por eso creo que el paralelo es tramposo: la discriminación por orientación sexual no existe porque sea necesaria para defender los intereses económicos de nadie, sino solo como un atavismo de épocas en las que la religión era el anteojo por el que se miraba el mundo. Una plena igualdad de derechos solo molestaría a un par de conservadores recalcitrantes, y no invertiría en lo más mínimo la lógica de la explotación.
No me malentiendas: ojalá exista pronto el matrimonio homosexual y el derecho a adoptar y todo lo demás. Solo que no creo que eso sea un gran avance progresista, el mundo cambiará lo mismo que cambió con la ley de divorcio (si, asi de viejo soy). Es decir nada: ahora los ricos pueden divorciarse, y los pobres siguen como antes, haciendo lo que pueden porque no les dá la guita para el abogado.... Por supuesto hubo una pocas personas que fueron más felices, pero la infelicidad que aflijía a esas personas era un lujo comparada con los problemas mucho más serios de muchas otras, que no fueron aliviados por esa ley.
Seve: estoy 200% de acuerdo con el análisis que hacés que asocia racismo a clase social, y específicamente por eso puse el paréntesis que aclara: "aunque las razones no sean exactamente las mismas". El paralelismo tiene sus limitaciones en todo eso que decís y que, insisto, comparto. Pero me parece apto para los puntos para los que lo utilicé: cómo se consigue un triunfo político (no por voluntad de "los políticos" sino en general por luchas previas que luego éstos toman, ya sea a su pesar o porque pasa a convenirles -el caso de Kirchner y los DDHH es paradignmático-), cómo se van disimulando discursivamente las desigualdades cuando queda mal defenderlas abiertamente, etc. Pero no quería irme mucho por las esas ramas para no embolar al lector, simplemente. Total, ya sé que me voy a volver a ir por ellas en otros posts en un futuro cercano, y el tema ahora es éste. Pero igual me hiciste un favor con el comment.
Yo coincido casi totalmente en que la discriminación por orientación sexual no está para defender los derechos económicos de nadie (y digo casi porque sí sirve para defender un tipo de privilegio económico: el de las diversas instituciones religiosas que viven de estas mentiras, resto de otras épocas que el capitalismo no ha eliminado del todo).
Justamente en esto pensaba hoy cuando escuchaba (ooootra vez) a Gil Lozano, la de la Coalición Cívica, que insistía en meter al capitalismo en el debate, diciendo que la familia tradicional es parte de este sistema injusto que bla bla bla. Parecía Engels. Entiendo que el tópico de la desigualdad atraviesa ambos temas (y está bueno que esto se discuta en términos de igualdad, valor olvidado cuando no escupido en los últimos tiempos), pero para mí la explicación que los asocia es muy tirada de los pelos (pese a ser un clásico caballito de batalla izquierdista).
Y esto es obvio viendo a dónde se dirige el mundo y la dirección de la que provienen estos cambios, por más positivos que sean: vienen de los países capitalistas más avanzados de todos (si bien no de los más "salvajes", sino más bien de los del estado de bienestar, el consenso europeo y todas esas cosas lindas), y el capitalismo tiene cero problema en aceptarlos. Las resistencias son restos del pasado (lo que Raymond Williams llamaba lo "residual" de la cultura, en oposición a lo dominante y lo emergente), no un producto del capitalismo como repite una y otra vez Gil Lozano.
En fin, no te creas que no coincidimos, pero si hay un cambio positivo que está (relativamente) servido en bandeja por las condiciones del mundo hoy, es el de la eliminación (o neutralización, reducción) de muchos de estos elementos residuales de mierda que tiene nuestra cultura. Aunque más vale que esto no debe nublarnos el panorama general, sería ridículo no aprovechar la oportunidad.
Seguro que no hay que desaprovechar la oportunidad, solo que tampoco hay que perder de vista que una "victoria" no significa ganarle a nadie. Solo a unos pocos prendevelas, cuya batalla de todos modos viene perdida desde el reacimiento.
Me preocupa que la derecha liberal haga uso de este discurso, el de los derechos de las minorías, como hizo uso del nacionalismo en los 60's-70's. En esa época lograron el apoyo de las facciones nacionalistas para un plan de gobierno vendepatria, apoyando que se dé "religión" y "folklore" en las escuelas. Temo que hoy se hagan del apoyo de la izquierda progresista promoviendo cosas como esta del matrimonio gay, la diversidad idiomática, los cupos femeninos, y cosas similares. Me da miedo que, del mismo modo que el nacionalismo se hizo vendepatria casi sin darse cuenta, la izquierda se termine transformando en derecha a fuerza de estos "regalitos" que nos dan. De hecho algo así pasa en Europa, basta con escuchar algunos planteos de los izquierdistas europeos respecto de algunos países del tercer mundo solo porque son musulmanes, no parecen darse cuenta que la razón por la que el foco de atención mundial está puesto en esos países no son precisamente los derechos de las mujeres sino el puro y negro petróleo.
No hay que perder de vista que el ambiente "gay friendly" de hoy es tan liberal en lo económico como el ambiente chupacirios de los 70's. Nada cambió, son los mismos tipos cambiando de aliado: antes la derecha nacionalista, hoy la izquierda progresista.
Hay que tener mucho cuidado, hay que apoyar medidas como ésta pero con la plena conciencia de que estas cosas son una diversión, mientras nosotros festejamos la derecha nos sigue pasando el pescado podrido por debajo de la mesa.
Seve, al meter el tema del imperialismo anti musulmán en Europa estás casi adelantándote a mi próximo post. Hay una variante que es particularmente tenebrosa y en la que está cayendo medio mundo: el racismo/imperialismo en nombre del ateismo y la liberación de la religión, que afirma de los habitantes de países lejanos son religiosos, creen en boludeces, son fundamentalistas, etc., entonces hay que llevarles el iluminismo a bombazos. Tanta gente lo cree y lo predica con pasión, con el mensaje imperialist-friendly colándose más o menos sutilmente por detrás del discurso "progre", que es difícil no terminar dándose la cabeza contra la pared.
Esto último que menciona Nacho lo venimos charlando a propósito de figuras del mal llamado "universalismo humanista" europeo como Nick Cohen. La famosa izquierda que por "liberal democrática" diluye las categorías más importantes de la izquierda y termina apoyando a gente como Bush o Blair. Si me permiten la licencia poética temática: "todos putos".
Exacto, el problema es que si no dejás clarito que POR SUPUESTO estamos a favor también de los valores clásicos seculares del humanismo, vienen Nick Cohen, Norman Geras, Christopher Hitchens, los apologistas del terrorismo israelí y el imperialismo americano y toda la comparsa de hijos de puta y sus seguidores a mentir descaradamente diciendo que te estás haciendo amigo de (o, en términos argentos, "le estás haciendo el juego" al) fundamentalismo religioso en nombre de la izquierda y bla bla bla.
(se nota que los odio?)
Y además: el día que nos desviemos un poquito del modelo "granero del mundo", o que descubran petróleo en la casa rosada y quien nos gobierne no quiera compartirlo con las potencias industriales, que entonces decidirán que es hora de liberarnos del yugo del tirano populista y el atraso supersticioso volteando tan tremendo régimen, podremos decirles que tan atrasados -según su definición de atraso- no somos: tuvimos matrimonio gay antes que EEUU, Reino Unido, Francia y unos cuantos más de los promotores del progreso...
Ah! Y ya que mencionaste al petróleo, Seve, fijate que en el último comment del post anterior dejé un breve pero interesante documental sobre lo que veníamos hablando.
Si, estuve tratando de mirarlo anoche, pero se me cuelga en el minuto 11. Voy a tratar de bajarlo del servidor con un programita "ladrón de video". Hasta donde ví sonaba muy interesante.
podremos decirles que tan atrasados -según su definición de atraso- no somos: tuvimos matrimonio gay antes que EEUU, Reino Unido, Francia y unos cuantos más de los promotores del progreso...
Sabés que no es chiste lo que decís ¿no? Yo me suelo enojar mucho con los españoles cuando se ponen a "enseñarnos democracia" a los latinoamericanos. Les recuerdo que acá nos libramos hace 200 años del rey que ellos todavía llevan clavado en las costillas. No te imaginás las elocuentes pausas que logra una observación tan obvia: al parecer los tipos tiene un esquema que dice latinoamérica=dictaduras de opereta, y se quedan con la boca abierta caundo se dan cuanta que tuvimos nuestra guerra civil hace dos siglos y encima la ganamos.
Si, estuve tratando de mirarlo anoche, pero se me cuelga en el minuto 11. Voy a tratar de bajarlo del servidor con un programita "ladrón de video". Hasta donde ví sonaba muy interesante.
Encontré un link mucho mejor, con subtítulos en español, para la peli; lo dejé en los comments del post anterior.
Sabés que no es chiste lo que decís ¿no? Yo me suelo enojar mucho con los españoles cuando se ponen a "enseñarnos democracia" a los latinoamericanos. Les recuerdo que acá nos libramos hace 200 años del rey que ellos todavía llevan clavado en las costillas. No te imaginás las elocuentes pausas que logra una observación tan obvia: al parecer los tipos tiene un esquema que dice latinoamérica=dictaduras de opereta, y se quedan con la boca abierta caundo se dan cuanta que tuvimos nuestra guerra civil hace dos siglos y encima la ganamos.
Es verdad que le ganamos la guerra al realismo español hace mucho, aunque no por eso nos ahorramos tener, al igual que ellos, un exterminio de zurdos mucho más reciente. Aunque ahí viene otro punto a favor "nuestro": al menos acá está permitido juzgar a buena parte de los responsables del exterminio...
Nacho: perdón por el OT, pero no tengo otra forma de ubicarte: acá te dejé un esbozo de respuesta. Si querés seguirla, la seguimos ahí.
Ningún problema, faltaba más. Ahí respondí.
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